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AQUÍ TIENES UNA LISTA PARA PODER REPASAR

¿Qué debes llevar en un buen morral de montería? ¡No te dejes nada!

Con la temporada montera ya inaugurada, es bueno hacer repaso de los morrales para comprobar que no nos dejamos nada que pudiera ser fundamental en el monte.
Comprueba que llevas todo lo imprescindible y evita un disgusto. Comprueba que llevas todo lo imprescindible y evita un disgusto.

Aunque todos los años sea lo mismo, parece que uno comienza la temporada oxidado algunas veces, como si hubiera que desempolvar esa soltura para preparar los achiperres de caza y evitar que un olvido, nos suponga un disgusto en el puesto. Sin lugar a dudas un morral de caza debe llevar unos ítems básicos siempre, pero hay algunas cosas que pueden sacarnos de un apuro y pocas veces solemos caer en ellas. 

Los más básicos

  • Arma y munición

Evidentemente a la hora de ir de caza hay unos imprescindibles sin los que no podemos salir de casa. El arma y la munición son los número uno de la lista, aunque con respecto a la munición suele haber olvidos o errores frecuentes. El primero es dar por hecho que ya está dentro del morral, por lo que nunca está de más mirar dos veces. El segundo error más frecuente es coger munición de un calibre diferente (seguro que a más de uno le viene algún nombre a la cabeza…). En este apartado haré mención también a los cargadores de los rifles, que en ocasiones se guardan por separado del arma para viajar y luego no están en el momento oportuno donde nosotros pensábamos.

  • Documentación en regla

Pues tan importante o casi más que el arma y la munición, es la documentación en regla. Deberemos llevar siempre con nosotros la licencia de armas, el seguro de responsabilidad civil, la guía del arma (o armas) con la que vamos a viajar y por supuesto, la licencia de la Comunidad Autónoma en la que tendrá lugar la cacería. 

  • Prendas de seguridad

Gorra, chaleco, abrigo, banda para el brazo, para el sombrero, bufandas… Las prendas naranjas deben ser siempre un imprescindible del morral, ya no solo porque son obligatorias en algunas comunidades, sino por nuestra seguridad personal y el buen desarrollo de la jornada de caza. Antes de cargar el rifle incluso, debemos hacer uso de estas prendas naranjas de seguridad y ubicar las posturas cercanas. 

Prendas naranjas de caza

Complementos

  • Vara o trípode

Aunque no es una herramienta imprescindible y en muchos puestos de tiradero corto son más incómodos que de ayuda, pero normalmente no sabemos a que tipo de puesto nos vamos a enfrentar. En un tiradero largo que requiera disparos a mucha distancia, puede ser fundamental, por lo que no está de más incluirlo en el equipaje y poder echar mano de ellos en caso necesario. 

  • Prismáticos

Sucede lo mismo que con el trípode y es muy posible que vayan y vuelvan sin haber salido del morral, pero son muy útiles para ubicar a las posturas colindantes o descubrir otras posturas que a lo mejor a simple vista no somos capaces de detectar. 

  • Silla

Son muchas horas las que se pasan durante una jornada montera de pie, atento a posibles movimientos, pero también son muchos los ratos muertos que podemos pasar y nunca están de más. Hay que estar atentos sí, y lo dice un “culo inquieto” como la que aquí escribe, pero no pasa nada por descansar unos minutos.

  • Cascos

Muchos cazadores son reacios al uso de cascos para tirar en montería, ya que evidentemente no se escucha como sin ellos, pero la sordera del cazador es una realidad que está ahí y merece la pena prevenir antes que curar. Principalmente porque la pérdida de oído no tiene cura. Para mí el truco es ponerlos sobre la cabeza y cuando el lance es inminente, en un solo movimiento los empujo hacia abajo y disparo. No es lo más cómodo del mundo, pero a todo se acostumbra el cuerpo y repito: la sordera no tiene cura.

