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Pachón, drahthaar y braco húngaro: cazadores especiales

Pachones, drahthaars y bracos húngaros son tres razas muy específicas para un determinado tipo de cazador. Con este reportaje descubriremos los secretos para sacerles el mejor partido en nuestras jornadas de caza.
pachondrathaarbraco101011g Pachón, drahthaar y braco húngaro en el campo.

Barbechos y lomas: pachones y servir bien el lance

Con el paso del tiempo se va perdiendo el cazador de barbechera y bravaneado, ese esforzado perdicero que apostaba por entrarle a las patirrojas aquerenciadas en estos terrenos a menudo penosos de andar (no digamos con algo de barro...). Y es que parece que se le teme a estos cazaderos y a sus perdices, que no se ve dónde se podrán sujetar. El cazador poco experto y amigo de otras facilidades esquiva estos terrenos, sólo aptos para cazadores de mente fría y centrada y piernas a prueba de terrones y más terrones. En esta dinámica (caza en zigzag, rodear, orillar y cruzar terrenos calmos para acceder a otras zonas), el perdicero necesita un perro que no se alargue y que no deje caza amagada a su paso, con buena predisposición a cazar de sol a sol, nariz indiscutible y cabeza centrada, y todo esto lo encontramos en una raza autóctona que en pleno siglo XXI nos recuerda la importancia de que el perro ‘pachonee’ cuando hay perdices bravas por delante. Hablamos del pachón navarro. Perros dóciles, nobles, que saben llevar al cazador de la mano hasta las perdices más esquivas sin soliviantarlas... Escopeta yuxtapuesta del 16, de tres y una estrellas, cartuchos de 28 gramos en 7½ y séptima, canana y en el morral (ligero) sólo lo indispensable.

Con esta raza, en este escenario...
* A favor: su forma de ir marcando y avisando de las localizaciones.
* En contra: en llanos limpios tienden a buscar a medio galope desde su trote habitual.

Mosaico en el cazadero: drahthaar y orillar la caza

Cuando el trabajo a realizar tiene como escenario un terreno variado donde se suceden retales de monte bajo, pequeños olivares, parcelas de viña, barbechos, liegos, bancales..., el cazador debe estar atento a la vez de cómo mover a las perdices de esa zona y de ver dónde entran volando las que llegan desde otros rincones. En definitiva, todas son objetivo en este cazadero, que favorece que las perdices se amaguen rápidamente y aguanten mucho. Aquí sólo es efectivo un perro con vocación de trabajador abnegado, disciplinado, eficaz ante cualquier adversidad, capaz de recortar, de parar a la perdiz que se escurre entre las matas, de mostrar las agazapadas y, sobre todo, de cazar siempre en el radio de la escopeta; y ese perro, sin duda, es el duro, noble y polivalente drahthaar. Morralero al máximo, una de sus virtudes es la de cazar igual a primera que a última hora. Yuxtapuesta de tres y una estrellas (importante tener la opción cuatro y dos estrellas a primeros de temporada), 32 gramos de séptima, canana y morral.

Con esta raza, en este escenario...
* A favor: rebuscador con mucho apego a la escopeta, nos va a poner caza orillada donde menos lo esperamos.
* En contra: tendencia a ‘irse’ en determinados momentos con peones frescos de la perdiz.

Laderas: braco húngaro y un cazador proactivo

Las perdices de ladera son a menudo frenéticos pájaros que nos la juegan desde que aparecemos en el campo. Incluso hay días que son intratables, y eso lo saben bien los perdiceros de media sierra y ladera, que deben ingeniárselas continuamente, con clara actitud proactiva, para anteponerse a las reacciones de estas perdices, las cuales pueden dejarnos plantados si con una volada larga se meten en los llanos de los bajos, a veces a distancias importantes. En estos cazaderos se necesita un perro apegado a la escopeta, de gran nariz, muy trabajador y capaz tanto de no apretar el ritmo con los peones en los momentos críticos, como de sacar una a una las que se han bajado a la linde de la ladera con la labor a última hora de la tarde, actitudes y aptitudes que se plasman, a modo de gran perro de escopeta, en el braco húngaro. Yuxtapuesta del 20, con tres y una estrellas, cartuchos de 30 gramos en 7½ y de 28 en séptima respectivamente, canana y chaleco.

Con esta raza, en este escenario...
* A favor: caza sin estorbar y barre el campo, metódico y muy efectivo con las perdices de última hora.
* En contra: ejemplares con tendencia a una búsqueda demasiado falta de empuje.

(Texto: Miguel F. Soler. Fotos: Archivo).