Pasar al contenido principal
Su espectacular trofeo ha provocado una admiración generalizada entre los cazadores

El vídeo de este ‘corzazo’ causa furor en redes sociales

Nos gustan los corzos, nos gustan mucho los corzos, para ser más exactos. Y además, nos llaman poderosamente la atención aquellos machos de grandes trofeos sobre sus cabezas, por no decir que nos ponen los dientes muy largos.

Ya hemos explicado en otras ocasiones que la pasión corcera en España no es algo de ahora, una moda venatoria reciente, sino que ya cuenta con unos cuantos lustros a sus espaldas y, lejos de remitir, parece ir a más cada año, en paralelo a unas poblaciones de corzos que siguen creciendo y a una calidad de trofeos envidiable en muchas zonas.

Sin ir más lejos, y como ejemplo de que el Capreolus capreolus se ha convertido en un fenómeno cinegético de primer nivel en nuestro país, mañana, 27 de junio, se presenta en Madrid el libro ‘Más cosas de corzos’, de Pablo Ortega, fundador y presidente honorífico de la Asociación del Corzo Español (ACE), que viene a sumarse a una lista de títulos en español dedicados a esta especie y su caza en la que ya figuran como autores el propio Ortega, Gerardo Pajares, Rafael Centenera, Jorge Bernad, etc.

Además, las modernas tecnologías (smartphones, redes sociales, websites...) hacen posible que los corzos estén cada vez más presentes en nuestros devenires cotidianos en forma de imágenes y vídeos, lo que agiganta aún más, si cabe, la locura por los ‘duendes’ que se ha instalado entre nosotros. 

Imagen del magnífico corzo del vídeo.

Y precisamente un vídeo de corzo es lo que os ofrecemos bajo estas líneas, publicado por nuestro amigo Jerónimo Jiménez Ortega en su grupo de Facebook Monterías en España. En el mismo, que según todo parece indicar ha sido grabado en España, vemos un corzo macho de increíble cuerna comiendo en un prado junto a una valla.

La pieza, tomada por alguien desde un lugar elevado a escasa distancia del animal, se ha filmado a través de un prismático en su gran mayoría, por lo que podemos apreciar mucho mejor el extraodinario de trofeo del corzo toda vez que el macho se va acercando a la posición de la persona autora del documento.  

No está muy claro si el magnífico ejemplar se encuentra en un espacio cerrado o no, si bien lo que no admite dudas es que se trata de un excelente trofeo, muy abierto (parece un corzo siberiano), largo, perlado y con un notable grosor.