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Con unas perdices más fuertes y resabiadas

Escopetas y cartuchos para ojeos

Son muchos los ojeos de perdices que se celebran en estas fechas, antes de las Navidades, siendo ésta una inmejorable forma de terminar el año en lo que a caza menor se refiere con unas perdices duras que darán mucho juego al entrar a las pantallas.
EscopetasCartuchos_Ojeos_G Cazador de ojeo tirando a una perdiz cruzada con una escopeta superpuesta.

Tradicionalmente, la escopeta más utilizada en los ojeos de perdiz es la paralela o yuxtapuesta. Esta costumbre hoy se sigue manteniendo por parte de un gran número de aficionados, aunque cada vez es más frecuente ver parejas de escopetas superpuestas e incluso de semiautomáticas. La utilización de estas últimas es bastante criticada por los amantes de las paralelas, ya que consideran que son armas poco deportivas y rompen con la tradición. Todas las formas de pensar son respetables. Nosotros nos vamos a limitar a la cuestión puramente técnica del arma a la hora de efectuar los disparos sobre la perdiz.

En este sentido, sin lugar a dudas, es la escopeta superpuesta la mejor diseñada para conseguir un mayor número de aciertos debido a sus características técnicas y a su avanzado diseño para favorecer los disparos. Algunos secretarios se quejan de que son más incómodas para cargar, pero eso es sólo una cuestión de costumbres.

A diferencia de las escopetas de caza en mano, las de ojeo no deben ser demasiado ligeras, ya que una escopeta de entre 3,3, y 3,5 kilos nos ayudará a efectuar un mejor swing de tiro y, además, aliviará las molestias del retroceso de nuestra arma producido por efectuar un gran número de disparos en poco tiempo.

Los chokes idóneos son los de dos o tres décimas, o sea, de cuatro estrellas. Soy partidario de poner chokes iguales en los dos cañones, sobre todo en cacerías de muchas perdices; en aquéllas en la que la densidad de patirrojas no sea tan grande, podemos emplear escopetas con el primer tiro algo más cerrado que el segundo, por ejemplo, cuatro y dos décimas.

Cartuchos

Últimamente se está poniendo de moda usar cartuchos de muy poco gramaje. Esto me parece bien, dentro de un límite. Hay algunos cazadores que prueban a disparar con cartuchos de 24 gramos sobre platos y comprueban cómo con tan poca carga los platos se hacen humo y piensan que esos mismos cartuchos utilizados en las perdices proporcionarán un efecto parecido. Pues bien, esto no es cierto.

Hay que tener en cuenta que cuando disparamos sobre un plato, los trozos de este objeto roto se dispersan y son quebrados a su vez por los perdigones de la periferia del tiro, mientras que al disparar sobre una perdiz, ésta no se parte en trozos y tan sólo la alcanzan los perdigones que avanzan por la silueta de la perdiz, mientras que el resto de perdigones pasa a su lado sin rozarla. Por consiguiente, para que los perdigones que impactan sobre ella sean los suficientes para abatirla, es preciso disparar con cartuchos como mínimo de 30 gramos.

(Texto: G. G. Escudero / Fotos: Alberto Aníbal-Álvarez)