Pasar al contenido principal
Continúa la mala temporada de la pasa

Estamos a finales de noviembre y las torcaces siguen sin pasar

Poco a poco la pasa y la contrapasa se están desvaneciendo como consecuencia de una dejadez total por parte de la administración y unos impedimentos insultantes al colectivo de cazadores.
Pasa torcaces noviembre Finales de noviembre, y las torcaces aún no entran con fuerza en España.

A quienes no conozcan a fondo la modalidad de la caza en pasa, les parecerá una tomadura de pelo que a estas alturas del año, estemos todavía como nunca estuvimos antaño.
 
Tal y como muchos de ustedes saben, el coto de los Montes de Vitoria está dirigido por Juan Carabias, una persona que se preocupa durante todo el año del tema que nos ocupa y tiene que escuchar los agravios comparativos de España con Francia: las líneas de puestos mal trazadas que hay en España, la ubicación de los molinos eólicos, muchos de ellos sin un Plan Previo de Impacto a la naturaleza, etc.

Si bien es cierto que el señor Carabias tiene el apoyo incondicional, el reconocimiento de su trabajo y un aprecio inquebrantable del colectivo de cazadores que por razones de edad o económicas, no pueden desplazarse a otros lugares.

Como decía en mi post anterior, Palombe comienza a contabilizar el paso el día 15-10-19 y terminó el pasado día 11-11-19, en cuyo periodo contabilizaron la ridícula cifra de 355.631 aves en 1.563 vuelos de ida y 39.772 aves en 653 vuelos de regreso

Pasa torcaces noviembre

Esto, frente al millón y medio de media aritmética que se viene contabilizando, es una mera muestra no muy generosa y jugar con las vueltas y revueltas es imposible por no existir una base técnica suficiente. Las palomeras de Etxalar cerraron el pasado día 19-11-19 con más pena que gloria.

¿No tiene fondos la Real Federación Española de Caza para que un equipo de cazadores de torcaces se dé un garbeo por Las Landas en compañía de técnicos elegidos por los cazadores? Ay… Dios mío, los negocios alrededor de la caza siguen vigentes y más boyantes cada día.    

¿Qué está ocurriendo con la pasa?

Para hacer una afirmación de esta naturaleza hacen falta datos concretos que la avalen para proceder en consecuencia, pues no creo que se pueda permitir, bajo ningún concepto, cortar una línea ancestral de pasa con cebas plantadas o desgranadas, bebederos, caminos cerrados y guardas cuidando que no las espante nadie. Eso sería un atentado de lesa naturaleza. Pero se necesitan fedatarios que avalen lo que es “vox populi” y luego proceder en consecuencia. 

Hay que hacer un mapa de vientos utilizando la moderna cartografía para ver y derribar de inmediato los molinos eólicos que matan a miles y miles de aves de todo tipo, pero como se trata de grandes empresas, hay que sancionarlas debidamente en vez de permitirles desviar la atención con subvenciones que se otorgan indebidamente a quienes viven de ellas.

Pasa torcaces noviembre

Una o varias capas de vientos había que actualizarlas todos los años para saber que comida tiene la paloma y así no nos pillará de nuevo la situación de este año, que tenemos los robles con hojas todavía una montonera tremenda y nadie tiene tiempo para barajear esos datos, pero si para dar conferencias a diestro y siniestro de lo que debían de hacer y no hace.

Si el cambio climático ha influido en el ambiente, dejar este último como estaba antes de tamaña situación creo sea un grave inconveniente. ¿Tienen todas estas cosas reservadas para que las resuelva el montón de cráneos privilegiados que se van a dar cita en Madrid?

Ya apenas va nadie a cazar a los puestos, si bien es cierto que la climatología ha pegado un vuelco qué, como siempre, bate récords desde que hay registros…

Y ya, por último y por el momento, no me meto con los dormideros que supongo estén registrados y vigilados debidamente aun cuando me dicen lo contrario.

 

(Miguel Ángel Romero)