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Por parte de Philippe Walch, en el pasado celo

Cazado un extraordinario corzo unicornio en Francia

Durante el pasado celo del corzo, en las tierras francesas de Las Landas, tuvimos ocasión de disfrutar de unos días de caza tras los Capreolus capreolus en compañía de Philippe Walch, quien logró abatir un extraordinario corzo unicornio.
Corzo_Unicornio_Francia_G Sensacional corzo unicornio cobrado por Philippe Walch durante el celo.

La temporada de caza del corzo, según las diferentes autonomías, ha finalizado o está a punto de hacerlo en nuestro país, sin embargo, en suelo francés, ésta se encuentra en su apogeo con la celebración de las tradicionales batidas.

Pero antes, durante el celo, a primeros de agosto, estuvimos recechando corzos en Las Landas, en uno de los cotos en los que Philippe Walch tiene los derechos de caza de esta especie, con magníficos resultados para los dos amigos que habíamos acudido invitados por Walch.

No obstante, después de haber cazado intensamente y abatir, guiados por nuestro experto anfitrión, un par de machos cada uno, ejemplares, por otro lado, viejos y con buenos trofeos, faltaba poner la guinda a este ‘pastel corcero’ en forma de un animal hermoso y singular a la vez.

Junto a Jean Pierre, tras dar caza a mi segundo corzo.

El encanto de lo atípico

Después de llevar los cuatro corzos abatidos por Jean Pierre y por mí al local de la sociedad de caza presidida por Franck para que aprovechasen su carne, después también de una soberbia comida y de una siesta reparadora, de nuevo nos encontrábamos en el campo con el objetivo puesto en un macho que, según quien lo había visto, portaba un solo cuerno, es decir, un corzo unicornio.

'Unicornio' tendido sobre el campo verde donde fue abatido.

No podíamos apurar demasiado la tarde de rececho porque nos esperaba una cena muy especial, de modo que lo primero fue acercarse al sitio donde presumiblemente salía el ‘unicornio’. Un primer tramo entre viñas, otro más pegados a un maizal et voilà!, frente a nosotros se abría un extenso y ondulado campo segado donde pudimos localizar parte de la figura de un corzo paciendo.

Philippe posa feliz junto a su corzo unicornio.

Philippe rápido adivinó que se trataba del macho de un solo cuerno, por lo que con suma cautela y confiado en el camuflaje de su ropa, pues el animal comía a menos de cien metros pero parcialmente tapado por una ondulación del terreno, avanzó protegido por unas balas de paja redondas hasta un punto en el que plantó el trípode y colocó el rifle, provisto de supresor de sonido, sobre el mismo.

Detalle del singular trofeo.

Como grabé el lance con mi smartphone, sé que entre ese momento y el abate del animal transcurrieron ocho o nueve segundos, tiempo suficiente para que este avezado corcero, antes de presionar el disparador, se maravillara a través del visor con la contemplación de un ejemplar único, ya que se trata de un verdadero ‘unicornio’, sin nada más que pelo por encima del pivote derecho y, a diferencia de otros trofeos vistos con esta anomalía, con un cuerno izquierdo precioso (grueso, largo, con luchadera y contraluchadera de buenas longitudes, gran roseta y oscuro en su parte inferior y claro en la superior).

Cazar con silenciador, todo ventajas

No hace mucho que Francia legalizó la caza con silenciadores, lo que sin duda fue un gran acierto por su parte y una de las asignaturas pendientes en la restrictiva normativa de armas española. La poca molestia que a la fauna circundante provoca un supresor de sonido hace que nuestras jornadas venatorias sean más respetuosas con el medio ambiente.

Y qué decir si cazamos, como en este caso de Las Landas, en zonas con profusión de casas de campo y explotaciones agrícolas o ganaderas diseminadas por el terreno; a pesar de la proximidad, nuestros disparos apenas se oirán, por lo que ni asustaremos ni alarmaremos a vecinos, animales domésticos u otros usuarios del territorio.

Caza con silenciador en Francia.

Tampoco hay que olvidar que si somos imprudentes y no usamos protección frente a las detonaciones, el silenciador al menos mitigará el nefasto efecto de los tiros en nuestro sistema auditivo. La reducción del retroceso y la mayor estabilidad del arma son otras de las ventajas que aportan los supresores.

(Texto, fotos y vídeo: José María García Medina)