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Celebrada la primera de ellas, que se enmarca en el III Encuentro de Mujeres Cazadoras

Dos batidas de jabalí y corzo para potenciar la figura de la mujer cazadora

Dado al éxito conseguido en pasadas ediciones y con la finalidad de seguir potenciando la figura de la mujer cazadora, desde la Representación Territorial de Barcelona de la Federación Catalana de Caza se preparó el III Encuentro de Mujeres Cazadoras.

Este III Encuentro de Mujeres Cazadoras consiste en dos cacerías de caza mayor en abierto, concretamente dos batidas de jabalí con las sociedades de caza federadas de la provincia de Barcelona de Cardona y del Ordal.

Joaquín Zarzoso, presidente de la RT de la Federación Catalana de Caza de la provincia de Barcelona, apostó un año más por abrir el mundo de la caza a un máximo de público con el simple fin de conseguir nuevos cazadores, que falta hacen.

Apuesta por dos targets que están creciendo a nivel global en el sector de la caza, como son el de las mujeres cazadoras y el de los jóvenes, sin nunca dejar de lado el tema de la formación, algo imprescindible para llegar a tener cazadores y cazadoras de gran calidad y contando para ello siempre en sus gestas con el soporte y colaboración de importantes marcas del sector como GAMO, Aimpoint y RWS

Desde el Ducado de Cardona, jabalíes en la fortaleza

La primera parte de la cacería para mujeres de este año se realizó el 6 de octubre en la localidad de Cardona, conocida por sus minas de sal y su espectacular castillo, convertido desde hace años en un atractivo Parador de Turismo. Un evento perfectamente coordinado y ejecutado por una joven mujer cazadora, Carmen Pérez, presidenta de la Societat de Caçadors de Cardona.

Sudadera de color naranja creada para el evento.

A primerísima hora de la mañana se convocó a todas las participantes en la gasolinera Vilalta, en la Coromina, y desde allí, en comitiva, se desfiló hasta el refugio de caza de Can Pere, donde un food-truck dio los buenos días a todos los asistentes con unos buenos churros con chocolate. Se procedió a formalizar las inscripciones, repartir las posturas y dar a todas las mujeres cazadoras una sudadera de color naranja creada para el evento y una gorra a juego de la marca Aimpoint.

Después, en el discurso de bienvenida, se recordó una vez más el importante tema de la seguridad y se dejaron claras las normas, que en esta batida eran muy básicas: jabalíes y corzos o corzas sin cupo.

Ladras y lances

Con las primeras luces del alba se empezaron a distribuir las diferentes armadas y traviesas que, de forma escalonada, fueron saliendo hacia el cazadero. La jornada prometía y a las 9:30 horas las mujeres ya estaban en sus posturas. Fue entonces cuando se soltaron los perros para que empezaran a mover los animales dentro de la gran mancha que encontramos en esta área de caza privada.

Apuntando con un rifle provisto de un punto rojo Aimpoint.

No tardaron mucho en oírse las primeras ladras, acompañadas de disparos, tónica que se repitió en muchas ocasiones durante toda la mañana, mientras perros y perreros iban batiendo la zona. Cazar en abierto en Cataluña no es fácil, pues todo el monte está muy sucio y se bate una gran superficie, con el consecuente problema que si no se cierra bien la zona, las reses pueden salirse de la mancha con mucha facilidad.

Ocho jabalíes y un corzo

Tras dar por finalizada la cacería a la 13:00 horas con un sol de justicia y un calor inusual en el mes de octubre, todas las cazadoras se dirigieron al restaurante Masía del Pla d’Abella, en la localidad vecina de Navès. Poco a poco fueron llegando allí las reses, con un resultado final de 8 jabalíes y un corzo abatidos.

Felices con los 8 guarros y un corzo abatidos.

Acto seguido se procedió a tomar la foto de clausura y llegó el momento de disfrutar un poco más de este III Encuentro de Mujeres Cazadoras, con una comida de hermandad en la que tomaron parte todos los participantes de esta singular batida, comida que se alargó durante horas con tertulias de lo más interesantes y con un fin de fiesta a base del sorteo entre las mujeres y los perreros de los diferentes regalos ofrecidos por las marcas patrocinadoras. ¡La caza es vida. Viva la caza!

(Texto y fotos: Ramón Á. C. Fitó)