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En Picos de Europa

Caza un magnífico venado en berrea a casi 2.000 metros de altura

"Uno de mis mejores regalos de boda". Así ha definido Marco López de Carrizosa la experiencia vivida tras los pasos de un excelente venado que ha abatido durante la berrea en los Picos de Europa.
Venado López Carrizosa Marco posando junto al venado recién abatido.

En Cazavisión hemos tenido la suerte de hablar con este conocido cazador en el ambiente venatorio para conocer sus sensaciones y experiencia en este rececho.

López de Carrizosa, como decimos, necesita poca presentación para los más duchos en la materia. Aunque ahora vive en Estados Unidos, durante años se ha dedicado profesionalmente a la caza. En su pabellón cuenta con más de 1.000 piezas, pero su logro no son las medallas (no suele medir sus trofeos), sino las indescriptibles sensaciones que el embargan en cada episodio cinegético.

Así cazó el venado

Marco comenzó el rececho muy temprano, cuando aún era de noche. Junto al guía, llevaba un rato andando y a primera hora tenían localizados al menos unos diez machos. Durante una hora los estuvieron analizando y valorando si alguno de ellos merecía la pena.

En un momento del rececho, al pasar a otra zona, se encontró por sorpresa con dos ciervas. Poco después, el soberbio venado apareció tras ellas. Cerca del ejemplar protagonista había otro venado también. La querencia de las hembras las guió a este segundo cérvido. 

Ante las dos opciones, era necesario elegir pronto, pues los venados se iban a alejar en breve. Se decidieron por uno y comenzaron a valorar el tiro. Divisaron el animal a unos 500 metros. 

Poco a poco, pero sin perder tiempo, se acercaron. Cuando andaban a unos “320 o 340 metros”, Marco se colocó y accionó el gatillo de su rifle. El primer tiro acercó en la caja torácica del ciervo, pero no fue definitivo, aunque el animal quedó malherido.
 
El cazador necesitó un segundo tiro antes que el ciervo se ocultase tras un barranco. Esta vez no hizo falta otra bala y el venado acabó cayendo más de 100 metros hasta el fondo de un valle.

Venado López Carrizosa


Marco conoce bien esta cazadero de alta montaña ubicado dentro de los Picos de Europa. El venado en cuestión fue cazado a unos 1.900 metros de altura, incluso por encima de donde se mueven los rebecos. Este aficionado ya lo ha pisado en muchas ocasiones anteriores. De este terreno han salido muchos de los ejemplares que conforman su envidiable pabellón de mayor.

Evidentemente, cuanto más imponente sea un ejemplar, mejor, pero le resta importancia a la puntuación del trofeo. Aunque reconoce que este ciervo “puede ser plata o bronce”, Marco busca otros objetivos en la caza. Describe cómo la adrenalina que le proporciona el momento del disparo y el impacto en la carne del animal “no se puede comparar con nada”

El mejor regalo de bodas

Marco López, que se ha casado hace poco, nos cuenta que el rececho ha sido un obsequio por su matrimonio. Explica que de todo ellos, este “fue uno de los mejores regalos de boda”. Aquí insiste en las sensaciones por encima del trofeo. “Me acuerdo de cada animal que he abatido”, y eso para él no tiene precio.

Se define como un auténtico “friki” de la caza. Además de esperas, rececho o montería, también es un gran aficionado al arco. Cada vez que viene a España, cada tres o cuatro meses, se va de caza. Afirma que prefiere estar en el monte que salir por la noche. Marco sostiene con firmeza que la venatoria es casi "su única afición".

 

(Texto: Manuel L. Luengo / Fotos: Marco López de Carrizosa)