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Un recorrido por los cartuchos más usuales, magnums, centroeuropeos…

Éstos son los calibres más utilizados en monterías y batidas

Aunque abierta la temporada montera en algunas autonomías desde septiembre, hay otras que lo hacen en octubre, por lo que no es mala idea repasar aquí los calibres más apropiados y empleados en nuestras manchas con jabalíes, venados, muflones y gamos.

Hemos hablado en varias ocasiones del calibre ideal para la caza de alguna especie definida, tanto en montería o batida como en rececho, viendo que la diferencia existente afecta más al estado del animal (en reposo o en plena excitación) que a su especie. Esto condiciona en un principio la elección del calibre y, sobre todo, de la munición, es decir, que prácticamente cualquier calibre es válido para el rececho siempre que se coloque bien el tiro, mientras que para la montería éste ha de ser más contundente y con más poder de parada.

En montería y batida en España podemos cazar jabalíes, venados, muflones y gamos, por lo que realmente no existen grandes diferencias en lo relativo al tamaño y resistencia del animal, lo que implica que, teniendo en cuenta que el jabalí es el más duro, todo lo que es válido para él lo será también para el venado, el gamo y el muflón.

Los más usuales

  • El calibre que quizás más se esté empleando en montería -y para todo lo demás- es el .30.06 Springfield, que, sin lugar a dudas, es un excelente calibre todoterreno. Sus ventajas son varias. Por un lado, la gran cantidad de munición disponible tanto en marcas como en tipo de puntas y pesos; por otro, que al convertirse en calibre -y por consecuencia en rifle- único para todas las modalidades, el cazador llega a dominarlo casi de la misma manera y con tanta soltura como si fuera su escopeta. Otra de sus ventajas es que es muy suave de disparar con cualquier tipo de arma, resultando un calibre ideal para poder repetir o doblar el tiro. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y este magnífico calibre resulta un poco falto de potencia y se quedan muchos animales pinchados y sin cobrar en el caso de que el proyectil no impacte en el lugar adecuado, cosa, por otra parte, muy habitual en montería.
  • Dentro de la misma categoría de calibres usuales se encuentran el .270 Winchester y el .280 Remington. El primero fue creado como calibre no militar a imagen del .30-06 y el segundo es quizás el que más prestaciones tenga. Aunque realmente, entre unos y otros la diferencia es más teórica que práctica.
  • Un calibre que no se usa prácticamente en España, pero sí en la vecina Francia, es el 7x64, cuyos resultados no son ni mejores ni peores que los de los anteriores.

Los magnums

  • El .300 Winchester Magnum, diseñado originalmente para tiro de rececho a larga distancia en planicie, ganó rápidamente numerosos adeptos entre los monteros, ya que por su velocidad y contundencia producía sobre los animales un fenómeno nuevo, el llamado “choque hidrodinámico” que provocaba la muerte fulminante del animal. Muchos son los que adoptaron el .300 WM y siguen siéndole fiel a pesar de los años. Este calibre, pasado de potencia para nuestra fauna, tiene la contrapartida de ser muy estridente y de propinar un fuerte y brusco retroceso, aunque muchos pretendan lo contrario.
  • Otro calibre muy utilizado tanto en rececho como en montería es el 7 mm. Remington Magnum, algo más suave y ligero que el anterior, pero que sin embargo, según la distancia del disparo, iguala y supera al .300 WM. También hay incondicionales de uno y de otro, aunque en la realidad hacen lo mismo y ambos resultan perfectamente válidos. Alguien dirá que también están el .338 Winchester Magnum y el .375 H&H, y tienen razón, pero considero a ambos totalmente fuera de lugar, y esto no quiere decir que a veces no los use para este menester.

Centroeuropeos

  • Ya para los monteros más sibaritas y usuarios de rifles express de dos cañones o de gustos continentales están el 9,3x74 R., con su hermano para rifle de cerrojo 9,3x62, así como los 8x57 y 8x68, ambos también en versiones para ambos rifles. No cabe duda de que estos calibres sean los más antiguos y quizás algo gordos y lentos para algunos, y en comparación con la oferta existente hoy día poco aportan. Sin embargo, han sido diseñados en su momento para la batida, en la cual han demostrado ser excelentes. Que yo sepa, los jabalíes del siglo XXI siguen siendo iguales que los del siglo XX, por lo que no veo por mi parte ningún motivo por dejarlos de lado salvo quizás un irresistible deseo de estar a la última.

Más opciones

  • Algunos, por supuesto, se olvidan de los calibres de los rifles de palanca, tales como el .44 Magnum y el .444 Marlin, que aunque plenamente eficaces, forman parte más de la leyenda americana que de nuestra propia cultura montera.

(Texto: J. P. B. / Fotos: IA Sánchez)