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FAUNA SALVAJE EN NÚCLEOS URBANOS

El vídeo viral de un grupo de cabras monteses colándose en una urbanización

El descaro de los machos monteses y las cabras se va haciendo mayor cada día en algunas zonas, como en este caso, donde grabaron a un par de metros un grupo de cabras colándose en una urbanización para comer.
Vídeo viral cabras Un par de ejemplares de cabra montés en mitad de la urbanización.

La superpoblación de especies en un ecosistema acaba por provocar un proceso de desertificación del suelo, ya que cuando el número de animales es muy superior a la capacidad de sustento que tienen el hábitat, no da tiempo a que la vegetación se regenere y la comida empieza pronto a escasear. El problema es que cuando la comida escasea, los animales acaban por buscarla en otro sitio. Como en este caso, donde un grupo de descaradas cabras monteses ha encontrado una fuente de alimento realmente apetecible en las jardineras de una urbanización. Los machos campan a sus anchas, se pasean tranquilos comiendo aquí y allá, subiéndose por los muros de la urbanización o incluso aprovechando para parar a rascarse a escasos dos metros de los faros del coche, desde donde estaban siendo grabados. 

 

Se nota por el desparpajo de estos ejemplares que no era la primera vez que campeaban por la zona en busca de alimento, en sus salidas nocturnas. Probablemente tampoco fuera la segunda, ni será la última. Cuando la comida les falta en el monte y acaban descubriendo las jugosas plantas siempre verdes que adornan nuestros núcleos urbanos, raro es ya que no se acostumbren a acudir al lugar. Más aún cuando acaban por comprobar que en las ciudades, el ser humano no suele ser un peligro ni una amenaza para ellos, sino más bien pasan a convertirse en una especie de atracción para los paseantes o vecinos que divertidos con la escena, llegan incluso a empezar a alimentar a los animales. Una práctica que lejos de contribuir al bienestar de la fauna, consigue el efecto contrario. 

 

 

La fauna silvestre y las especies salvajes, deben seguir siéndolo siempre. Si no acabará siendo imposible preservar la especie de la hibridación como ocurrió con el boc balear, cuyas poblaciones se han visto amenazadas por el cruce constante con las cabras domésticas hasta casi hacer desaparecer la especie original y salvaje. En los lugares donde la población esta muy por encima de lo saludable y acaba por provocar incursiones de fauna como esta, en busca de alimento, se hace más necesario que nunca la gestión de las poblaciones mediante la caza. La cinegética es la única herramienta que ha demostrado ser eficaz para controlar las poblaciones como en este caso de cabras monteses. 

 

No es la primera vez que tenemos constancia de vídeos que reflejan las incursiones de esta especie entre los núcleos urbanos. Hace poco compartimos un vídeo de un grupo de jóvenes machos, que se habían colado en el balcón de un piso bajo para comerse las plantas de las macetas. Cuando el gentío formado al rededor de la escena les pareció algo incómodo, tranquilamente saltaron al siguiente balcón uno detrás de otro, haciendo gala de su habilidad para moverse por lugares imposibles.