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ENTREVISTA EN EXCLUSIVA

Rafael Mateo, director del IREC: “se me ha acusado de anticaza y es todo lo contrario"

En plena polémica por la deriva animalista que había tomado el IREC, hablamos en exclusiva con su presidente, quien aclara su postura, pide disculpas por el póster “hecho de malas formas” y nos cuenta el nuevo proyecto cinegético del Instituto.
"Tengo muchas ganas de seguir haciendo cosas por la caza y por todo el sector, el problema es que a veces los resultados de las investigaciones son lo que son", Rafael Mateo Soria frente al edificio del IREC "Tengo muchas ganas de seguir haciendo cosas por la caza y por todo el sector, el problema es que a veces los resultados de las investigaciones son lo que son", Rafael Mateo Soria frente al edificio del IREC

Las Federaciones de Caza de Extremadura y Andalucía fueron las primeras en dar la voz de alarma, denunciando el carácter “anticaza” que, a su juicio, está reinando en los últimos tiempos dentro del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos (IREC). El IREC es una institución que “nació con la misión de generar y difundir el conocimiento científico que permita mantener un equilibrio entre caza y conservación”, según explica la entidad en su propia página web, pero tal y como denunciaban desde las federaciones, en los últimos tiempos sus acciones no pueden estar más alejadas de esos objetivos, con ataques frontales a la actividad cinegética en diversos frentes. 

 

El último ataque a la caza protagonizado por el instituto que dirige Rafael Mateos, tuvo lugar la semana pasada en el I Congreso Ibérico de Ciencia Aplicada a la Recursos Cinegéticos (CICARC), donde sus investigadores llegaron a presentar charlas como “El conflicto de la caza como caso de estudio”, en las que se presentaron algunos de los pósters que han sido duramente criticados y han hecho arder el conflicto definitivamente. Su autor se hacía eco de los postulados más manidos del ecologismo radical y aseguraba que la caza genera “pérdida de biodiversidad” o “subdesarrollo social y económico en las zonas rurales donde la actividad cinegética es más intensa”. 

 

Artemisan reclama disculpas, la RFEC la dimisión del presidente

 

Además llegó a criticar otros informes científicos cuyos trabajos obtienen conclusiones favorables a la caza acusándolos de realizar “pseudociencia” y trabajar a la carta. Concretamente, aludía al informe sobre el "Impacto Económico y Social de la Caza en España" desarrollado por la prestigiosa consultora Deloitte, para Fundación Artemisan, o a un reciente estudio sobre la munición de plomo elaborado por la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Murcia. La Fundación Artemisan se ha pronunciado, considerando “lamentable” que el IREC haya amparado la presentación de un trabajo que, con la apariencia de un informe científico, incluye información que se basa en “mentiras para atacar frontalmente al sector de la caza”. Artemisan reclama a la institución una “disculpa pública” que debe producirse de manera urgente, puesto que aunque este investigador haya hablado de forma personal, el estudio está amparado por este organismo. 

 

Por su parte la Real Federación Española de Caza también se ha anunciado que pedirá la dimisión del director del Instituto de Recursos Cinegéticos (IREC), Rafael Mateo Soria, si la política anticaza adoptada por esta entidad en los últimos tiempos no cambia. "El IREC está cargando contra el sector cinegético con la difusión de artículos como el firmado por el propio Mateos en la revista Science, donde arremete contra el silvestrismo y acusa al Ministerio de Transición Ecológica de burlar la Directiva de Aves, usando datos no contrastados aportados por SEO/Birdlife”, señalaban mediante un comunicado. 

 

En Cazavisión hemos hablado en exclusiva con el presidente del IREC, Rafael Mateo Soria, quien ha vuelvo a pedir disculpas y asegura ser todo lo contrario a un “anticaza”.

 

Rafael Mateo Soria, en exclusiva

 

Después de haber pedido públicamente disculpas mediante un comunicado del IREC, en el que han asegurado que presentan sus “disculpas si en las comunicaciones orales o en los paneles se han podido dar opiniones más allá del debate científico que pueden ser consideradas un ataque a determinadas personas o sectores”, donde aseguraban también que “no representa en absoluto la posición del IREC como institución ni de la inmensa mayoría de las más de 100 personas que lo forman” y que “no comparten las formas adoptadas en esta comunicación”, ¿habría algo más que como presidente del IREC le gustaría añadir a la información del comunicado?.

