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En una temporada que se está desarrollando sin pena ni gloria

¿Entrarán más becadas a nuestros cotos? Claro que sí

La entrada masiva de becadas es durante el mes de noviembre, pero también enero llega un importante contingente. Es más, por entrar, entran de forma testimonial en febrero y hasta en marzo.

Bueno, para esto que termino de escribir no se necesita ser un becadero de campeonato ni un cráneo privilegiado del asunto, ni mucho menos. Se necesita cazar becadas y las que están gordas, llevan tiempo, mientras que aquéllas que están delgadas, terminan de entrar. Y nada más. El resto son farfollas de quienes quieren cazar sin muerte a costa del Mapama o lo que es lo mismo, de todos los cazadores que por el momento hacemos caza fotográfica, pero si se puede, se va a las becadas a cazarlas de acuerdo con la ley vigente. Después, se las deja en paz.

Todos anunciábamos que éste sería un año excepcional

Y en Vizcaya y Guipúzcoa, al margen de los días de fortuna, lo ha sido como consecuencia de la sequía del resto de España. Bueno, bien podía enrollarme aquí con cuatro latiguillos seudocientíficos que lejos de servirles a los cazadores de ayuda, les disuadirían de seguir tras ellas. Bastante pecamos, al menos yo, cuando dije que venía un año fenomenal aun cuando tuve mucho cuidado en no afirmarlo categóricamente.

Aquí no ha ocurrido nada que no hubiese sido previsible si se contara con las bases de datos adecuados y se extrapolaran resultados. Pero no. Molan más los radiomarcajes para obtener datos vía satélite y hacer un plano de por dónde va, viene o se entretiene la becada con mochila. Bien. No es un trabajo que entrañe dificultad alguna y siempre es mejor que nada, pero con eso seguimos sin tener algo que pueda ayudar al colectivo, pertenezca o no a un determinado club deportivo. Es más, si hacemos estudios de la becada por un lado, de la perdiz por otro, del jabalí por el ministerio en cuestión, todos tendremos razón, no lo dudo, pero no estamos siendo congruentes con lo ya demostrado sobradamente por grandes personalidades de la ciencia. Señores, todo forma parte de todo y hoy estudiar una especie unilateralmente, tanto sea vegetal como animal, es un contrasentido monumental.

Las becadas entraron, se percataron de la sequía y encima coincidieron con las nevadas y se refugiaron cerca de la costa, como ha ocurrido durante toda la vida. Si bien es cierto que este año se demoraron un poco más y las capturas en Guipúzcoa, fundamentalmente, han sido como tardarán en volverse a ver. No así del norte de Álava para abajo, y menos en el oeste gallego. O sea, donde había sequía no han ido hasta que no ha llovido y hablar más del tema es confundir al personal. Estudien ustedes los adjuntos con un tamaño muestra mínimo y verán como la verdad sólo tiene un camino.

¿Cómo está transcurriendo la temporada?

Pues sin pena ni gloria y contentos quienes cazamos en Castilla y León debido a que ya han entrado en un número que va aumentando poco a poco. Pero la cosa hasta la fecha ha ido muy mal.

Días de fortuna y demás marrullerías

Cerrar la caza como se hizo en Euskadi debido a los días de fortuna que hubo en el resto de España, pero no en la citada autonomía, es, cuando menos, una infamia. Fue en una famosa playa, no vasca, donde me dijeron que muchos del lugar tenían escopeta sólo para cuando llegaban los denominados días de fortuna hacerse con unos manojos de becadas. Y era verdad. Y allí cacé yo muchos patos y hasta coincidí con un día de fortuna.

Lo que ocurre con los días de fortuna es que antes cazaban cuatro y ahora cazamos cuatrocientos y no hay para todos. Motivo por el que el número elevado de multas de este año debía haberse encargado alguien en concienciar a la gente de que los tiempos han cambiado y de que las grandes perchas continuadas dicen que algo está fallando.

Luego tenemos que soportar a una serie de furtivos tremenda como consecuencia de que visitan las praderas, sin purines líquidos de los cerdos, por la noche so pretexto de buscar los perros del jabalí y sin necesidad de disparar, a fin de que no se oiga el ruido, hacen verdaderos chandríos con una especie de cazamariposas grande, un todoterreno y un foco potente. Uno conduce lentamente y otro va a la orilla del todoterreno con el cazamariposas gigante y cuando divisan una becada, ésta se agacha y los furtivos enseguida le echan la malla encima y a otra cosa.

Lo de las esperas al amanecer y al anochecer es un tema que no se ha erradicado como consecuencia de no concienciar a los cazadores de que estamos hablando de ratios menores de 0,5 becadas cazadas en los Campeonatos. Estamos ante un tema que es más fácil identificar al furtivo que tirar a la becada. Miren ustedes, esos tiros que se disparan momentos antes de amanecer y poco antes de anochecer son tiros sueltos a la becada y, aun cuando sólo sea un tiro, están perfectamente ubicados y georreferenciados los puestos palomeros. Es cuestión de estar en el ambiente y de estudiar a la gente cuya fama les precede.

El cumplimiento de los cupos se respeta en una inmensa mayoría como consecuencia de que por mucho que nos empeñemos, pocas veces podemos superar los ratios de los campeones. Pero si un tío pilla un paso, machaca hasta la última brizna de hierba para hacerse la foto en el móvil y si vienen mal dadas dice eso tan socorrido de: señor guarda, eran las de todos los amigos. Y a veces lo son.
Son muchos, cada año más, los cazadores que van a los lugares de origen de la becada a cazarla y eso es una trampa monumental. Sepan que algún alto directivo federativo no ha perdido la ocasión de llevar a cabo tan insolidaria acción, y sepan también que cada vez son más los émulos de esos capullos. Hay quienes dicen que van a enseñar a los perros. Y no me parece mal siempre y cuando no se estropeen los nidos, pero muchos les enseñan con becadas que si se levanta, la abaten caso de que acierten y si no aciertan, van tras ellas como posesos.

Las becadas se venden en los restaurantes a pesar de estar prohibida su venta tal y como vemos por las denuncias. Es más, hay quien va a por ellas a sus lugares de origen y las compran más baratas. O se las mandan a portes pagados sin acuse de recibo si han pagado previamente.

Nota final

Acompaña a este post un trabajo repartido en varias imágenes que me ha costado prepararlas Dios y ayuda y aún no las tengo todas conmigo, pero en el próximo post espero me den lo que falta a los únicos efectos de tenerles informados. Viendo las páginas web y su contenido preparado para que quien quiera algo pase por taquilla, entendemos la fuerza motriz venatoria de España.
Tardaré uno días en escribirles, pues después de Reyes iré a Palencia unos diez días a probar suerte y a que se desfoguen los canes tras las becadas.

(Texto y fotos: Miguel Ángel Romero Ruiz)