Pasar al contenido principal
A la espera aún del primer gran golpe de pasa

Tímido y mínimo pase de torcaces

Momentos antes de escribir esto (14 de octubre de 2014), me comentaba desde el puesto de pasa mi amigo Peña, cuyo puesto está al lado del mío, que había bajado dos torcaces dentro de las pocas que están pasando.
Reportaje_RomeroIV_G Hasta el momento sólo ha habido un pequeño pase de torcaces por los puestos palomeros.

Como era de esperar, quienes venden cartuchos o puestos hablan de unos pasos de miles que sólo ellos han visto. Pero entre nosotros está ‘Txoka’, que se encuentra cerca de la costa y nunca miente. ‘Txoka’ ve él y se hace eco de una realidad que es la que nos asiste. O sea, bien podemos decir que estamos en los prolegómenos de la pasa de torcaces y que todos quienes vayan a los puestos diariamente las verán de forma testimonial para ir aumentado hasta llegar a ese primer golpe de pasa que todos estamos esperando. Lo que no quiere decir que por algún puesto no pase algún bando de órdago a la grande. De todas las maneras, quien vaya todos los días, uno u otro hará una escabechina.   

Fijaros cómo estará el tema que, conjugando webs meteorológicas con webs de caza tanto españolas como del resto de Europa, los célebres palomeros de Santa Cruz de Campezo (Álava) todavía no han construido las ‘txabolas de ciegas’ (caza con cimbeles). Es más, yo estoy por ir un día a Etxalar (Navarra) para ver unas palomeras que no he visto en mi vida. En contacto con una buena y muy celosa guía, todavía no he encontrado un día favorable  meteorológicamente hablando, día en el que pueda acercarme a hacer una visita guiada, pues el ‘Día de las Palomeras’ seguro que será un gran día, pero dudo que la mucha afluencia de personas -tanto de España como de Francia- me permitan hacer buenas fotografías.

Los zorzales pasan todos los días en mayor o menor medida, eso es cierto, pero todavía no ha llegado el gran golpe de ellos durante esa semana larga en la que se gastan los cien cartuchos sin darse cuenta. Sumando muchos pocos, yo sé de personas que ya llevan escabechados más de cien. Los cazadores de fringílidos con red están muy contentos y es normal, pues están pasando cantidad. Casi tantos como alondras. Si vieran los pescadores los cormoranes que están pasando, se manifestarían al día siguiente. Estos retrasos en la pasa son dignos de estudiar y nos darían las claves de un cambio meteorológico impulsado por un montón de factores que desconocemos o tergiversamos.

El otro día me quedé con ganas de decir, pero ahora lo digo, que en muchos puestos de pasa se dispara a la becada sin que nadie haga nada, a excepción de escribir unas normas esperpénticas tales como poner horarios en la pasa de torcaces y zorzales a fin de que no se tire al anochecer, creyendo que con ello hacen un favor a la becada. De eso nada.  ¿Y por la mañana, cuando la becada vuelve a su refugio? Ya. En eso se pensará dentro de diez años con la subvención acostumbrada. Hombres de Dios, que no precisamente los recorridos de la becada en pasa o para comer diariamente coinciden al cien por cien con los puestos palomeros, pero como hay muchos, pues por alguno de ellos pasan. ¿No van a pasar? Y eso de poner hora final para que la paloma se pare a comer después de la jornada sin ser molestada por los tiros sólo puede ocurrírsele a quien asó la manteca en el dedo. La paloma vuela de noche si hace falta y no necesariamente tiene que comer todos los días. Otra cosa son los bebederos, que ésos sí que debían de estar acotados y vigilados, tal y como ahora, después de decenios sin hacer nada, está haciendo Extremadura con los dormideros. Ahora se ponen manos a la obra después de haberlas estudiado durante años y años. Tarde piaron.

