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Hay que ir preparando los puestos

La pasa, a punto de comenzar

Está a punto de comenzar la pasa, eso es cierto, pero no en las cantidades que la caracterizan, aun cuando la web Palombe ponga unas ordenadas muy altas en la gráfica de su página de inicio.
Reportaje_Pasa_G Paloma torcaz posada en un árbol.

Cuestión ésta que induce a error en la web Palombe, pues si nos fijamos en la escala de valores de su abscisa, comprobaremos que está expresada en unidades. Banditos que bien pueden ser de paso adelantado o simples movimientos de las aquerenciadas en los lugares de observación. Pero por si acaso, ya hay que tener el puesto preparado y empezar a ir con regularidad aun cuando últimamente se retrasen una barbaridad. Sepan que aquél que vaya todos los días durante toda la jornada, al final de temporada abatirá muchas más que cualquiera que tenga un puesto bueno y vaya poco o fíe su estancia a una meteorología que no hay que olvidar, pero que no nos debe vincular jamás.  

En cualquier país de Europa se pueden cazar más especies que en España. El pasado día 4 de octubre estuve viendo y fotografiando la vendimia de La Rioja por la zona de San Asensio, Cenicero, Nájera y Torremontalvo. Si bien es cierto que seguí el curso del río Najerilla todo lo que pude, recordando los lances trucheros de tan precioso río, no es menos cierto que vi zorzales de ésos que se quedan sin migrar y me llamó la atención la cantidad de mirlos comunes (Tordus merula) que había en el lugar. Bueno, a decir verdad, no había más que en cualquier parque de Vitoria capital debido a que encima de dejar de migrar un contingente cada vez mayor, al igual que las torcaces han encontrado su salvación al introducirse en las ciudades, lo cual no me parece mal. Pero una vez más me pregunté a santo de qué no se podían cazar en España. Al llegar a casa comprobé que en otros Estados de la UE se podían cazar y me cabreé.

Si ustedes se leen la Directiva 2009/147/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de fecha 30 de noviembre de 2009 relativa a la conservación de las aves silvestres (Directiva Aves), verán con estupor que el mirlo común se puede cazar en Grecia, Francia, Italia, Chipre, República de Malta, Portugal y Suecia. Les hipervinculo a la lista de siglas por si tienen algún problema en la identificación de los estados miembros. Pero se cabrearán todavía más al comprobar que la alondra común, que es un ave migratoria y sedentaria, puede cazarse en Grecia, Francia, Italia, Chipre, República de Malta y Rumania, no así en España. En España si alguien confunde a los zorzales con las alondras, cosa relativamente fácil, le multan sin de ayes caso hacer. ¿Así piensa llevar a cabo el Estado ese Turismo Cinegético del que tanto hablan últimamente?

Si me lo permiten, quisiera aprovechar la ocasión para decirles a muchos, con mi mejor intención, que la calandria es un ave diferente a la alondra, tal y como comprobarán en mi hipervinculación a ambas. Pero no se lo pierdan, la calandria es un ave que casi en su totalidad se queda en España y no se caza. No obstante, está considerada “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. O sea, aquí no es la escopeta la que tiene la culpa de un declive similar al de la perdiz. No. Es una agricultura totalmente al margen de la biodiversidad tan cacareada por esos grupos ecologistas que dicen defenderla siempre y cuando el Estado no diga nada. Gobiernos malversadores que abonan su porqué a ciertos agitadores “en beneficio de la causa”.

La preparación del puesto

Ojo con cortar ramas sin ton ni son, pues en varias autonomías e incluso provincias de ellas no se puede cortar ni una vara de avellano para que a quienes ya nos ha alcanzado la edad nos sirva de báculo en nuestro ya corto deambular. Y ni les cuento lo de las setas. Ahora si no hay acotados, están reglamentadas por algún documento oficial que ni se pueden cosechar de la forma acostumbrada tanto en lo que se refiere a transporte como a cantidad. Mientras nos dejemos, llegará el momento en el que nos prohibirán mingitar en los montes y valles de este nuestro solarón patrio que históricamente siempre fue mal gobernado.

Cubran el puesto con telas de camuflaje y con ramas, cómo no. Pero háganlo de manera que no recelen las aves de pasa. Y tengan en cuenta que luego, cuando se sequen, hay que renovarlas, pues muchos de nuestros éxitos dependerán de si somos concienzudos o no a la hora de ir refrescando el puesto diariamente, a fin de -insisto- camuflarlo de manera que no espante a las palomas, pues son muy vivas y como las vienen zurrando desde muy lejos, enseguida cambian de dirección como si de una fuerza centrífuga dotada de inteligencia colectiva se tratara.

Por la torcaz en España no se hace otra cosa que acosarla con más puestos de los debidos ubicados al buen tuntún y casi uno encima de otro para que los entes municipales cobren lo que no valen. Somos muchos quienes entendemos que si en un coto hay puestos que durante tres años no son utilizados, se den de baja de inmediato. Ésa sería la única manera de que los vendieran más baratos y dar al jubilado y al corto de cartera una disculpa para seguir saliendo al campo con dignidad y de paso cosechar alguna seta o almorzar con los compañeros que le vayan quedando después de una vida de sacrificio, privaciones y trabajo. Pues los puestos buenos son inaccesibles económicamente al cazador de a pie, a excepción de donde se practica una caza social digna de encomio y donde ya se empieza a meter el vil metal.

(Texto y fotos: Miguel Ángel Romero Ruiz)