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En uno de los mejores momentos de la temporada

Los trucos infalibles para cazar becadas

Poco a poco, a los montes y bosques de nuestro país han entrado las becadas, que cada año hacen las delicias de cazadores y perros. Por ello, vamos a ofreceros unos sencillos consejos para ir tras las ‘damas'.
Trucos_Infalibles_Becadas_G Becada entre la hojarasca del suelo de un bosque.

Amén de estos trucos, hay dos aspectos a tener en cuenta a la hora de plantearnos la caza de becadas. La primera es saber que esta migratoria entra en un lugar u otro en función de lo húmedo y no helado que esté el terreno, ya que allí donde la tierra es húmeda, habrá gusanos y otros insectos, que son la base primordial de su alimentación, y en esos sitios la encontraremos.

 

Por ello, a la hora de plantearnos una jornada becadera, estudiaremos el monte para, en función de las condiciones meteorológicas reinantes (lluvia, nieve, heladas, etc.), la topografía y la conformación arbórea y arbustiva del  monte, buscarlas allí donde podemos pensar o estimar que pueden estar alimentándose o pasando el día.

 

 

12+1 consejos definitivos

 

  • Para cazar becadas se necesitan perros muy entrenados, mayores de cuatro años, pues en esta caza los canes hacen el 90% de la faena. Para ir tras las becadas no hace falta ser un atleta, pero sí poseer buenos perros.
  • Todas las razas de perros son válidas para la sorda, pero la más empleada y la que mejor se adapta a los lugares donde se cobija la becada es el setter inglés.

 

Setter inglés de muestra a una becada.

 

  • Hoy la becada aguanta poco la muestra del perro, por lo que ya no son tan útiles esos auxiliares devoradores de hectáreas de monte que nos esperaban puestos durante minutos a que llegásemos con la lengua fuera.
  • Lo ideal es cazar con dos perros serenos, resistentes, con pasión por la caza, inasequibles al desaliento, sin miedo a los pinchos y con olfato a prueba de escarcha y rocío helado.
  • El perro becadero aprende cazándolas, cobrándolas, oliéndolas, volviéndose loco después de saltar encima de las tremendas emanaciones que dejó segundos la ‘dama’ antes de que él se quedara de muestra.

 

Drahthaar portando una becada.

 

  • Cuando se os vaya una becada, que se irán muchas, a la hora o así volved al lugar de donde se levantó, pues es un ave sumamente querenciosa que, si se la espantó sin mucha algarabía, volverá al mismo sitio.
  • Acércate con tiento, ya que al estar inquieta se levantará a la primera de cambio o correrá como si de una perdiz en el rastrojo se tratase. Por ello, tomad la referencia y entradla despacio, de forma que cuando vuele la veáis durante el mayor tiempo para poder disparar con garantía de éxito.
  • Las becadas son sumamente querenciosas. A igual climatología, siempre habrá una becada en el mismo lugar. La abatiremos y a la semana siguiente habrá otra.
  • Cuando el perro esté parado apuntando con el hocico hacia donde se encuentra la becada mimetizada con el terreno, no la veremos, pero ella estará fijándose en el lugar donde está el perro, pues es el punto exacto donde estaremos nosotros, y nos saldrá cubriéndose con los matorrales. Esto se puede evitar llevando en el bolso siempre una piedrecilla para echársela en el lugar antes descrito, porque así la estropearemos sus cálculos y nos saldrá, por lo general, volando en vertical. Será un tiro muy fácil.

 

Becada oculta entre la vegetación.

 

  • En los días de invierno las sordas están acomodadas en sitios donde reciben los primeros rayos de sol, pero a buen resguardo del viento para que no las muevan las plumas. Igualmente, estarán bien resguardas para no levantar una nube olfativa que las ponga en evidencia ante sus muchos depredadores.
  • En los montes quemados donde haya madera en putrefacción y abundantes gusanos siempre hay becadas.
  • Huid de los lugares donde exista sobrepastoreo de ovejas, pero no así de vacas, ya que sus excrementos con el tiempo se llenan de unos gusanos que les gustan mucho. Observad los excrementos y podréis ver los muchos agujeros que hacen en ellos en forma de embudo, y a veces hasta las despedazan en boca de gusanos.

 

Escopeta con un grabado becadero en la pletina.

 

  • Los días fríos en los que el monte ha estado helado durante la noche, las becadas buscan comida durante el día. Observad los lugares donde el sol deshiela el monte y buscadlas allí. Ahora bien, si hay vegetación que impida a la arcea andar por debajo con total libertad, no estará allí en ninguna de las circunstancias. En ese caso, es preferible buscarlas a orillas de los arroyos, ríos y cauces de agua con vegetación abundante en las orillas.

 

(Fotos: iStock)

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