Pero mi primera intención era la de advertir sobre ciertos furtivillos de medio pelo a fin de que dejen de utilizar los digitalizadores de llamada a los zorzales en los puestos de pasa y en las chabolas de ciegas. Ya está bien. Que no somos tontos. Que las perchas grandes continuadas siempre fueron sospechosas y sobre todo si llueve o hay niebla. Sepan que se oye el aparato electrónico aun cuando el guarderío, a quienes no suelen dar cursillos de formación para que estén al día de todo lo que les atañe, tal vez no se entere o el furtivo apague el aparato a distancia cuando vea llegar al guarda, pero lo estamos viendo y escuchando los demás. Un respeto, ¿no?

Fringílidos

Están pasando a todo pasar pinzones (Fringilla coelebs), jilgueros europeos (Carduelis carduelis) y pardillos comunes (Carduelis cannabina). Baja un poco la pasa de verderones comunes (Chloris chloris), de lúganos (Carduelis spinus) y en el resto de los pájaros no suelo fijarme aun cuando a veces dan al ojo. En los citados me fijo debido a que de joven cogí muchos nidos para criarlos y venderlos, de menos joven los capturé mediante reclamos y liga de acebo hecha por mí cuyo olor todavía me conforta y ahora, de mayor, con semejantes leyes, prohibiciones y tonterías que no vienen a cuento, lo he dejado aun cuando tengo todos los trebejos preparados para cuando no pueda seguir a los perros. A ver si tengo tiempo este año y les hago unas fotografías de bandos de pinzones tremendos posados y volando.

Esto de los fringílidos (géneros Carduelis y Serinus) viene a cuento de las insultantes limitaciones de su captura a sabiendas de que los que no son seleccionados para el canto se sueltan y por lo menos se les libra durante una temporada de los pesticidas criminales y de otros peligros letales. Por eso todavía no sé a santo de qué va Andalucía y se mete de lleno con los más humildes, que son los silvestristas. Y resulta que eso ocurre cuando gobierna el PSOE en la comunidad. Sí. Un partido pretendidamente de izquierdas. La Junta de Andalucía no dio a una anunciada manifestación  la importancia debida, asesorada por ciertos grupos ecologistas, y el día 27 de septiembre de 2014 se organizó una manifestación de ésas que llevan consigo alguna dimisión, pues 50.000 manifestantes enunciados por la prensa generalista la montaron parda en Sevilla.

Aun cuando hará más de treinta años que ni bebo ni fumo, soy un asiduo visitante de La Rioja tanto alavesa como navarra o la de Logroño. Pues en ellas cacé mucho, viví durante algún tiempo, pesqué más y ahora me gusta el paisaje. No obstante, tengo que decirles que, una gran parte, se ha convertido en un monocultivo de vid de ésos  que no aconseja ningún manual de agricultura del mundo. Ahora da gusto ver a los zorzales cómo pasan el invierno comiendo higos, uvas de las muchas que dejan las cosechadoras de las vides puestas en espaldera, pues en copa hay pocas. Y en éstas estamos cuando los fringílidos se creen que están en el lugar ideal para criar y no migran, sobre todo los pardillos. Luego, cuando empieza la cría día sí, día también, se tratan las vides con una serie de productos químicos que meten miedo, y como todo se lleva a cabo con aparatos mecánicos, los nidos son engullidos por esas moles de metal. Y claro, las linderas ya casi no existen, pues se aprovecha hasta el último centímetro cuadrado para poner una cepa. Ahí es donde se matan fringílidos y no de Despeñaperros para abajo, donde va el de la red de libro con su reclamo embragado y hace unas capturas pírricas bajo una burocracia asfixiante.

Resumiendo

Los cazadores de fringílidos ya pueden extender sus redes de libro e ir al campo con sus reclamos embragados a sabiendas de que estos días de inseguridad meteorológica dejarán muchos fringílidos varados en barrancas y montes que irán a comer, cómo no, a las praderas y fincas sin labrar con cardos en general y con hisopos o cardenchas (Dipsacus fullonum) en particular (antes se utilizaban para cardar la lana y hasta se cultivaban a tales efectos. Ahora, su semilla se utiliza mucho en herboristería y somos muchos los que por estas fechas cosechamos sus frutos para que no pierdan el color los jilgueros enjaulados, ya que les encanta tener un hisopo en su jaula y sacarle las semillas).

(Texto: Miguel Ángel Romero Ruiz / Fotos: Shutterstock y Autor)