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En las Reservas Regionales de Urbión y Gredos

Caza tres espectaculares venados en berrea en cinco días

En la recta final de septiembre, en las Reservas Regionales de Caza de Urbión y Gredos, nuestro amigo Carlos Blanco dejaba a un lado los recechos de corzo y macho montés para centrarse en los de venado en berrea, con unos resultados más que satisfactorios.
Venados_Berrea_Urbion_Gredos_G Carlos Blanco con uno de sus dos venados cazados en la berrea de Gredos.

Después de diez años recechando venados en berrea en los pagos sorianos de la Reserva Regional de Caza de Urbión, Carlos Blanco, quien nos ha malacostumbrado a sus exitosas cacerías en Las Batuecas en el último año, tras sus singulares corzos y sus imponentes machos monteses, volvía a finales de septiembre al cuartel número 3, el correspondiente a Almarza (Soria), para hacer bueno su permiso de caza de ciervo en época de celo.

Ninguna berrea y poco movimiento

Antes de describir su paso por la emblemática Reserva de Urbión, Blanco nos comenta que, a diferencia de cuando él empezó a recechar allí, la población de venados ha sufrido un severo retroceso a causa de la sarna, aspecto que corroboró en sus pasadas jornadas de caza del mes de septiembre.

Acompañado por el guarda Omar, comenzaron a recechar el viernes 20 por la tarde, si bien no había berrea por ningún lado. Después de mucho buscar por aquí y por allá, al fin localizaron un venado que invitaba a realizarle una entrada. Pero en esas estaban cuando Omar le indicó a Carlos que mirase a su izquierda, lo que éste hizo para comprobar que a veinte metros tenían un precioso ciervo atento a sus evoluciones. El cazador abulense contaba con la aprobación del guarda para abatir el animal, aunque éste no dio oportunidad y, al menor movimiento por parte de Blanco para encararse el rifle, emprendió la huida.

Carlos Blanco y Omar, con el precioso ciervo de Urbión.

Carlos Blanco y Omar, con el precioso ciervo de Urbión.

A la mañana siguiente volvieron al mismo escenario con la esperanza de dar con aquel bonito ejemplar que les había sorprendido la tarde anterior. Y aunque volvió a sorprenderles su contemplación al poco de recechar por la zona, esta vez cazador y celador localizaron el venado antes de que él los viese a ellos.

Con el equipo de siempre, el que hemos descrito en anteriores ocasiones con motivo de sus cacerías de corzos y machos monteses, es decir, rifle Blaser, visor Swarovski y munición RWS, Carlos Blanco abatía sin problemas este gran venado de 13 puntas en su querida Reserva Regional de Caza de Urbión.

Carlos, feliz con su venado soriano de la berrea de 2019.

Carlos, feliz con su venado soriano de la berrea de 2019.

Mucho celo y gran berrea

Tres días después de cazar el ciervo de Urbión, nuestro protagonista volvía a entrar en acción, cambiando los territorios sorianos por los abulenses de Gredos, en la quizá más famosa de las Reservas de Caza españolas aunque con el objetivo puesto no en sus machos monteses, sino en dos venados trofeo en berrea, experiencia con la que Carlos ha quedado entusiasmado, tanto por la dureza de estos recechos de montaña como por el mucho celo y gran berrea que disfrutó en cotas cercanas a los 2.000 metros.

Aunque la Reserva Regional de Caza de Gredos lleva pocos años cazando los ciervos, Blanco nos comenta que en su periplo por aquella sierra vio más venados que machos monteses (no olvidemos que en los dos últimos años, los lobos han causado estragos en la cabaña de monteses, sobre todo en los machos de mayor edad y trofeo). Además, la calidad del cervuno en Gredos va incrementándose temporada tras temporada, algo que comprobó nuestro cazador al hacerse con dos buenos machos, uno en rececho de tarde, el otro de mañana.

Celadores que acompañaron a Carlos en sus recechos, con Carlos de la Iglesia, guarda mayor de Gredos, en el centro de la imagen.

Celadores que acompañaron a Carlos Blanco en sus recechos por Gredos, con Carlos de la Iglesia, guarda mayor de la Reserva, en el centro de la imagen.

Para esta cacería, que se desarrolló en la zona de Aliseda de Tormes, Carlos Blanco contó con la colaboración y compañía de cinco personas (Carlos de la Iglesia, guarda mayor de la Reserva, Pepe, celador de la misma, y otros tres guardas propios de la Asociación de Propietarios de Gredos, Fermín, José Ignacio y Valentín). Así, mientras el cazador iba escoltado por tres guardas, otros dos realizaban labores de prospección en diferentes puntos.

Al tiempo que se muestra emocionado por las vivencias de esos días de la recta final de septiembre tras los venados en berrea en Ávila, Blanco nos dice que para esos recechos hay que estar muy preparado física y mentalmente, así como mostrarse bastante seguro para realizar disparos a más de 300 metros (el venado de mañana lo abatió a 370 metros, mientras que el de tarde lo hizo a 400 metros).

Carlos Blanco, con el venado de Gredos que cobró a última hora de la tarde.

Carlos Blanco, con el ciervo de 14 puntas que cobró a última hora de la tarde en Gredos.

Convencidísimo de volver a repetir esta experiencia el año que viene, y como ejemplo de la exigencia a la que se vio sometido, Carlos nos relata que el venado de tarde lo localizaron a las ocho y tardaron media hora en ponerse a tiro, en una subida infernal y a toda velocidad por la Garganta de los Orcos que los dejó, ya entre dos luces, a 400 metros del animal.

“No era capaz de sujetar la cruz del visor sobre el animal, pero como la luz se nos iba y habíamos realizado todos un gran esfuerzo en la ascensión, traté de serenarme lo más que pude y disparé”, afirma Blanco, y también que necesitó varios tiros más para quedarse con aquel recio ciervo de catorce puntas, muy posiblemente medalla de bronce. Mejor en cuanto a trofeo es el otro venado que cobró en Gredos, de gran belleza, abierto, largo y grueso, con dieciséis puntas y que probablemente alcance la medalla de plata.

Venado de 16 puntas recechado en Gredos por Carlos Blanco y que seguramente sea medalla de plata.

Venado de 16 puntas recechado en Gredos por Carlos Blanco y que seguramente sea medalla de plata.

Para finalizar estas líneas, nuestra felicitación a Carlos por estos fantásticos trofeos cazados en la berrea de 2019, así como a las guarderías de las Reservas de Urbión y Gredos por hacer posibles estos inolvidables recechos.            

(Texto: José María García Medina / Fotos: Carlos Blanco y guarderías de las Reservas de Urbión y Gredos)