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Preocupación entre los cazadores navarros

¿Qué impacto negativo tienen los parques eólicos en la fauna?

La energía eólica es una de las más limpias y menos contaminantes de la actualidad. Pero a la vez, su implantación provoca efectos negativos en aves y fauna silvestre. Un hecho que causa preocupación entre los cazadores.
¿Qué impacto negativo tienen los parques eólicos en la fauna? Imagen del parque eólico de Tafalla, en Navarra (foto: Ángel Ibáñez).

Navarra es líder en la implantación de la energía eólica, la cual es mucho más limpia que otras al servirse del aire para producir electricidad. Pero en opinión de UNAC y las Asociaciones de Cazadores que pueden verse afectados por ello, este tipo de grandes obras ocasionan otro tipo de afecciones medioambientales a las que no se les da la importancia que realmente tienen.

Consecuencias para las migratorias

Es el caso del importante impacto a todo tipo de aves, especialmente las migratorias, las cuales no solo pueden morir entre sus palas, sino que son desviadas de sus tradicionales rutas de migración.

Por ello, desde ADECANA y UNAC entienden que este tipo de grandes estructuras que crean unas barreras en las tradicionales rutas migratorias de las aves donde existen cientos de puestos de paloma migratoria y resto de aves protegidas tienen que someterse a unos estrictos estudios de impacto ambiental.

En lo que respecta a Navarra, la extensión de estas infraestructuras ya construidas en la zona sur de buscan ahora extenderse hacia el norte, donde la empresa Sacyr tiene un proyecto de construir 5 parques eólicos en el norte de la Cuenca de Pamplona.

Se trataría de un total de 56 aerogeneradores de 4 MW de potencia eléctrica cada uno, lo que haría un total de 224 MW, instalándose en los términos municipales de Odieta, Juslapeña, Ezcabarte, Olaibar, Anué, Esteribar, Valle de Egüés, Lizoain y Valle de Erro, aprovechando las cumbres de los montes que separan esos valles. UNAC y ADECANA estiman que la su instalación causará graves impactos en los ecosistemas y especies de la zona, afectando hayedos, robledales, quejigales, pinares, y otras formaciones boscosas mixtas, junto con ecosistemas con múltiples especies protegidas. También habrá efectos negativos en espesces animales y vegatales, y en montes como Mendurro, Aldaun, Txapardi, Ortxikasko, Arromendi, Elixato, Ilurdotz, Lakarri o Measkoiz, así como paisajes protegidos como el del Señorio de Egulbati y el del Concejo de Elía, ambos en el Valle de Egüés.

Aves parques eolicos

Pero no son los únicos, ya que otros están a punto de ser presentados, o se presentarán en los próximos meses. Es el caso de muchas zonas de la Navarra Prepirenaica, y también de la Navarra Cantábrica, como el que hemos conocido últimamente situado entre Lesaka y Bera. Aquí, los vecinos de la zona y de barrios de Auzoberri, se están organizando en contra de este proyecto.

Reciben además el apoyo de ADECANA en sus reivindicaciones sociales y medioambientales, dada la escasa distancia a la que se pretende instalar de sus casas y los problemas y molestias que ello les supondría. Los demandantes no estando de acuerdo en que se deje a las empresas promotoras que aprovechen la escasa capacidad de decisión y necesidad de dinero de los ayuntamientos de estas zonas para implantar este tipo de proyectos que tanto perjuicio medioambiental causan.

Impactos sobre la fauna

Tal y como consta en los estudios, los grupos faunísticos más afectados son las aves y los murciélagos. Los principales impactos son los siguientes:

  • Colisiones: de aves y murciélagos que no consiguen esquivar las aspas de los aerogeneradores o líneas eléctricas de evacuación. Este es unos motivos principales de preocupación a la hora de considerar los riesgos de los parques eólicos.
  • Molestias y desplazamiento: que se provocan debido al ruido, el electromagnetismo y las vibraciones que generan.
  • Efecto barrera: al suponer una obstrucción al movimiento de las aves, tanto en las rutas de migración o entre las áreas que utilizan para la alimentación y descanso.
  • Destrucción del hábitat: la ocupación de zonas de terreno por los parques eólicos supone que dichas áreas ya no estén disponibles para las aves, o que sufran una degradación importante en sus valores naturales y sistémicos.
  • Ocupación y degradación del terreno: la obra civil necesaria para la implantación de un parque eólico supone un levantamiento y movimiento de tierras. No sólo en el emplazamiento final de los aerogeneradores, sino en las zonas colindantes en las que frecuentemente se construyen subestaciones, tendidos eléctricos de evacuación, vías de acceso para trasladar la maquinaria, etc.
  • Impacto paisajístico: este es uno de los aspectos que más preocupa a la sociedad, puesto que la implantación de los aerogeneradores no suele darse en zonas degradadas, industriales o las cercanas a núcleos poblacionales, que son mucho más caras de conseguir, sino en áreas naturales de montaña con gran riqueza medioambiental, donde la fuerza del viento se aprovecha mejor. A ello le tenemos que sumar el impacto visual que conlleva, lo que genera un gran rechazo social.
  • Ruido: producido por los componentes del aerogenerador, tanto mecánica como aerodinámicamente.