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9,3x74 R, .35 Whelen, .444 Marlin y 7 mm. Remington Magnum

4 calibres perfectos en montería según el tipo de rifle que tengas

En estas semanas estamos en plena actividad venatoria en lo que al jabalí se refiere. De norte a sur, de este a oeste, cada fin de semana se concita una frenética actividad en relación con esta especie, que sustenta como ninguna la caza mayor en España.

En las siguientes líneas no voy a referirme a si este calibre es o no mejor para la caza del jabalí y buscaré algo diferente y quizás más interesante para el lector, que es relacionar cuatro calibres con cuatro tipos de rifle que se emplean en montería, es decir, el que considero mejor para cada tipo de rifle, pudiendo existir, por supuesto, gran cantidad de variantes según el criterio, los gustos y las experiencias de cada uno. Insisto que en esto, como en tantas cosas, cada uno cuenta según le va y le parece.

9,3x74 R para un express

El rifle express de dos cañones, yuxtapuestos o superpuestos, es el rey de la montería, sobre todo para la caza de los cochinos, ya que está diseñado para tiros a corta y mediana distancia y es el más rápido de todos al poder prácticamente simultanear el disparo. Dentro del abanico de calibres que se nos ofrecen para estos rifles hay que distinguir entre los que son propios de este tipo de arma, los que tienen la vaina con reborde saliente y proporcionan al proyectil un asiento perfecto y al arma una máxima precisión, o sea, aquéllos cuya nomenclatura termina en R. Descartaremos, por supuesto, los antiguos calibres ingleses de pólvoras nitro y los africanos, quedándonos con el 7x57 R, 8x57 JRS y 9,3x74 R. El 7x57 R tiene, a mi juicio, poco poder de parada para el jabalí. De los dos restantes destaca el 9,3x74 R por ser más agradable de disparar y más contundente, lo que por lógica lo sitúa como ganador.

.35 Whelen para un semiautomático

Después del express, viene lo que muchos han llamado el “express del pobre”, el rifle semiautomático, que por su rapidez de tiro y por tener la posibilidad de tres disparos consecutivos se posiciona muy bien. Estos rifles no son, por su concepción, los más precisos, sin embargo para el tiro de batida o montería, a corta o mediana distancia, cubren perfectamente con su cometido. Dentro de la oferta encontramos calibres normales y magnum. Los normales, es decir, los del grupo 7x64, .30-06, .270 W., son quizás los más empleados, pero como a menudo podemos comprobar, dejan muchos animales pinchados por falta de contundencia, pues estos calibres para ser plenamente efectivos exigen una óptima colocación de los impactos, cosa difícil de obtener en montería. Los magnum, como el 7 mm. Rem. Mag, .300 Win. Mag., .338 Win. Mag., son indudablemente más contundentes, pero su fuerte retroceso les hace perder mucha ventaja a la hora de repetir rápidamente el disparo. Dentro de la oferta nos encontramos con el .35 Whelen, suave a la hora de disparar y, sin embargo, de una contundencia inmejorable para la caza del cochino. Sin que sea un calibre con una balística extraordinaria, y no hay más que mirar las tablas para darse cuenta de ello, cumple y lo hace magníficamente, como pude comprobar en varias ocasiones.

.444 Marlin para el de palanca

Los rifles de palanca no son nuestros grandes favoritos y les cuesta a algunos acostumbrarse a ellos, sin embargo, son económicos y muy fiables. No tenían demasiada buena imagen debido a que los que se empleaban en España, hace años, se quedaban algo escasos para nuestras batidas. Estoy hablando del .40-40 WCF, del .30-30 e incluso del .44 Rem. Mag. No obstante, hay un cartucho que desde hace unas décadas destaca sobre todos ellos y es el .444 Marlin. No es más que un .44 Mag. potenciado, ya que emplea el mismo proyectil pero con una vaina mucho más larga. Es relativamente agradable de disparar, o por lo menos se sitúa en la misma escala que los anteriores mencionados (9,3x74 R y .35 Whelen), y tiene con sus puntas chatas un poder de parada devastador a distancias monteras. Si miramos las tablas, se queda por debajo de un .30-06, pero en la práctica es mucho más eficaz y contundente.

7 mm. Remington Magnum para un cerrojo

El rifle de cerrojo no es el mejor para practicar la montería, aunque muchos monteros lo utilicen siempre en esta modalidad. Está claro que de todos es el más lento, a pesar de la velocidad de manejo que se puede adquirir con la práctica, pero también es el más preciso y fiable. Igualmente, es el que más ofrece a la hora de tenerse que decidir entre un calibre u otro, por lo que la elección resulta bastante más difícil en este caso. Dentro del abanico de la oferta, y teniendo en cuenta que normalmente no tendremos muchas oportunidades de repetir el disparo, dejaré de lado el montón de calibres normales y excluiré igualmente los muy potentes, quedándome con el 7 mm. Remington Magnum, que si bien no es tan potente, ni contundente, como sus hermanos mayores, lo hace tan bien como ellos, además de ser totalmente polivalente para toda clase de caza, es decir, montería, rececho, espera, etc.  

(Texto: J. P. B. / Fotos: Archivo)