Pasar al contenido principal
7 mm. Rem. Mag., .30-06 Sprg. y .300 Win. Mag. siguen siendo de los más demandados por los monteros

Tres calibres clásicos para montear este fin de semana

La temporada montera ha concluido en algunas autonomías pero en otras aún podemos salir este fin de semana y el que viene, por eso os invitamos a montear con la ayuda de tres calibres clásicos que siguen abatiendo cochinos y venados por miles cada campaña.
Calibres_Clasicos_G Tirando jabalíes en montería.

Y es que por más años que pasen y por nuevos calibres que aparezcan en el mercado, hay algunos que no pasan de moda y que siguen teniendo una enorme demanda debido por los espectaculares resultados monteros que ofrecen:

7 mm. Remington Magnum

Junto con el .300 de Winchester, es el más utilizado para las batidas y monterías. Es, en realidad, un calibre idóneo para el rececho, pero que cumple sobradísimamente en montería a poco que elijamos el proyectil adecuado. Su velocidad lo hace especialmente indicado para la caza en terrenos abiertos, como las típicas dehesas extremeñas, castellanas y andaluzas, en las que el plus de velocidad de los magnum hace algo menos complicado el cálculo de adelanto del tiro a cierta distancia a un jabalí corriendo a todo trapo delante de los perros.

.30-06 Springfield

El secreto de este longevo calibre es el equilibrio. Una rasante razonable, un poder de parada razonable, un culatazo razonable, un calibre (diámetro) razonable, un precio -tanto en su munición como en las armas que lo disparan- razonable y una disponibilidad en cualquier lugar del mundo más que razonable, hacen de éste uno de los cartuchos más utilizados en montería y probablemente uno de los que más reses tenga en su haber.

Nos decantaremos en esta modalidad por proyectiles medios/pesados, de entre 10,7 gramos (165 grains) y 11,7 gramos (180 grains), capaces de parar en seco la carrera del mayor navajero o ‘pavo’ de la montería.

.300 Winchester Magnum

Tiene todo lo que cualquier montero puede necesitar para cazar jabalíes y venados: buena parada, buena rasante, buena velocidad, disponibilidad de munición y armas por doquier, posibilidad de encontrarlos -al igual que el .30-06- incluso en armas de repetición semiautomática... Si algún pero se le puede poner a este calibre es su culatazo, pero que a cualquiera que lleve algunos años monteando o que supere los 70 kilos de peso no debería causar ningún problema.

Con un .300 Win. Mag. no bajaría de los 180 grains para no sobrepasar la barrera de velocidad de los 3.000 pies por segundo (una barbaridad para tiros cercanos), pero tampoco tiraría con más peso para que la ‘patada’ y el consiguiente desencare no fueran excesivos, y siempre buscando estructuras de proyectil algo más duras que blandas.

(Texto: IA Sánchez / Fotos: Autor y Archivo)