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Ante la inminente apertura de su temporada en España

Calibres y puntas para el corzo: ¡te lo contamos todo!

Es éste un tema controvertido y las recetas mágicas no existen, pero voy a tratar de abordarlo desde la experiencia que da haber abatido corzos con cartuchos que van desde los 5 a los 8 milímetros tanto en versiones estándar, con reborde y magnum.

Uno de los extendidos dichos cinegéticos que a mi juicio resulta inexacto es aquello de que el corzo es un ‘tragabalas’, queriendo significar su gran encaje a los balazos. Lo que realmente ocurre es que en demasiadas ocasiones se usa el rifle, cartucho y munición que habitualmente se utiliza para especies mayores en estructura y peso que el grácil y pequeño corzo.

Corzo macho comiendo en una siembra en abril.

Los proyectiles pesados, excesivamente duros o lentos -o una combinación de estos factores- no se emplean ni fragmentan bien en la frágil estructura del Capreolus. Es ésta y no otra la razón de su aparente capacidad de encaje, que además explica la paradoja del por qué los grandes calibres matan significativamente peor la caza pequeña.

Lo óptimo

Este animal requiere de cartuchos relativamente pequeños y veloces, y desde luego puntas más blandas que duras. No olvidemos que se trata de darle al animal una muerte rápida y sin sufrimiento.

Para ir concretando el asunto, considero que el calibre óptimo para el corzo se encuentra en el rango de los 5 y los 7 milímetros, con el .22-250 por abajo y el .270 Winchester por arriba (que es más un 7 milímetros que un 6,5 milímetros). Respecto al peso de las puntas situaría la horquilla entre los 50 y los 140 grains máximo. 

Equipo corcero en el monte.

Finalmente, dependiendo de la velocidad con la que el proyectil salga por la boca del rifle, las puntas ideales serían las blandas (tipo KS, Sierra, Speer y Ballistic Tip), las de expansión controlada (tipo Nosler Partition, DK y CDP), y si usamos un cartucho muy rápido, las monolíticas de cobre tipo Barnes TTSX.

De abajo arriba

En España, producto de la incipiente especialización, empezamos a ver cartuchos muy habituales en Europa del Norte y los Estados Unidos, pensados para animales de 25-50 kilos de peso como el corzo. Entre ellos estarían el .22-250 Remington, el 5,6x50, el 6x62 Frères y el .25-06 Remington, todos ellos perfectos para esta caza. Por supuesto, el popular .243 Winchester es también un magnífico cartucho para el corzo.

Si seguimos subiendo en tamaño y peso encontraremos la familia de los 6,5 milímetros, en sus versiones 6,5x55, 6,5x57 (6,5x57R) y 6,5x65R (dejando aquí fuera al extremadamente rápido 6,5x68, que conozco bien por haber tenido y recargado).

Gran corzo cazado a principios de temporada.

Otro de los americanos que comienza a verse en nuestros cotos y montañas es el 6,5-284 Norma, que está al límite de potencia por arriba (para mí, mejor en la montaña y para los rebecos). Finalmente, en los 7 milímetros, encontraremos el 7-08 Remington, el 7x57, y el polivalente y popularísimo .270 Winchester. Desde mi punto de vista, el tope se situaría en el 7x64.

Mi elección personal

Sería el 6,5x57R de mi Blaser K95, que alterno con el Sauer 202 sintético del .25-06 Remington, tirando puntas tipo KS en cuanto a dureza (Sierra y Speer de 120 grains recargadas manualmente) en el monotiro y las Barnes TTSX de 80 grains en el .25-06.

Alguno se preguntará si la Barnes no es demasiado dura para el corzo. Pues bien, todos sabemos que la velocidad y la expansión controlada -no así la desintegración- matan mucho, y es por esta razón que uso esta punta tan ligera en el .25-06 Remington, sacándola en boca a mucha velocidad. En el 6,5x57 R, sin embargo, utilizo las blandas (Nosler Ballistic Tip de 120 grains y Sierra del mismo peso).

En resumidas cuentas

La regla mnemotécnica es sencilla: calibre pequeño y rápido, punta más dura; calibre medio y velocidad media, proyectil más blando. Puede sonar obvio, pero esta regla debe seguirse como guía al comprar munición, fijándose únicamente en el tipo de proyectil y el peso del mismo, no tanto en la marca que lo carga y comercializa (RWS, Norma, Remington, Winchester, etc.), que aporta más bien poco.

Y digo esto porque no son pocos los que cuando se les pregunta qué bala usan, te contestan con el nombre del fabricante de la munición.

(Texto: Jaime M. T. / Fotos: A. A.-Á.)

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