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En un espectacular vídeo donde nos da todas las claves de este rifle

Michel Coya prueba el monotiro Sabatti SKL 15

Continuamos la sección donde nuestro colaborador Michel Coya prueba periódicamente, en formato vídeo, equipos para las jornadas de caza mayor. En esta ocasión le llega el turno al rifle monotiro Sabatti SKL 15.

Va ocupando el rifle monotiro su puesto en la batería del cazador español, reclamando un trabajo que nadie como él sabe hacer. Y es que frente a la dureza de los recechos en cazaderos pendientes, ofrece prestaciones y ergonomía difícilmente alcanzables por el resto de sistemas. No es nuevo, sin embargo, el reconocimiento de estas virtudes, siendo precisamente ellas las que lo auparon desde un principio a la apetencia del cazador purista, consolidándolo como la opción clásica.

Por suerte, hoy día es rara la armera que no cuenta dentro de sus filas con un monotiro, recogiendo el mercado un amplio abanico de calidades y precios. En nuestro país ha sido precisamente el corzo el que ha logrado establecerlo de una forma más solida y generalista, al ser en su caza una alternativa seria y eficaz.

¿Pero qué hace que este sistema genere armas tan apetecibles? Fundamentalmente tres características comunes: tamaño, ligereza y facilidad para el transporte. Comenzando por la primera de ellas, cualquiera verá que incluso montando tubos estándar, la longitud de estos rifles queda contenida. Independientemente de que sea basculante o de cierre vertical, el acerrojamiento dentro de la báscula, sin necesidad del alargamiento que produce el cerrojo, consigue un acortamiento tan significativo que la longitud total siempre es muy contenida. Aparejado a ello, el poco peso, una característica ligada a la anterior y que parte tanto del tamaño como de la simplificación intrínseca al sistema: poco metal, poca madera. Finalmente el transporte, un tema en ningún caso menor. Ya sea al hombro, donde las virtudes anteriores lo acercan a la perfección para cacerías duras, ya sea en la mochila, donde la facilidad natural para el ensamble permite aún más un transporte cómodo, el usuario llega fácilmente a la conclusión de su perfecta sintonía con modalidades donde piernas y pulmones son las protagonistas.

Pero no acaban aquí las modalidades donde el monotiro brilla por su eficacia, pudiendo decir sin equívoco que en todas aquéllas donde la tónica general sea realizar lances de un solo disparo preciso, este sistema jugará a ganador. De los monotiros destacan los que echan mano de cierres verticales, teniendo los basculantes mucho más trabajo por delante para conseguir el mismo nivel de precisión.

En el caso de este Sabatti, comentar que después de su SKL 98, la marca italiana da un paso adelante para equiparar sus monotiros con los más punteros del mercado. El nuevo SKL 15 salta de lleno a la modernidad en este sistema, echando mano, al estilo Blaser y como ya hizo Merkel, de un nuevo sistema de bloqueo de la recámara. En él se utiliza una pieza intermedia que directamente encaja dentro de una visera mecanizada en el propio cañón. Se acabaron los ajustes en el plano frontal de la báscula; ahora el cierre se produce, de forma vertical, sobre la pieza postiza mecanizada con maquinas alfanuméricas. La mejora de bloqueo es evidente, mucho más sencilla de realizar y, sobre todo, bastante más precisa. Junto a ello añade, como ya hizo en el 98, un tensor del mecanismo de disparo. Falta sólo un esfuerzo en la estética para conseguir lo que han logrado, un rifle moderno en la línea de los más afamados. Veámoslo en el vídeo bajo estas líneas.