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En Estonia

Rescatan un perro de un río helado que resulta ser un lobo

Un hecho curioso el que ha ocurrido recientemente en el país de Estonia, cuando un grupo de rescatadores salvó un perro que había caído en un río helado. La historia ya es viral en las redes sociales.
Rio_helado_lobo_G Imagen del animal poco después de ser sacado del río helado.

Tuvo lugar esta misma semana, concretamente el pasado miércoles. Un grupo de trabajadores estaban realizando su desempeño en la presa Sindi ubicada en el río Parnu. En un momento, se percataron de la presencia de un animal en el interior del agua helada, con serios problemas para salir.

 

Entonces, los hombres trataron de abrirse paso desde su posición hasta donde se encontraba el ejemplar. Una vez allí, pudieron comprobar que, en principio, se trata de un perro. Rompieron el hielo que atrapaba al animal, liberaron sus extremidades y fue rescatado.

 

Después, los trabajadores lo metieron en uno de sus vehículos y lo trasladaron a una clínica veterinaria para que fuera atendido.

 

Lobo estonia.

 

Una vez allí, los sanitarios empezaron a tener dudas sobre el origen del animal, Tuvo que ser precisamente un cazador estonio, familiarizado con el entorno natural, quienes les dijera a todos que, efectivamente, se trataba de una cría de lobo. Según apuntó, el animal tenía en torno a un año de edad. Viendo las imágenes, nos resulta raro que unos profesionales veterinarios albargasen dudas acerca de qué ejemplar se trataba. A nuestro entender, los rasgos son bastante evidentes.

 

Los veterinarios, al conocer que no se trataba de un perro, metieron al cánido en una jaula por si éste perdía su tranquilidad. En todo momento, el animal se mostró sereno, seguramente a causa de la experiencia vivida. Incluso uno de los trabajadores que lo llevó en su coche, afirmó que el lobo había permanecido quieto todo el viaje.

 

Lobo rio helado estonia

 

No obstante, el carácter de estos animales es de sobra conocido. Quizás al tratarse de una cría, su carácter no es el mismo. Como decimos, la caída y el agotamiento también influyó. Pero una vez recuperado totalmente y libre, las consecuencias podían haber sido peores. Los propios veterinarios así lo confirmaron. El animal tenía la presión sanguínea muy baja cuando llegó a la consulta, lo que explicaría su conducta dócil después de rescatarlo y darle calor.

 

Aparentemente, los lobos rehúyen el contacto directo con las personas. Pero esta es una tendencia que está cambiando. El ejemplo más claro lo tenemos en nuestro país. Son multitud los casos en los que los cánidos se acercan a los pueblos y perpetran ataques con el ganado. Y en muchos de estos episodios, se han llegado a internar en las propias poblaciones, demostrando que cada vez tienen menos miedo a las personas.

 

Por suerte, en el caso que no ocupa, no ocurrió nada de esto. Finalmente, el lobo fue liberado después de ser tratado y se le colocó un collar GPS para tener un registro de su ubicación.