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Ante la petición del Gobierno del control poblacional de cochinos durante el Estado de Alarma

¿Hay un perro de sangre ideal para rastrear jabalíes heridos?

A pesar del Estado de Alarma, del confinamiento como consecuencia del coronavirus, al Gobierno no le ha quedado más remedio que admitir la necesidad de controlar especies como el jabalí para prevenir daños agrícolas y la propagación de enfermedades.
Perros_Sangre_Jabalies_Heridos_G Jabalí rastreado por un teckel.

Atendiendo las demandas de agricultores y ganaderos, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha pedido a las comunidades autónomas que cacen jabalíes durante el Estado de Alarma como medida de control.  

Y es que además de estar invadiendo las calles de pueblos y ciudades de buena parte de España y de ser protagonistas de no pocos vídeos grabados por los ciudadanos confinados en sus casas, los cochinos, al igual que los conejos, los ciervos y los corzos, están provocando numerosos daños agrícolas y su presencia es constante en las carreteras.

No es de extrañar, por tanto, el llamamiento a la caza de control del Ministerio al frente del cual se encuentra Luis Planas, si bien serán las autoridades competentes de las autonomías las que deban establecer la mejor forma de llevar a cabo el control de poblaciones de jabalíes, “teniendo siempre en cuenta la necesidad de adoptar las medidas de prevención necesarias para evitar el contagio del COVID-19”.

Cochino recuperado gracias al rastreo de un teckel.

 

De esta manera, mediante los correspondientes permisos o autorizaciones que nos habiliten legalmente para llevar a cabo esta tarea, este servicio público de crucial relevancia para el sector agroganadero, puede que en breve muchos de nosotros nos veamos de nuevo en el campo con el objetivo de reducir las densidades de jabalíes, por eso, para incrementar la eficacia de nuestra labor, hemos creído oportuno traer aquí unas líneas escritas hace tiempo por Álvaro García Mateu, ex presidente de la AEPES, acerca de si existe un perro de sangre ideal para el rastreo de jabalíes heridos por nuestros tiros

Condicionantes

No creo que exista una raza ideal para la búsqueda de jabalíes heridos, ni para el rastreo de ninguna especie de caza mayor en particular. A la hora de elegir nuestro futuro compañero para trabajar sobre el rastro de sangre, deberemos atender a otros condicionantes como el tipo de terreno en el que rastrearemos normalmente, si necesitamos un perro polivalente o sólo lo dedicaremos a este trabajo, nuestra disponibilidad de tiempo y espacio para el perro, etc.

Excelente guarro rastreado con un sabueso de Baviera.

Pero, volviendo a la pregunta que encabeza estas líneas, si nuestros esfuerzos en la búsqueda de piezas heridas van a centrarse principalmente en el jabalí, hemos de buscar un perro fuerte y corajudo, pero con una buena dosis de prudencia.

Fuerte y corajudo

Cuando digo un perro “fuerte” no me refiero a un perro grande. Hago referencia a uno que, independientemente de su tamaño, sea capaz de rastrear sin fatiga entre densos jarales, zarzales o aulagares por donde muy a menudo nos llevan los pasos de este animal durante, en ocasiones, varios kilómetros. 

Y tiene que ser corajudo, valiente, porque no a todos los perros les gusta seguir de cerca un viejo macareno bien armado, que encima va herido y, consecuentemente, bastante malhumorado. He visto a algunos perros ‘arrugarse’ ante la inminente presencia del guarro encamado, darse la vuelta y poner pies en polvorosa. También he visto algunos que incluso se negaban a rastrear desde un principio.

Prudente

Pero este coraje, sin prudencia, conducirá sin duda a una muerte temprana de nuestro compañero. Yo he disfrutado mucho monteando con rehala y soy el primero al que se le enciende la sangre ante el espectáculo de unos buenos perros agarrando un gran cochino. Pero esto del rastreo es diferente. 

Sabueso de Hannover.

La misión de nuestro perro es rastrear, localizar y parar al jabalí herido, no agarrarlo. Además, salvo que seamos unos conductores de perro de sangre muy originales y rastreemos con tres o cuatro alanos o un buen par de mastines, esto de sujetar un cochino grande resultará tarea imposible.

Yo no he visto nunca un teckel o un sabueso de Baviera agarrando a un guarro de la oreja e impidiendo que se mueva, salvo que esté ya en su último aliento de vida (cuando ya no hace falta sujetarlo). Por este motivo, ¿de qué vale que nuestro perro muerda la caza herida? Reconozco que es muy espectacular y en general llena de orgullo a su propietario, pero para lo único que puede valer es para que el perro resulte herido o, aún peor, muerto. 

Prefiero el perro de sangre que late insistentemente a parado a poca distancia de la pieza.

Yo prefiero el perro de sangre que late insistentemente a parado a poca distancia de la pieza, llama su atención permitiendo que nos acerquemos y le da vueltas si trata de huir hasta volver a pararla. No olvidemos que el arma de remate del conductor de un perro de sangre es un rifle o carabina. El cuchillo se utiliza sólo para rematar aquellas piezas que no necesitan ser sujetadas por el perro.

Resumiendo, no hay una raza de perro para rastrear jabalíes heridos. Todas las que son aptas para este menester pueden utilizarse. Debemos, pues, atender más al carácter del perro y a sus condiciones físicas para el terreno en el que tenga que desenvolverse a la hora de decantarnos por una u otra.

(Texto: Álvaro G. M. / Fotos: Autor y AEPES)