Pasar al contenido principal
Se llama Sara Gómez y su padre, Michel, nos cuenta cómo es esta joven cazadora

El increíble texto de caza escrito por una niña de 10 años en el cole

Se llama Sara Gómez, tiene 10 años, vive en Dílar (Granada) y cuando hace días le pidieron en el colegio escribir un texto argumentativo, no lo dudó y lo hizo sobre la caza, afición que comparte con su padre. ¡Prepárate y lee sus palabras, son increíbles!

No vamos a reproducir las palabras de Sara porque os adjuntamos como fotografías las páginas de su cuaderno del colegio donde escribió el texto que le pedían y que ella dedicó a la caza, pasión que comparte con su padre, Michel Gómez, en jornadas a la menor y en aguardos nocturnos a los jabalíes.

Texto argumentativo sobre caza de Sara Gómez.

Además, muy orgullosa de su ejercicio, Sara llegó a clase y levantó la mano para leerlo en voz alta, según nos comenta su padre, quien también nos indica que esta granadina de 10 años sabe defenderse de aquéllos que, en el colegio, le dicen que su papá es malo por cazar conejos. Y a la vista de su escrito sobre la actividad cinegética, no dudamos que tiene argumentos sobrados y contundentes para hacerlo.

Escrito sobre caza de Sara.

Cosas como ésta, niños que conocen la caza a través del ejemplo de sus mayores y que se sienten orgullosos de formar parte de este noble colectivo aunque en principio sólo sea en calidad de acompañantes o morraleros, nos conmueven al mismo tiempo que nos dejan claro que las nuevas generaciones sabrán defender la caza de tanto animalista y ecologista radical.

Pero volviendo a nuestra protagonista, Michel, que por lo que vemos no ha podido enseñar mejor a su hija el amor al campo y la caza, nos confiesa que a Sara le encanta comer lo que caza y que, de hecho, prefiere la carne de jabalí a la de cerdo, estando ahora mismo como loca porque empiecen las esperas de cochinos el 1 de mayo.

Junto al perro, con una torcaz cobrada.

Algunas anécdotas

“Hay para escribir un libro”, asegura Michel, que termina por contarnos que la primera vez que lo acompañó a un aguardo nocturno, con siete años, al entrar dos guarros y ver que su padre se había quedado dormido, no dudó en despertarlo y señalarle dónde estaban los animales, pudiéndose cazar al final, gracias a su ayuda, uno de los jabalíes.

Otra anécdota, aunque esta más reciente, en la media veda de 2017, fue que Sara, además de fotografiar a su padre, le hizo un vídeo con la canción ‘La escopeta’, de Paco Candela, señalando Michel que quedó sin palabras.

Sara en una salida de caza en media veda.

En definitiva, desde aquí queremos felicitar públicamente a Sara por lo que escribió y por cómo es, animándole a que se siga sintiendo orgullosa por lo que ya es, una cazadora que no se arrugará ante las adversidades del colectivo y que, junto a otros muchos miles de jóvenes en nuestro país, garantizarán el futuro de la caza.