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Continentales y británicos, muy válidos en la caza en humedales

Perros de muestra y acuáticas

Tratándose de acuáticas y de caza en humedales, son pocos los que piensan en un perro de muestra como el ideal para esta modalidad, sin embargo, como veremos, tanto continentales como británicos ofrecen buenas prestaciones en estos escenarios cinegéticos.
PerrosMuestra_Acuaticas_G Hermosa imagen al atardecer de un drahthaar tras una jornada de caza de acuáticas en un humedal.

Continentales

La importante cantidad de razas de perros de muestra continentales, tanto en los epagneuls como en los bracos, permite una amplia selección para el cazador que anda buscando un compañero. Los bracos, muy polivalentes, son para mí perros que andan con mayor facilidad que los epagneuls en terreno llano, en la montaña o en la garriga, pero creo que estos últimos se encuentran más a gusto en el medio acuático. Si hiciese falta una prueba, razas como el epagneul bretón confirman lo importante que ha sido para los cazadores del litoral el fijarlos, mejorarlos y mantenerlos. Pero no saquemos conclusiones precipitadas, ya que numerosos bracos nos han mostrado sus grandes cualidades para las zonas húmedas. Con su omnipresencia en todos los terrenos de caza muestran su valor. Otro perro continental del que no hay que olvidarse es el griffon Korthals, que por su constitución está muy bien adaptado al trabajo en los humedales. Su atracción por las acuáticas hace de él un maestro en este terreno. Su firmeza en la muestra y su cobro casi natural explican su presencia junto a numerosos cazadores.

Británicos

Los perros de muestra británicos son a menudo  los auxiliares de los cazadores de becacinas, pudiéndose encontrar en las tres variedades de setter perros fuera de lo común en este dominio. Cómo no citar a los ‘diablos rojos’ que en Irlanda dominan todas las competiciones de becacinas. Los setter ingleses y los setter Gordon pueden ser también auténticos virtuosos con este ave a nada que el cazador se haya tomado el tiempo de picarlos y adiestrarlos, a unos con toda suavidad y a los otros con suficiente autoridad para parar el ave y no demasiada para hacerla volar. Algunos pointers son también muy buenos en esta caza. Por el contrario, esta raza, para mí, no soporta la mediocridad, y si un pointer es bueno cazando becacinas, debe ser superior a todos los otros perros.

En los humedales cada perro puede escogerse en función del terreno sobre el que va a cazar, pero también de las piezas con las que se va a encontrar. Añadiría a este análisis un tercer parámetro, el del cazador, que deberá elegir a su compañero en función de sus aspiraciones si desea cazar de forma deportiva. Demasiados cazadores han sacrificado estas condiciones básicas en aras de la moda o del ‘flechazo’ del momento. No es posible ni deseable confiar un Ferrari a alguien a quien le vale un 2CV, con el que además disfrutaría plenamente. ¡Buena caza!

(Texto: F. Mourenza / Fotos: R. V. Corredera, Albar y Shutterstock)