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MIENTRAS SE ENCONTRABAN DE ESPERA

VÍDEO: una cochina persigue un zorro y se acaba echando encima de los cazadores que la graban

Unos jóvenes cazadores grabaron una hembra de jabalí persiguiendo un zorro para echarle, mientras estaban de espera. Distraídos con el zorro, los los animales se les echaron prácticamente encima.
La cochina estaba tan ofuscada persiguiendo el zorro que apenas se dio cuenta de lo cerca que pasó de los cazadores con toda la piara. La cochina estaba tan ofuscada persiguiendo el zorro que apenas se dio cuenta de lo cerca que pasó de los cazadores con toda la piara.

Las tardes de espera en zonas abiertas como las siembras, cuando la comida en el monte escasea y los jabalíes acuden a estas áreas para comer a ‘boca llena’, como se suele decir, nos regalan escenas como la que vivió Víctor, un joven cazador comprometido con la defensa de la cinegética desde sus exitosas cuentas en redes sociales llamadas ‘Caza y Monte’. Una piara de jabalíes se encontraba comiendo en la siembra cuando un zorro se acerca demasiado, probablemente atraído por el olor de los rayones. 

 

La hembra más vieja no dudo un segundo y salió tras el raposo con trote decidido, hasta que consiguió alejarlo del resto de la piara. Cuando consideró que se encontraba ya a distancia razonable como para haber sacado del peligro a su prole, volvió junto a ellos y continuaron la ronda aunque algo molestos y nerviosos por la aparición del zorro. Tal era su distracción que sin darse cuenta, avanzaron derechos al lugar donde se escondían los cazadores contemplando la escena. Nuestros amigos de Caza y Monte pudieron grabar toda la escena y sacar algunas fotografías de los animales, mientras disfrutaban de una escena típica de los aguardos de verano, pero especial por la cercanía del encuentro. 

 

Hemos hablado con ellos y nos han contado como vivieron aquella tarde en exclusiva:

 

Era otra tarde cualquiera, con buen tiempo, e íbamos a dar una vuelta por el coto. Empezaba a bajar el sol y decidimos repetir suerte en un rincón donde los jabalíes tienen mucha querencia. Serían más de las 21:00 cuando nos sentamos debajo de una encina, desde la que habíamos visto animales otras tardes. No había pasado ni media hora cuando salieron del monte tres cochinos en un trigo de la ladera de en frente, vimos que también iba algún rayón. Al poco rato volvieron a meterse al monte y estuvimos un tiempo sin ver nada. 

 

 

 

El sol ya casi desaparecía por el horizonte y el viento cambió un poco. Entonces nos cambiamos unos metros, mirando hacia una vaguada que subía hacia nosotros desde la ladera de enfrente. Fue sentarnos y los guarros volvieron a presentarse. Nos fijamos en que eran tres hembras y van un par de rayones. La jabalina más grande iba quedándose atrás, volviéndose continuamente como si hubiera visto algo que no le gustara.

 

Fue cuando vimos a un zorrillo de este año que iba detrás de ellos, no sabemos con que intención, pero la guarra fue a por él y le puso en su sitio. Aunque guardaba las distancias, luego volvía a perseguirlos. Como los cochinos andaban pendiente del zorro, iban acercándose a nosotros sin percatarse en ningún momento de nuestra presencia, y sobre todo porque vigilamos todo el rato que el viento fuera a nuestro favor. Al final pasaron por delante de donde estábamos sentados, y nosotros disfrutando del momento como niños”.