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Cinco opciones para abatir con solvencia los jabalíes en aguardo

Calibres perfectos en las esperas

Los jabalíes tienen la insana costumbre, la manía, de -en muchas ocasiones- no quererse morir. Da igual que les pegues, dónde les pegues y con qué les pegues, que cuando dicen de seguir rompiendo monte, seguirán rompiendo monte hasta acabar con él.
Jabalí macho en la atardecida y culatines de los cinco calibres reseñados en el artículo.

Afortunadamente en espera la cosa es algo más fácil, pero sólo algo, ¿eh?, que también se ven cosas difíciles -por no decir imposibles- de creer.

  1. 7x64 / 7x65R. Junto con el siguiente -otro 7 milímetros- es el más fino de todos. Siete milímetros es -bajo mi punto de vista- el mínimo para conseguir una buena, rápida y generosa entrega de energía. En concreto, el 7x64 y su hermano para basculantes, el 7x65R, entran dentro de esos calibres que denominamos equilibrados, con un diámetro interesante, una velocidad alta pero no excesiva (lo que puede ser un problema en disparos a tan corta distancia) y con pesos de punta ideales (150 pueden ser perfectos). Su velocidad elevada pero no excesiva hará además que casi todos los proyectiles del mercado resulten fulminantes, pues los más duros se deformarán lo suficiente y los más blandos no llegarán a desintegrarse pese a encontrar en su camino los huesos más duros del cuerpo.
  2. 7 mm. Rem. Mag. Mismo calibre que el anterior, pero más veloz. Popular donde los haya, el 7 mm. Rem. Mag. roza la perfección para modalidades como el rececho, pero puede resultar igualmente indicado para las esperas, especialmente si recurrimos a cargas moderadas y no a aquéllas que más velocidad trasmiten al proyectil, lo que podemos conseguir eligiendo pesos de punta algo más altos a los comunes 150 grains, como 160 ó 165. Si a ello le añadimos la selección de proyectiles de dureza media (Partition, Accubond, TUG, Scirocco, Oryx...), tendremos en nuestras manos un arma con la que si el cochino se va más lejos de la cuenta ya podemos empezar a preguntarnos dónde le hemos pegado -si es que le hemos pegado...-.
  3. .30-06 Springfield. Volvemos a empezar, pero en esta ocasión aumentando el calibre de 7 milímetros a 7,62, o lo que es lo mismo, .300 milésimas de pulgada, y repetimos historia con otros dos calibres tremendamente populares, el .30-06 Sprg. y el .300 Win. Mag., comparables, aunque en más gruesos, a los dos ya vistos, el primero de ellos tremendamente equilibrado y el segundo de ellos veloz como pocos. El .30-06, tan venerado por muchos como vilipendiado por otros -espero que algún día alguno de ellos me explique el porqué-, lo tiene todo para esta modalidad (y para muchas otras). Un calibre generoso, de 7,62 milímetros, una velocidad perfecta, especialmente a la corta distancia de las esperas nocturnas al jabalí, y pesos de punta algo superiores a los de los 7 milímetros, merced a su mayor diámetro. Unos 165 ó 180 grains suelen resultar ideales, y con ellos rondaremos los 2.700 pies por segundo en boca de cañón, con lo que -al igual que con el 7x64- casi cualquier proyectil de caza resultará apropiado, sin tenernos que preocupar en exceso de sobre o sub-expansión. Si prescindimos de los extremadamente duros o blandos acertaremos. Seguro.
  4. .300 Win. Mag. Pues lo mismo que el 7 mm. Rem. Mag., pero con algo más de diámetro de proyectil, algo más de peso y algo más de velocidad (lo que también se traduce en algo más de culatazo, dentro de un orden pero que para algunos ya puede empezar a ser desagradable). Yo con este calibre me iría de cabeza a los 180 grains, con los que conseguiremos unos 2.950 metros por segundo en boca, velocidad quizás algo elevada para tan poca distancia, pero que compensaremos, al igual que con el 7 mm. Rem. Mag., eligiendo proyectiles de dureza media, no blandos, como los ya citados para el anterior magnum.
  5. .30R Blaser. De los calibres aquí citados quizás sea el menos popular, pero amigos, lo tiene todo. Si no está más difundido es, por un lado, por ser europeo y no americano y, por otro, por tratarse de un cartucho R, con reborde, o sea, para armas basculantes (monotiros, express...) y generalmente de precio elevado (Blaser, Merkel, Krieghoff...). Para los que lo desconozcan podríamos decir que se trata de un .30-06 Springfield Magnum, que se acerca muy mucho en lo que a velocidad, rasante y contundencia se refiere al .300 Win. Mag., por lo que los mismos proyectiles realizarán idéntica función, o sea, 180 grains y mejor de cierta dureza, como la TUG ofrecida por la propia casa Blaser de 11,7 gramos o la DK de 10,7.
(Texto: IA Sánchez / Fotos: A. A.-Á. y autor)