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Este colectivo defiende su papel fundamental en los cotos

El Guarderío Rural cumple 170 años al servicio de la caza

El 10 de noviembre de 1849 es una fecha llena de simbología y muy emotiva para una profesión y un sector, los Guardas Rurales de Seguridad Privada. En este 2019 cumplen 170 años.
Guarda rural caza Un guarda rural ejerciendo en el monte sus labores de vigilancia.

Desde la Federación de Trabajadores de la Seguridad Privada FTSP- USO ANDALUCÍA, han mostrado orgulloso y han querido elogiar a todos y cada uno de los compañeros “por el esfuerzo y dedicación que se viene realizando generación tras generación, haciendo de una profesión una forma de vida y un referente a nivel mundial, una figura indispensable y vinculada a la seguridad en los campos españoles. Es una una profesión con casi dos siglos de vida e historia, que generaciones venideras irán heredando con gran prestigio conseguido con creces.

Cada vez más los ciudadanos, administraciones públicas y privadas, son conocedoras de esta profesión y confían en los servicios del guarda rural, contratando algo fundamental y primordial como la vigilancia. Una labor que, en palabras de Víctor Villalobos, coordinador de este personal, sirve “para blindar nuestras riquezas públicas y privadas; para que trabajar en nuestros campos no se haga insostenible; para que cuando un trabajador o un empresario sé vaya a su merecido descanso, deposite en manos seguras y garantes del guarda sus bienes; para cuando un ayuntamiento no quiera perder sus espectaculares bellezas paisajísticas y enormes riquezas ecológicas de cada uno de nuestros pueblos rurales, dándole prestigio y vida”.

Guarda rural caza

El guarda rural pertenece al personal de seguridad privada y ejerce funciones de vigilancia y protección de la propiedad en las fincas rústicas en España. Esta figura la crea Fernando VI que dictó una ordenanza en el año 1748 que, en su artículo 25, nombra a los 'guardas de campo y monte' como los encargados de denunciar a los taladores, causantes de incendios e introductores de ganados plantíos, procurándose de que dichos guardas fueren hombres de buena opinión, fama y costumbres.

Este Decreto de Fernando VI crea y regula al agente forestal, ya que su trabajo es con cargo al erario público. Por su parte, el guarda particular percibe sus haberes de particulares o de colectivos que tienen la consideración de Administración.

No sería hasta 1849, cuando Isabel II promulgó una Orden, cuando se creaba el Guarderío Rural, tanto público como privado, mediante Real Orden creara el 8 de noviembre de 1849. Esta normativa regulaba a los Guardas Rurales con el cometido de ayudar al aseguramiento de la paz y el orden en los Campos.