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con un animal de casi una tonelada

VÍDEO: dos lances con arco, dos alces descomunales y una brutal carga

La caza con arco es uno de los mayores retos del mundo de la cinegética. El alce, una de las especies más impresionantes de cazar del mundo. Y cazar alces con arco, es tan apasionante como peligroso.
El alce cargando contra el cazador en el momento de recibir el flechazo. El alce cargando contra el cazador en el momento de recibir el flechazo.

Los alces son los cérvidos más grandes del mundo, sobrepasando los dos metros de altura en la cruz y oscilando entre 600 y 800 kilos de peso, llegando a los 1.000 en algunos lugares del planeta. Una especie cinegética protagonista de los sueños de muchos cazadores, a lo largo y ancho del mundo. La caza del alce es típica de zonas como Alaska y el Yukon, donde los ejemplares suelen moverse entre zonas de muy espesa vegetación haciendo realmente difícil tener una oportunidad de tiro y más aún, si la cacería se realiza con arco, como en estos vídeos. 

A la carga

El primero de ellos, recoge una brutal carga de alce contra el arquero que acaba de disparar. El animal, deambula por una zona realmente espesa de vegetación, que hace muy complicado poder encontrar el momento idóneo para disparar y que la flecha tenga un vuelo limpio entre todas las ramas. El cazador espera pacientemente, mientras el animal, con unos andares lentos y pesados propios de sus cerca de 800 kilos de peso, avanza hasta darle el costado, apenas a un par de metros de distancia. 

Cuando sobrepasa el último árbol que se interpone entre ambos, el cazador suelta la flecha y alcanza al alce en el pecho, pero ocurre algo inesperado. El animal, se gira y en milésimas de segundo, agacha la cabeza y carga con toda su fuerza contra el cazador. Con sus palas y los cientos de kilos de peso que desarrollan una fuerza descomunal, estos animales embisten igual que una quitanieves. Por suerte el cazador fue certero en su disparo y el animal perdió la fuerza en seguida, pudiendo salir vivo de la embestida para contarlo.

A menos de 5 metros de la mole

Un arquero acompañado por otro cazador, que se encarga de inmortalizar la brutal escena en vídeo, viajan al Yukon para realizar una cacería con arco de alce. Siguiendo la pista del animal, consiguen llegar a un claro donde el arquero, abre su arco justo en el momento en el que un enorme alce aparece frente a ellos. Andando confiado en la dirección de los cazadores, el alce avanza lento derecho al arco abierto del protagonista, que en una auténtica proeza, consigue aguantar con el arco abierto durante más de un minuto. 

Los arcos de poleas están diseñados para disminuir la fuerza necesaria para mantenerlos abiertos una vez la flecha ha hecho el recorrido y apunta presta para ser disparada, pero aun así, más de 30 segundos con un arco abierto de gran potencia hacen que comience a temblar el pulso y que los músculos se agarroten por mantener la posición. A pesar de todo, el cazador es capaz de mantenerse firme mientras el alce sigue avanzando. 

A menos de 5 metros, (a 5 yardas que son 4,572 metros exactamente), el alce se para frente al cazador. “No tires, no es buen ángulo de tiro”, susurra su compañero con el imponente animal parado frente a ellos. Incluso los cazadores gritan un par de veces para frenar el avance del animal, que finalmente gira la cabeza y ofrece un buen ángulo de tiro, que es aprovechado instantáneamente por el cazador. Los animales de zonas como el Yukon, no están acostumbrados a la presencia de seres humanos y muchos de ellos, no han visto uno nunca en sus vidas. Por ese motivo, n ocasiones como la del vídeo, su reacción no es de miedo al enfrentarse a personas, ya que ni si quiera saben lo que son.