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EN SUMACÀRCER, EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

La sequía empuja a las cabras monteses a invadir zonas urbanas en busca de agua

Los vecinos empiezan a reconocer algunos ejemplares gracias a sus visitas casi diarias en Sumacàrcer, un pueblo de La Comunidad Valenciana que se encuentra casi tomado por este especie cinegética.
Este es el descarado macho que han empezado a reconocer los vecinos, por sus constantes paseos entre las casas y los coches. Este es el descarado macho que han empezado a reconocer los vecinos, por sus constantes paseos entre las casas y los coches.

En un recodo de la orilla derecha del río Júcar, en las faldas de la sierra, se emplaza este municipio de la provincia de Valencia en la comarca de la Ribera Alta. El relieve se presenta bastante accidentado por los últimos escalones del enorme macizo cretácico que es la muela del Caroche, rodeado de naturaleza salvaje y por ende, de especies salvajes. El año ha sido muy seco en algunas zonas y tras un mes entero sin registros de lluvia, los animales han comenzado a descender a las cotas bajas para beber del río. 

 

La cuestión es que para bajar al río, han decidido que la vía más rápida es atravesando el pueblo. Y ya que estamos comemos de camino, que los jardines y zonas verdes interiores tienen alimento más abundante del que hay en las cotas altas de la sierra. En esas están las cabras monteses de Sumacàrcer, para sorpresa de los vecinos que algunos aseguran distinguir ya a uno de los jóvenes machos que más a menudo se pasea entre coches y casas. Se trata del ejemplar de las fotografías, un joven macho que con total descaro pasta tranquilo entre casas y coches circulando, completamente ajeno al entorno urbano que le rodea. 

 

En total 32 días sin precipitación ninguna y con un aumento significativo de las temperaturas, que ha terminado por agotar todas las reservas de agua de la sierra, dejando solo el río para alivio de la fauna. Este hecho está provocando la invasión diaria de las cabras monteses, habiendo visto el mismo macho durante 3 días prácticamente seguidos y a plena luz del día, en un extremo de la calle San Cayetano, una zona conocida en el pueblo como Derrecases, que conecta con la calle Calvari que baja al río. 

 

EL macho enter coches y casas con total descaro

 

Las cabras y los bocadillos

 

La presencia de estos animales en la zona ya es conocida y no se trata de la primera incursión de la especie en las poblaciones urbanas. Antes era común verlas en torno a la carretera de Navarrés, en ocasiones contadas. Poco a poco su presencia se fue intensificando, con el aumento de su población y empezaron a dejarse ver por los núcleos urbanos. Hace ya un año los vecinos se encontraron un ejemplar correteando por la avenida del Júcar y el mirador del río, pero no es esa la anécdota más curiosa. 

 

El colmo del descaro de estos animales fue aficionarse a visitar el patio del colegio, revisando las papeleras en busca de los restos de bocadillos de los alumnos. Las cabras llevan tiempo en la zona pero su población aumenta progresivamente haciendo más patente y visible su presencia cada día. El Ayuntamiento de Sumacàrcer ha solicitado a la Conselleria de Medio Ambiente en varias ocasiones que elabore un censo, a fin de conocer una estimación de las cabras que hay en el término municipal. 

 

El objetivo sería conocer si existe o no una población fija y estable en la zona, así como el estado de la misma y en caso de que hubiera, detectar la superpoblación.