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Diferencias, técnicas de caza, calibres adecuados, mejores horas y trofeos

Los mejores consejos para cazar venados en berrea y gamos en ronca

Ya pasó el verano y estamos de lleno en la vorágine laboral, lo que para muchos supone un suplicio. Sin embargo, no todo es negativo en estas fechas, y más para los cazadores, que tenemos como escape los recechos de venado en berrea y de gamo en ronca.
Consejos_Recechos_Venados_Gamos_G Espectacular venado recechado en berrea en la zona de La Culebra.

Venado y gamo son los dos cérvidos de mayor tamaño que pueblan nuestros montes y ambos tienen su celo con una o dos semanas de diferencia al llegar el otoño. Ello se debe, sobre todo, a la diferencia de tamaño entre las dos especies, que hace que la gestación de ambas tenga una amplitud que varía en unos seis días de separación, siendo mayor en el ciervo que en el gamo.

Por ello, los ciervos deben entrar en celo antes para coincidir con los gamos en los partos en el mes de junio, que es el mejor momento. Nuestros venados, si todo ha ido bien, ya estarán en pleno celo, mientras que el gamo lo hará a primeros de octubre.

Diferencias

Los ciervos son mucho más adaptativos en cuanto a su estrategia. Así, el venado en años de mucho alimento va a formar harenes de hembras que defenderá frente a los machos periféricos mientras las acompaña en su deambular en busca de alimento. Si el año viene malo, los lugares donde encontrar alimento se vuelven mucho más escasos, y más si suministramos pienso en sitios muy concretos. En ese caso, los venados defienden territorios dentro de esos puntos de concentración de ciervas y no las acompañan cuando ellas abandonan esas zonas de alimentación.

Venado berreando junto a su grupo de hembras y crías.

El gamo suele usar en España la estrategia de unirse a un grupo pequeño de hembras y crías y las acompaña a todas partes. A veces consiente que acompañen al grupo algunos machos subadultos sin grandes pretensiones, pero siempre que se muestren sumisos, porque de lo contrario, los expulsará de forma agresiva.

El gamo suele unirse a un grupo pequeño de hembras y crías y las acompaña a todas partes.

Tan sólo en zonas con mucho bosque alto y claro, pueden los gamos adoptar una segunda estrategia de defender un lugar concreto en el que marcan con profusión un tronco y esperan que las hembras se acerquen a la zona. Como los gamos son eminentemente pastadores, no es raro que en una zona abierta se junten unas cuantas de esas familias y podamos ver las estrategias de defensa de cada macho acompañando y reuniendo su harén.

Técnicas de caza

Poco difieren unas de otras, puesto que lo normal es cazar ambas a rececho. En general, para el venado, nos vamos a aprovechar de la escandalera que emiten cuando cantan a los cuatro vientos que ellos son los señores del bosque. Basta con aprovechar bien el viento y realizar una aproximación lenta para poder poner a tiro un venado encelado.

Reclamando un venado en medio del monte.

Otra cosa es que cuanto más viejo, más sabio es, y en ese caso lo hará completamente enmontado, sin dejarnos verle en ningún momento. Con el gamo, dada su mayor discreción en cuanto a sonidos guturales, al final confiamos más en verlos entre los grupos de hembras que en escuchar los ronquidos que emiten.

Calibres adecuados

A pesar de que el gamo pesa como un tercio menos que un venado, podemos usar los mismos para ambas especies. Basta con calibres por encima del .270 y hasta el .300. Dependiendo de dónde cacemos cada especie, así deberemos cargar peso o potencia de las balas.

Para cazar venados en las sierras de La Culebra o en cualquier otro sitio de la mitad norte, donde podemos encontrar venados de hasta 180 kilos y en situaciones de tiros a larga distancia, recomiendo calibres magnum como el .300 o el 7mm.

En pleno lance a un venado en berrea.

Si cazamos en zonas de monte mediterráneo de la mitad sur, donde un venado rara vez pasa los 150 kilos y las distancia de tiro suelen ser menores, podemos optar por un calibre menor como el .270 o el .30-06, que nos van a ser suficientes.

Para el gamo deberemos usar los calibres más bajos de los mencionados y saber que si usamos un cartucho magnum a corta distancia con ellos, corremos el riesgo de atravesarlos y vernos envueltos en un cobro largo.

Mejores horas

En ambos tipos de rececho, hay que saber qué horario es el mejor para cada uno de ellos. Para el venado las tardes son mucho mejores que las mañanas, puesto que los ciervos gustan de encamarse incluso antes de salir el sol. Es cierto que les seguiremos oyendo berrear, pero en no pocas ocasiones lo harán desde la espesura y completamente echados a la sombra.

Cazador en un rececho de gamo en ronca.

En cambio, a los gamos podemos entrarles por la mañana a primera hora porque al usar zonas más despejadas, podremos pillarlos fuera hasta más tarde. Por supuesto, a la llegada del ocaso se vuelven a mover y nos darán de nuevo una oportunidad.

Valoración de trofeos

En el caso de venado debemos fijarnos en la longitud total de la cuerna, lo que incluye ver bien la apertura que hace, y el grosor, siendo junto a la longitud de la luchadera y punta media lo que más puntos arroja a la hora de evaluarlo.

Precioso gamo abatido en la ronca.

En el gamo debemos fijarnos sobre todo en la longitud total de la cuerna y de la pala y en la anchura de ésta, puesto que son los valores que más pesan en la puntuación total. Una pala grande y ancha es lo que debemos buscar si queremos abatir un gamo de postín. Así que debemos dejar pasar todo gamo que tenga poca anchura de pala puesto que ésa es la verdadera clave en el trofeo.

(Texto: R. Centenera / Fotos: Archivo)