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En Extremadura, tras un requerimiento de la Junta

Más de 300 sociedades locales de caza, amenazadas

La Federación Extremeña de Caza considera muy preocupante la situación generada ante el requerimiento que la Junta de Extremadura ha enviado a las más de 300 sociedades locales de caza de dicha región.

Esto ha provocado una gran incertidumbre e inseguridad en el sector. Una situación que FEDEXCAZA ya había advertido que ocasionaría numerosos problemas y situaciones de difícil solución.

Y es que la legislación que regula las sociedades sociales de caza establece que únicamente pueden ser socios los naturales del municipio, los residentes en el mismo o los propietarios de terrenos integrados en el coto social, permitiendo la existencia como máximo de un 20 % de socios que no cumplan dichos requisitos.

Hasta la fecha han sido las propias sociedades las que han velado por el cumplimiento de estos requisitos, que persiguen preservar el vínculo de los socios hacia el pueblo, sin que hayan surgido incidencias significativas.

Sin embargo, recientemente la Junta ha modificado su criterio y ha reclamado los datos de todos sus asociados a las más de 300 sociedades locales de caza de la región, con la advertencia de que se deberán dar de baja todos los socios que no cumplan estas condiciones tal y como están establecidas.

Sin contar con los cazadores

El problema es que este nuevo criterio no reconoce la realidad del mundo rural, con muchas personas que, aún habiendo nacido en Extremadura, se han marchado de sus pueblos por razones laborales o personales, aunque regresan siempre que tienen ocasión.

A todo esto se suma la inseguridad jurídica que supone a estas entidades sin ánimo de lucro la gestión de estos miles de datos personales y la duda de quién va a ser el responsable de custodiar y analizar esas informaciones para posteriormente revisar las miles de incidencias que a buen seguro se van a generar.

La entidad regional lamenta que se haya llegado a esta situación. La Junta de Extremadura no ha escuchado las propuestas planteadas por la propia Federación, y espera que el Gobierno autonómico reaccione cuanto antes y dé una solución adecuada a un problema innecesario que está provocando un gran nerviosismo entre los cazadores extremeños.