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EN UN CULTIVO DE BRASIL

¿Eres capaz de contar cuántos jabalíes salen de la siembra?

Impresionante escena grabada en un campo de cultivo, en el que se escondían cientos de jabalíes, que corren asustados al pasar un coche tocando el claxon.
Cientos de jabalíes saliendo de la siembra para esconderse en el monte. Cientos de jabalíes saliendo de la siembra para esconderse en el monte.

Se nubla el horizonte cuando el hombre que conduce el vehículo desde el que se graba el vídeo, comienza a apretar el claxon. Un puñado de jabalíes sale corriendo buscando el refugio en el espesor del monte, junto al camino que bordea el cultivo. Pero lo que parecía una piara de jabalíes normal, se convierte en cientos de jabalíes en apenas unos segundos. 

La impresionante marabunta huye espantada del vehículo, dejando una impresionante estampa. Los jabalíes son tantos, que más que suidos parecen hormigas. Resulta prácticamente imposible contar todos los que cruzan porque además de los grandes, montones de pequeños ejemplares corren también entre las patas de los adultos. 

Cerdalíes salvajes

Esta llamativa escena ha sido grabada en un campo de cultivo de Brasil, donde la población de jabalíes se enfrenta al mismo problema que algunas zonas de España: la hibridación. Los ejemplares de cerdos domésticos puestos en libertad, hace que se crucen con los jabalíes salvajes y que con el tiempo, deriven en poblaciones completamente hibridadas como esta. 

No se trata solo de una aberración sino que supone además, una grave amenaza para la supervivencia de la especie salvaje, en términos genéticos. Los cerdos domésticos cruzados con jabalíes salvajes, son tremendamente prolíficos y en las zonas con abundancia de comida, se multiplicarán exponencialmente reduciendo cada vez más, el número de ejemplares de jabalíes salvajes puros presentes en la población. 

Con el tiempo y si no se toman medidas de contención para los cerdalíes, -como son llamados comúnmente los ejemplares fruto de un jabalí y un cerdo doméstico-, los jabalíes salvajes acaban por desaparecer, diluyendo su genética en la mezcla con sus primos domésticos. En zonas como el sur de España, este problema existe y cada día cuesta más encontrar un jabalí salvaje de verdad por los montes.