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Claves del aporte suplementario de alimento y formas de cebar

Gestión de reses ahora: la comida

Tras abundar en un artículo de hace unos días en esta web sobre la importancia que tiene la gestión de bañas y bebederos durante la canícula, el aporte suplementario de alimento en estas fechas tampoco queda a la zaga.
GestionVerano_Comida_G Venados y un jabalí comiendo el grano echado en un camino.

Si importante es el agua para mantener e incluso aumentar la cabaña venatoria, tengan presente que el verano es una de las épocas más desfavorables para los herbívoros para encontrar alimento: el cereal ya se ha cosechado y la cubierta vegetal se encuentra marchita y abrasada por el sol, por eso es preciso ayudar a las reses con comida (alfalfa o esparceta), o incluso piensos especiales, que los hay, para los cérvidos; y en cuanto a los suidos, su dieta es más variada, pues aparte del grano (maíz, trigo o cebada), éstos son omnívoros y toleran un sinfín de alimentos. El aporte suplementario de alimento en esta época no sólo nos va a servir para aumentar la tasa de crecimiento anual y la salud de los animales, sino que se acabarán asentando en nuestros predios otros individuos de terrenos colindantes. Concretamente, si nos referimos a los ciervos, piensen que en algo más de un mes comenzará la berrea. Por tanto, si conseguimos atraer en principio a las hembras, los machos pronto los tendremos merodeando por el contorno o encamados muy cerca.

Distintas formas de cebar

La ceba no tiene cánones fijos, y dependiendo de cada región, el tipo de alimento y la manera de presentar ésta suelen variar. Sin embargo, existen pautas de comportamiento en las que todo el mundo se pone de acuerdo. Para empezar digamos que esta tarea conviene realizarla de forma periódica, en puntos estratégicos escogidos de antemano y, por supuesto, la persona encargada deberá ser siempre la misma, con idéntico vehículo y rutina en el horario. Realizando de esta forma este trabajo, lo normal es que los animales no recelen y al poco tiempo lleguen incluso a familiarizarse con el coche y la persona encargada de cebar.

También la manera de ofrecerles el alimento tiene importancia, y según se trate de una u otra especie existen técnicas distintas. En el caso de los jabalíes, éstos siempre toman el alimento directamente del suelo, hozando; sin embargo, los cérvidos igual pueden ramonear que buscar el alimento a ras de suelo, incluso en algunas fincas, cuando se les suministra alfalfa, esparceta o heno, utilizan cebaderos elevados preparados para depositar las forrajeras. Si nos referimos al grano, lo suyo es que los diferentes tipos de semillas se esparzan por el suelo. Algunas veces suele hacerse desde un vehículo volcando el grano de manera continuada durante un largo trecho, y la más tradicional es con un saco al hombro distribuyéndolo en hileras. En ambos casos el fin que se persigue es que la comida no quede amontonada. De esta forma, aunque los animales acudan en piaras o pelotas, podrán comer todos al mismo tiempo y se evitan problemas jerárquicos provocados por algún elemento dominante del grupo, macho o hembra, que busca demostrar su hegemonía sobre los individuos de rango inferior.

(Texto: J. L. T. Conde / Fotos: Francisco Fernández y Nova Toma)