Prendas útiles

  • Ropa técnica 

El frío ya es compañero de la mayoría de jornadas monteras y aunque el calor en algunas zonas se resiste a marcharse, la niebla, la lluvia, el aire o las bajas temperaturas, suelen ser el compañero fiel que nunca nos abandona en el puesto. El mundo de la ropa técnica ha evolucionado a pasos agigantados y existen infinitas posibilidades para no morir congelado en las largas horas de espera. Mi recomendación personal primero siempre es mirar el pronóstico del tiempo, para tener una idea de a lo que nos vamos a enfrentar, aunque en el campo siempre puede haber sorpresas.

Si el día va a ser previsiblemente frío, lo más práctico es optar por una capa de ropa térmica de “segunda piel”, que sea transpirable para evitar sudar llegando al puesto y luego quedarse mojado todo el día. Además no incomodan y cumplen realmente su papel. Dentro del morral para mí es imprescindible llevar un chaleco de plumas que se comprime hasta quedar reducido a un bulto del tamaño de una caja de balas. Al ser sin mangas facilita el movimiento para encararse y tirar, pudiendo llevar una capa más que mantenga el cuerpo caliente por debajo del abrigo. 

A veces parece que no hace tanto frío, pero como el puesto sea de umbría, nos toque cerca de un arroyo o sencillamente después de horas quieto, el frío se hace mucho más intenso y puede acabar convirtiendo algo de disfrute en un calvario. Ni cabe decir que un buen abrigo siempre, el resto es complementario.

Cazador abrigado

  • Guantes y calcetines

Cuando nuestro cuerpo se enfrenta a temperaturas muy bajas, el organismo concentra el calor en los órganos vitales como mecanismo de supervivencia. Las manos y los pies es lo primero que se queda frío y con las manos congeladas, se pierde sensibilidad e incluso puede resultar dificultoso disparar. Unos guantes finos pero con una superficie semi adherente en la palma son una buena opción, aunque en la mano que no dispara no pasa nada por poner encima un guante de más grosor. Las manoplas que se abren son otra buena opción. 

Los calcetines térmicos junto a un buen calzado, evitarán esa incómoda pérdida de sensibilidad cuando se los congelan los pies. A día de hoy existen incluso guantes o calcetines con calefacción, por lo que las opciones son muy amplias y podremos elegir a nuestro gusto.

Accesorios

  • Navaja y cuchillo

Rara es la vez que salimos al campo y no terminamos necesitando una navaja. Es una herramienta impresionantemente útil que puede resolvernos infinidad de situaciones, por lo que nunca están de más. El cuchillo de remate es otra de las herramientas que suele faltar poco en los morrales. 

  • Pañuelos

Parece una simpleza, pero un día de agua poder tener un pañuelo para secar el visor puede evitarnos muchos disgustos. Además de otros tantos usos prácticos que tienen en el campo.

  • Cintas para marcar

A la hora de cobrar las reses abatidas, deberemos poder marcar su ubicación dentro del monte con una cinta blanca o naranja, para que sea fácilmente localizable a la hora de sacar la carne. En muchas monterías la propiedad o el orgánico las entregan a cada montero, pero no se puede contar siempre con ello y será mejor llevar algunas por si acaso. 

  • El ‘taco’

El mítico taco montero es algo que no puede faltar en un buen morral de caza. Son muchas las horas que se pasan en el monte y un trocito de queso, jamón o alguna chocolatina nos alegrará la mañana cuando las tripas empiecen a sonar de hambre. Una botella de agua no debe faltar tampoco y en caso de llevar vino, recuerden siempre que armas y alcohol nunca fue una buena combinación, por lo que será mejor esperar a celebrar los resultados (u olvidarse de ellos) una vez terminada la jornada.

  • Cerillas o mechero

Si el frío aprieta, una lumbre puede ser la mejor de las opciones. Asegúrate siempre de llevar en el morral unas cerillas o un mechero, que no abultan y son muy útiles luego.