 

Hemos pedido disculpas por las formas en las que se había presentado un póster realizado por uno de los investigadores. Los resultados de las investigaciones tienen que ser hechos con independencia de la opinión personal, de forma objetiva. A veces pueden no gustar a según que partes del sector cinegético, normalmente no genera problema pero hay veces que algún tipo de normativa o regulación con respecto a la caza, no llega a gustar a todos. Pero eso no tiene nada que ver con este póster que ha sido realizado por un investigador y no tenia que haberse hecho de esa forma. Una cosa es que discutas datos de la Fundación Artemisan y otra que lo ataques de formas indebidas. Dentro del debate científico siempre hay errores y sesgos, pero otra cosa es hacerlo de malas formas”.  

 

Ante las declaraciones y el anuncio de la Real Federación Española de Caza, que pedirá su dimisión como presidente del IREC si la deriva “anti-caza” continúa, tenemos que preguntarle: ¿Se ha planteado dimitir en algún momento?

 

En principio creo que no. Estamos convocando reuniones con las distintas federaciones autonómicas, acabo de llamar al presidente de la Real Federación Española de Caza y la semana que viene tendremos una reunión para seguir hablando sobre la caza en Ciudad Real. Yo tengo muchas ganas de seguir haciendo cosas por la caza y por el sector”. 

 

Le acusan de ser “anti-caza”…

 

El articulo de la revista Science era una revisión que hacia referencia a cosas ya publicadas, no es nada nuevo. Nos limitamos a citar datos de otra gente y nada más. Se me ha acusado de ser anticaza y es precisamente todo lo contrario. Como ya he dicho tengo muchas ganas de seguir haciendo cosas por la caza y por todo el sector, el problema es que a veces los resultados de las investigaciones son lo que son. Si queremos que la caza se haga bien y luchar por la conservación no podemos hacer ciertas cosas en la gestión, hay lineas de investigación que a veces molestan. Pero repito, eso no justifica las cosas hechas de malas maneras”.

 

Cuando habla de que tiene muchas ganas de seguir haciendo cosas por la caza, ¿a qué hace referencia? ¿Tienen algún proyecto en marcha que beneficie la cinegética actualmente?

 

Ahora estamos trabajando en la creación de una exposición que se llamará “La caza, un desafío en evolución”, que verá la luz para este otoño y tendrá lugar durante un plazo aproximado de unos seis meses en el museo de Ciudad Real. Este proyecto nace con el objetivo de mostrar la caza como un proceso natural en la evolución de todas las especies, enseñando todas las adaptaciones evolutivas que se han ido sucediendo para cazar. Por supuesto está incluida de la propia especie humana, como especie cazadora y, toda la revolución cultural y tecnológica que ha conllevado la caza. En este término se incluyen por ejemplo la domesticación del perro, la evolución del armamento y como punto de cierre, la evolución de la caza hacia la gestión adaptativa para el aprovechamiento de los recursos de forma sostenible. Esa y no otra es la única forma para que podamos asegurar la caza en el futuro”. 

 

Un proyecto realmente ambicioso e interesante. ¿Se ha planteado limar asperezas y contar con la colaboración de Fundación Artemisan o alguna federación de caza?

 

Hemos invitado a Fundación Artemisan y ya he hablado con Ignacio Valle, el presidente de la RFEC. Queremos incluirlos en el proyecto y que formen parte del comité asesor, para que Artemisan incluya en esta última parte sus estudios socioeconómicos sobre la caza y, conseguir entre todos dar un mensaje sobretodo de sostenibilidad. Transmitir la depredación como acto natural, que es algo que debemos recordarle a las corrientes animalistas que lo olvidan muy frecuentemente y recordar conceptos ecológicos que van asociados directamente a la caza. De momento estamos reuniendo materiales, cesiones, escenografías naturales (no lo queremos poner en vitrina), etc. Queremos crear una exposición que explique las cosas de forma muy natural, con un gabinete didáctico para hacer talleres para niños sobre cosas como por ejemplo, cómo crear una punta de flecha o aprender a identificar huellas de animales. La intención es contar con la participación de colegios y luchar contra el adoctrinamiento animalista”