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LAS ENTREVISTAS DE ELCOTODECAZA.COM: FLORENCIO A. MARKINA, PRESIDENTE DE LA ACE

“El corzo sigue estando de moda”

Recientemente se ha producido un cambio de Junta Directiva y Florencio A. Markina es el nuevo presidente de la Asociación del Corzo Español, por lo que a continuación les ofrecemos la entrevista que le realizamos al poco de hacerse oficial su nombramiento.
Entrevista_Markina_G Corzo en el interior del monte y fotografía de Florencio A. Markina, nuevo presidente de la Asociación del Corzo Español (ACE).

¿Hay un antes y un después con la creación de la Asociación del Corzo Español en lo que a caza, gestión y conservación de esta especie se refiere?

La Asociación del Corzo Español (ACE) nace en el año 2000 con la finalidad de conocer y proteger al más pequeño de los cérvidos ibéricos. Aunque, para entonces, la expansión del corzo ya llevaba varias décadas de consolidación en nuestra geografía, la ACE irrumpe en un momento en el que el avance de sus poblaciones estaba reclamando una gestión adecuada que garantizara su asentamiento y su conservación en equilibrio con su medio. Al igual que otras entidades europeas de perfil similar, la ACE, sobre la base del entusiasmo de sus socios, poco a poco, se ha convertido en una referencia indispensable en lo que a investigación, gestión y conservación del corzo se refiere. Pensemos por un momento que hasta su aparición, la mayoría del conocimiento que teníamos de la especie venía de estudios hechos en otros países europeos, y era necesario potenciar los conocimientos del corzo en nuestra realidad ibérica, algo en lo que la ACE ha volcado todo su esfuerzo, conjugando en su seno a sectores, a veces tan diferentes, como el científico y el cinegético, bajo la idea común de la conservación de la especie en su estado puro y abanderando una ética de la caza acorde con los tiempos que vivimos y con una sociedad distante de una ruralidad, necesaria, para entender nuestros principios como especie humana.
Mucho se ha avanzado en estos años en materia de gestión de las poblaciones de corzo gracias al conocimiento, que de él y de los ecosistemas que ocupa, hemos ido adquiriendo, y en esta tarea la ACE ha participado de forma permanente. La armonización de fechas, la implantación de la caza de hembras, etc. son valores que hemos transmitido desde el principio y que han ido calando en técnicos y cazadores. Pero la realidad cambiante de nuestros campos y bosques, de nuestra sociedad, requiere una adaptación constante de la planificación ante la aparición de nuevos retos, y ahí está y estará siempre la ACE, dando su apoyo y aportando su conocimiento, como también nos tendrán enfrente los que, siguiendo diferentes intereses, no sigan las reglas naturales que marcan las peculiaridades biológicas de nuestros corzos.

¿Qué es lo que Florencio A. Markina va a aportar como presidente de la ACE? ¿Qué perfiles encontramos entre las personas que componen su Junta Directiva?

Como ya he comentado, llevo en la ACE prácticamente desde su fundación y he formado parte de todas sus juntas directivas en los últimos quince años. Esto puede dar pie a pensar que mi mandato va a ser continuista, y en cierta medida es así, puesto que las líneas de trabajo trazadas por mis predecesores siguen vigentes y van por el buen camino, y a las pruebas me remito. Pero, simultáneamente, es nuestra intención dotar a la ACE de un mayor carácter de entidad conservacionista, algo que parte de sus principios estatutarios pero que quizá no ha calado suficientemente en el público en general. Aunque es una idea desfasada ya por nuestra trayectoria, aún siguen quedando algunos que ven a la ACE como un Club de Cazadores, y nada más alejado de la realidad. Que la mayoría del interés del corzo se centra en su aprovechamiento cinegético es una evidencia ineludible, pero la idea de la práctica de una caza auténtica, sostenible y moderna, donde la muerte del animal es una consecuencia inevitable de la actividad, pero no un fin en sí mismo, es una constante que diferencia y dignifica a los cazadores de esta Asociación. Por otra parte, como ya digo, en la ACE han tenido y tienen cabida todas las personas interesadas en la conservación del corzo, y debido a ello, cada día contamos con más socios provenientes del mundo de la ciencia, la fotografía de naturaleza, aficionados a actividades al aire libre, etc., y eso es prueba evidente de que nuestro mensaje no se circunscribe solamente a la faceta venatoria. De hecho, hemos recibido premios por actuaciones asociativas muy distantes del mundo cinegético.

Por otra parte, es de resaltar la incorporación a la Junta Directiva de un alto porcentaje de caras nuevas, de socios más jóvenes, que creen en este mensaje, con disposición plena a luchar por él con fuerza renovada. Sin duda una prueba más de la buena salud de la que goza nuestra entidad.

