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Ya inmersos en la recta final de la temporada becadera

¿El temporal empujó a las becadas al este de la costa cantábrica?

Los estudios “intercontinentales” ni avalados ni sostenidos científicamente, y mucho menos avalados por las “adecuadas” nuevas tecnologías, no dan cuenta y razón de movimientos de las becadas dentro de la Península Ibérica en función de la climatología.
Becada_Nieve_G Becada desplazándose por un suelo parcialmente cubierto de nieve.

Y todo ello a pesar de que los datos climatológicos obran en poder del Estado en unas bases de datos que invitan a ser utilizados e incluso, como en Francia, ser más utilizados para hacer tesis doctorales y tesinas de fin de carrera que nos ilustrarían un poco a todos quienes por estar ofuscados por un saber empírico, no nos damos cuenta de que el cambio climático es un hecho incuestionable al que inconscientemente nos resistimos. Un cambio climático que a los poderosos del mundo les interesa mentirnos con una ralentización irreal, y si alguien tiene alguna duda, que mire el programa de legislatura de Donald Trump y hasta las declaraciones de Rajoy, sin ir más lejos.

A reglón tengo que decir que conozco intentos de llevar a cabo los trabajos por mí señalados en algunas ocasiones, pero las entidades oficiales carecen de presupuestos para temas tales. Los muy imbéciles no se dan cuenta de que un trabajo de esta naturaleza se puede aprovechar para la becada (por supuesto) y para otros muchos menesteres, pues en el fondo la becada no es más que un mero indicador (muy importante pero no determinante) de la biodiversidad que se puede extrapolar.

¿Se han ido todas las becadas al este de la costa cantábrica?

No. Ni mucho menos. Pero que ha llegado un contingente más que importante, de eso pueden dar fe, y la dan, todos aquellos que han aprovechado la coyuntura para proceder como se ha procedido ancestralmente en tiempos de temporal en la Península. Lo que no es de recibo es que muchos de estos señores quieran impartir clases de ética venatoria y recurran a sofismas tales como el de la "dama del bosque” y la “caza sostenible”, tachándonos a quienes les conocemos de lo que no somos o lo somos y no lo ocultamos.

Poco se sabe de los movimientos internos de la becada y de otras micromigraciones consistentes en muy pocos o muchos kilómetros. Pero la sistemática huida a la costa ante los temporales es cosa probada, sabida e inmutable en el transcurso del tiempo. Si bien es cierto que ahora vienen menos como consecuencia de una presión sumamente desmedida que se lleva a cabo con perros becaderos robotizados y hasta con aparatos de ayuda tales como detectores de calor y GPS, sin contar collares de castigo, bippers de los canes y otras lindezas por el estilo.

Pero no queda la cosa en lo anteriormente expuesto, no, pues los hay que van siguiendo sus vuelos y las abaten hasta en el más allá (lugares de cría). Y no lo hacen los potentados que cita Vanitatis (a quienes no defiendo ni represento) en una polémica edición. Qué va, como la cosa no sale tan cara, lo hacen muchos cazadores normales y algún que otro ¿sujeto? de máxima representación en cierta organización. Es cierto que en los montes de la España seca no han entrado las becadas o se han ido debido a una sequía tremenda y a unas heladas monumentales. Motivos todos ellos por los que en la España seca las becadas que han quedado se han cobijado en humedales, riberas de ríos y zonas similares.
Debido a lo antes expuesto, ha sido un año buenísimo para los becacines (agachadiza común) quienes se han concentrado en humedales, arroyos y manantiales. Pues es un ave sumamente sensible al frío y al terreno seco. Es curioso verlos tomando el sol durante todo el día en los humedales y abastecerse de lombrices en los corros de agua que no se hielan. Quien sepa de arroyos encajonados, como debieran estar todas las corrientes de agua en España para evitar inundaciones como las de todos los años, habrá abatido becacines si ha dispuesto de buenos perros de muestra y cobro. Pero para ello ha tenido que saber esperar a que terminaran los primeros zigzagueos para disparar, si bien es cierto que a veces se levantan mucho antes de llegar. Pero en la dificultad radica el valor de la efectividad. Miren ustedes, de estas colonias de becacines tengo fotografías hechas en diferentes humedales y observándolas he aprendido mucho. Cosa que a su debido tiempo y con buenas fotografías les transmitiré.

(Texto: Miguel Ángel Romero Ruiz / Fotos: Shutterstock y Autor)