Pasar al contenido principal
En Cataluña

Polémica: un refugio animalista opera un corzo para quitarle la peluca tras castrarlo

Un santuario animalista ha castrado un corzo y, tras desarrollar una buena peluca, los responsables dicen ahora que van a intervenirlo para extirpársela.
Corzo refugio Wild Forest Fotografía del corzo tras desarrollar la peluca (Reserva Wild Forest).

El suceso ha generado bastante controversia y polémica en las redes sociales. Sobre todo, se trata de una demostración de profunda ignorancia y desconocimiento por parte de un colectivo que se considera defensor a capa y espada de los animales.

 

Hace unos días, la cuenta de Instagram de la Reserva Wild Forest, ubicada en las inmediaciones del Parque Natural de Montserrat (Barcelona), subió una publicación en la que informaban del caso de un corzo al que ellos han bautizado como ‘Bambi’.

 

Tras castrar el animal algunos meses atrás, se “dieron cuenta” de que el ejemplar empezó a desarrollar peluca. Una afirmación, como decimos, con la que queda patente el desconocimiento que los animalistas tienen de estos asuntos.

 

Como bien sabemos los cazadores, lo normal es que cuando los cérvidos pierden los genitales o sufren algún daño en ellos, desarrollan desajustes y malformaciones en las cuernas, como es el caso de la peluca en los corzos.

 

Corzo refugio Wild Forest

 

Pero al parecer, la manía de los animalistas por castrar todo lo que se mueve, les ciega y no miden las consecuencias. Ahora, a los responsables del refugio les extraña que el corzo haya desarrollado peluca y que esta pueda acabar tapándole los ojos. Por ello, han decidido intervenir al animal para extirparle la anomalía. Nuevamente, ignorancia elevada a la máxima potencia.

 

Críticas

 

Las críticas, muchas de ellas vertidas a través de redes sociales, se han centrado en el desconocimiento por las consecuencias derivadas de la castración. Algunas se han dirigido a los profesionales veterinarios consultados por este grupo animalista.

 

También ha habido voces de cazadores en contra. Muchos coinciden en que nosotros no podemos cortar rabos y orejas a los perros que salen al monte pero, en cambio, sí se permite que los animalistas extirpen genitales a diestro y siniestro. También las autoridades demuestran aquí una profunda falta de conocimiento.

 

Tras ver el efecto producido en el corzo, el Refugio Wild Forest ha optado por esterilizar a partir de ahora utilizando el método de la vasectomía. Una rectificación que quizás pueda ser adecuada. No obstante, en el caso concreto de este corzo, el daño ya está hecho.

 

Silencio de Pacma

 

Este tipo de asunto para que no son del agrado de Pacma a la hora de sacar rédito político. Cuando hay cazadores de por medio, aprovechan la mínima oportunidad para atacar a nuestro colectivo a través de mentiras, difamaciones y manipulaciones. Pero aquí callan. Como decimos, no pueden sacar ventajismo. Prefieren hacer oídos sordos y no criticar lo evidente. 

 

Ya hemos hecho referencia en este medio a casos del estilo. El pasado mes de febrero, sacábamos a luz lo ocurrido en el Refugio Noé, en Pontevedra. Cadáveres de animales, esqueletos y jaulas abandonadas podían verse en este recinto abandonado por los animalistas. No escucharéis a Silvia Barquero decir una palabra al respecto.

 

Lo mismo sucedió, por ejemplo, cuando se conocieron los datos de abandono de perros. Fue hace algo más de un mes. Según varios informes, se confirmaba que Semana Santa era la fecha donde más abandonos se producían en el año, un 27%. 

 

Números que echan por tierra los argumentos de Pacma cuando afirman que la mayoría de los perros y galgos abandonados llegan en el fin de la temporada de caza.
 

 

 

 

The website encountered an unexpected error. Please try again later.