Dibújenos sucintamente el panorama cinegético que sobre el corzo tenemos en nuestro país. ¿Se puede aventurar un pronóstico de cómo será este ejercicio de caza 2015?

Se puede decir que el corzo en la Península Ibérica, e incluyo a Portugal en el diagnóstico, sigue siendo una especie en expansión. Cada temporada vemos cómo sigue colonizando diferentes regiones de nuestra variada geografía, contando casi como único freno con los vallados y el excesivo desarrollo de las poblaciones de ciervo, sobre todo en las regiones del centro y sur peninsular. En cambio, en las comunidades cantábricas, desde hace un par de años se empieza a detectar una cierta regresión demográfica, achacable, seguramente, a fallos en la gestión que han favorecido que el corzo supere la capacidad de carga de los ricos ecosistemas norteños.
En cuanto a la previsión para 2015, con el corzo siempre es difícil, ya que si algo le caracteriza es su capacidad de sorprender. Cierto es que tras un invierno duro, con grandes nevadas en el norte, las poblaciones pueden haberse resentido aún más, pero esto sin duda favorecerá una mejora de la población a nivel de fortaleza física de los individuos y, por tanto, una mejora de los trofeos.

¿Cuáles son los principales peligros que amenazan a nuestros corzos?

La principal amenaza que se cierne sobre nuestros corzos es la prevalencia de las enfermedades que están apareciendo en las poblaciones más densas y que están siendo detectadas y cuantificadas gracias al convenio de colaboración que la ACE tiene establecido con el INVESAGA, dependiente de la Universidad de Santiago de Compostela, y a la colaboración de nuestros socios. Ya no sólo es la aparición de la moscarda del corzo (C. stimulator), que se ha extendido rápidamente por todo el norte peninsular, sino otras enfermedades asociadas a la sobredensidad. A la vista de los resultados, trabajaremos para que administraciones y cazadores asuman las medidas correctas de gestión encaminadas a sanear las poblaciones corceras. En este sentido seguiremos insistentes en lo relativo a la potenciación de la caza de hembras como método más eficaz para abordar este control. Otra amenaza que se cierne sobre nuestros corzos está en las traslocaciones de individuos que, incomprensiblemente, aún se siguen produciendo de forma legal o ilegal, en la búsqueda de objetivos que nada tienen que ver con la conservación del corzo, sino que más bien se asientan en intereses puramente económicos. Venimos preconizando hace tiempo que el corzo, en España, podía llegar a “morir de éxito”, y en algunas áreas del norte esto empieza a suceder paulatinamente. Pero ahí estará nuestra Asociación para evitarlo en la medida de lo posible, que nadie lo dude”.

¿Tienen visos de difuminarse con el tiempo aspectos asociados al corzo como la moda de su caza, el furtivismo que sobre él se lleva a cabo, la ‘trofeítis’ instaurada entre muchos de sus aficionados o los precios disparatados en amplias regiones por sus precintos o permisos de caza?

Ciertamente el corzo, en las últimas décadas, ha estado, y está, de moda. Esto ha servido para que los precios de su caza se hayan encarecido de manera desorbitada, casi prohibitiva, con el beneplácito, muchas veces, de las administraciones, olvidando que estamos hablando de una riqueza natural de nuestro país y de un recurso renovable. Fenómeno que, afortunadamente, la crisis económica está moderando. Esta popularidad del corzo nos ha llevado, en mi opinión, a medidas de gestión incorrectas, potenciando la caza de machos y descuidando la regulación necesaria de las poblaciones mediante la captura de hembras y juveniles, algo que en otros países europeos tienen claro hace muchos años. El resultado, quizá, ya lo estemos contemplando en algunas zonas del norte, donde estamos detectando poblaciones empobrecidas en calidad de trofeos, con descompensaciones graves de la razón de sexos y con crecimiento demográfico cero, por no hablar de una siniestralidad en carretera desorbitada. Ante esto, podemos no intervenir y que sea la naturaleza y los predadores los que restablezcan el equilibrio a largo plazo (suspendiendo cualquier actividad cinegética), o podemos tomar las riendas de la situación y comenzar a desplegar todas las medidas de gestión necesarias para enmendar el desaguisado. En mi opinión, debemos tomar decisiones y afrontar los problemas de cara, contando con los cazadores como colaboradores necesarios. El futuro, una vez más, nos depara retos apasionante, y que nadie dude que la ACE estará ahí, potenciando y apoyando la toma de decisiones encaminadas a asegurar unas poblaciones de corzo prósperas, sanas, en equilibrio con su medio, para disfrute de las generaciones venideras, sean cazadores, amantes de la naturaleza o simples paseantes.

Pueden leer esta entrevista íntegra en el número 194 (mayo de 2015) de la revista Caza Mayor, que se encuentra en estos momentos en quioscos o que pueden pedir a través del teléfono 902 541777 o de la web www.latiendadecaza.com.