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Seguimiento de la pasa 2018

Las torcaces y zorzales aún no han empezado a entrar

Todavía no ha comenzado la pasa de palomas torcaces y zuritas, zorzales y demás aves migratorias consideradas de caza en puestos fijos y en chabolas con cimbeles.
Pasa_RomeroII_2018_G Migración otoñal de la paloma torcaz.

Esto no quiere decir que no se vean divagando por los puestos palomas torcaces, al igual que por el resto del campo, banditos de una docena, como máximo. Son torcaces que provienen de la ciudad o que han criado en el campo y se juntan para esperar a las demás o para comer y beber. Hay que tener en cuenta que la torcaz es una de las aves que mejor se adapta al cambio climático que estamos sufriendo.

Todo ello sin olvidar que esta paloma es una migradora parcial y si se encuentra bien en un lugar como las ciudades, no se mueve en su vida de ellas y sus alrededores, aun cuando terminen convirtiéndose en plaga y se tenga que recurrir a los ‘matabichos’ profesionales.

También se sospecha que, aprovechando la plaga, hay lugares en los que se llevan a cabo cacerías comerciales. Y por supuesto, las balsas y cebaderos en cantidad suficiente dan mucho más dinero que los cereales y a nadie le importa que las tórtolas comunes no suban de Madrid para arriba.

Escrito de otra manera, dentro de la metapoblación de la paloma torcaz nos podemos encontrar con: largomigrantes, migrantes parciales y cada vez con más sedentarias, siendo una de las aves que más aumenta en el mundo aun cuando el tema de las migraciones en España se lleva fatal en el Ministerio y no se puedan atar cabos.

Leyendo libros y accediendo a webs como Palombe, dan cuenta y razón de que su orientación básica es a través del sol y de los campos magnéticos. Pero también, cómo no, se orientan por la visión, el sentido de la gravedad, la olfacción y la audición.

Resumiendo, las palomas que vemos ahora desde los puestos de manera tranquila en vez de flechadas, como en época de migración, nada tienen que ver con la pasa en el sentido más estricto de la palabra.

Dehesa española.

El drama de los molinos eólicos

Aun cuando las torcaces y los zorzales no son tan torpes como los buitres, murciélagos y otras aves, son muchísimas las torcaces y zorzales que matan los molinos eólicos, instalaciones que se tardó mucho tiempo en exigir planes de viabilidad biológica y no se hicieron hasta hace poco. Quienes conocemos las líneas de pasa nos acordamos de todas las ascendencias de esos cráneos privilegiados carentes de vergüenza.

Sobre el precio de los puestos

  • Hay puestos de pasa casi obligatoria por la orientación de los vientos en su cartografía que meten en un embudo a las torcaces, pero ésos valen un dineral y están cogidos de un año para otro para regalos de empresa o disfrute de los prebostes de cartera abultada.
  • También hay otros no tan buenos ya que su bondad o maldad depende de los vientos, pero ésos también se pagan bien.
  • Luego está el resto de los puestos (la inmensa mayoría), que cada año van quedando libres en mayor número y aun así los vendedores siguen queriendo ordeñar al toro ahora que ya ordeñaron a la vaca.

Un puesto que haya tenido muchos adjudicatarios o haya estado sin ellos, jamás será bueno. Se pueden coger a un precio testimonial, pues de no usarse la Administración se los puede quitar.

Vuelo de palomas torcaces.

Precaución en los puestos palomeros

Este año ya hemos registrado un muerto en los puestos palomeros, pero en esta ocasión no fue debido a una manipulación torticera. Todos los años y éste han comenzado pronto, se registran acciones vándalas que si no se tiene cuidado o le pillan a uno descuidado, da con sus huesos en el suelo. Por todo ello les pido que tengan cuidado, pues la maldad de los tontos es la peor y, además, no hay un tonto bueno.

Nota final

Les adjunto mapas y datos de los últimos 19 años para que a la vista de  ellos se hagan una composición de lugar suponiendo que llueva y tengamos el resto de parámetros meteorológicos que empujan a la migración en sus movimientos. Pero se anuncia por todas partes un otoño caliente (venatoriamente hablando, claro).

(Texto y fotos: Miguel Ángel Romero Ruiz)

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