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Con la vista puesta en la próxima media veda

El mejor cartucho de codorniz

A la codorniz la tiramos de muy variadas formas, en función del cazadero, del perro y de lo impulsivo que sea el cazador, pues hay aficionados que no aguantan dejar volar y descargan la escopeta antes de que el pájaro lleve volados quince metros.
Cartucho_Codorniz_G Buen resultado de una jornada a codornices en media veda en tierras sorianas.

Lo ideal siempre es comprar cartuchos del año para cada temporada, hacerlo con sentido común para que no nos sobren demasiados y buscar modelos y marcas que nos inspiren confianza, y a ser posible que tengamos ya probados para evitar sorpresas o un mal resultado al ser demasiado lentos, rápidos, abiertos o cerrados para nuestra forma de tirar. No hay cartuchos malos, pero sí cartuchos mejores que otros para cada aficionado; los que a cualquier compañero les resultan insustituibles, a nosotros nos pueden parecer mediocres, y como en el tiro de caza cada uno debe estar totalmente contento con el equipo que emplea, más vale llevar cartuchos que de entrada nos gusten, que hacerlo con otros con los que tal vez desaprovechemos una jornada.

En nuestros cazaderos de codorniz se emplean mucho los cartuchos dispersantes pues todos queremos ‘amarrar’ cada codorniz y pensamos que tirando de saque y un tanto a voleo las aseguraremos mejor, cuando una buena técnica de encare y dejarla tomar distancia para taparla y disparar en torno a veinte o veinticinco metros es lo más eficaz.

Pero para gustos, los colores; todos sabemos que el perdigón más fino es el ideal para la codorniz, por un lado para cubrir huecos en el plomeo porque este pájaro a veces ‘culebrea’ en el aire y se nos escapa tontamente cuando nos ha salido casi pisada. Por otro, porque su pequeño tamaño y su sensibilidad al acusar uno o dos impactos de décima vienen a recomendar no tirar con perdigón más grueso, pues corremos el riesgo de destrozarlo.

(Texto: M. Soler / Fotos: A. A.-Á.)