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La revolución de la visión térmica, de la mano de Flir Systems

Como la tecnología nos ha ayudado a lo largo de los años a superar las dificultades diarias, actualmente estamos dotados de equipos que aumentan nuestras capacidades más allá de lo posible por nuestra condición de humanos.
Flir_Termicos_M Modelos Scout TK, Scout II y Scout BTS e imágenes tomadas de estas cámaras de visión térmica.

Uno de los mayores avances en los últimos tiempos ha sido la mejora de detección y visión a distancia en condiciones de total oscuridad con seguridad para nosotros. En esta ocasión, vamos a hablar de los dispositivos de visión térmica que la empresa Skyway Technology distribuye en nuestro país, de la mano de la empresa líder mundial en diseño y fabricación de cámaras térmicas, Flir Systems.

Radicada en Estados Unidos, Flir Systems diseña y fabrica cámaras térmicas, componentes y sensores para la mayoría de las marcas del sector, siendo la empresa líder mundial, con los núcleos de detección térmica (microbolómetros) más avanzados del mundo. La gama de productos más interesantes para nuestras funciones habituales es la Scout II de Flir Systems, un producto impactante con una relación calidad-precio que actualmente no tiene rival en el mercado.

Las cámaras de visión térmica Scout II son compactas y diseñadas para detectar el calor corporal de personas, animales u objetos, independientemente del terreno, ya sea de día o de noche, incluso si tenemos una gran fuente de luz apuntando directamente a nosotros, como puede ser un foco o un amanecer/atardecer. Con un tamaño similar a un botellín de agua, podremos detectar a una figura de 1,80 x0,50 metros a una distancia mínima garantizada de 550 metros para los visores Scout II 320, y de 1.140 metros para la versión Scout II 640. Esa distancia se duplica cuando nos fijamos en un objeto del tamaño de un utilitario, llegando incluso a los 1.200 metros y 2.400 metros, según la versión.

Funciones más interesantes

Nos encontramos con la capacidad de localización de presas en entornos de baja o nula visibilidad, así como nieblas, humos… Podremos detectar a nuestra presa aunque ésta tome la dirección a la salida o puesta del sol, ya que este elemento, al contrario que con los visores nocturnos, no impide la visión de los dispositivos térmicos.

Es habitual que en alguna ocasión tengamos que seguir un rastro reciente de algún animal; entonces es cuando exprimiremos las ventajas de los visores de Flir y podremos ver el rastro exacto del animal que estamos siguiendo de una manera eficaz y sin peligro, ya que los rastros orgánicos dejan una firma térmica que dura unos minutos y los podremos aprovechar porque resaltarán sobre el frío fondo del bosque.

Si bien es cierto que las capacidades de camuflaje de la mayoría de las presas nos impiden verlas a simple vista, o incluso con dispositivos de aumento de luz como los llamados visores nocturnos, con los dispositivos Scout II de la marca Flir, distribuidos por Skyway, podremos detectar cualquier cambio/diferencia térmica en un área o rango amplio, posibilitando que cualquier presa sea localizada fácilmente. Así las cosas, consideramos que estos elementos de visión nocturna por aumento de luz visible, como los visores de capacidad de detección térmica, son totalmente complementarios y necesarios para una buena jornada de caza.

Modos de visión térmica en la gama Scout II

Son los siguientes: White Hot/Blanco Caliente, Black Hot/Negro Caliente e Instant Alert/ Alerta Inmediata. En el modo White Hot y Black Hot, el calor se resalta en blanco sobre negro en el primero y en negro sobre blanco en el segundo, según nos convenga en el momento. En el modo Instant Alert, adecuamos la sensibilidad con un color rojo en tres intensidades que resaltarán la fuente de calor en un color rojo brillante, permitiendo el seguimiento del objetivo aunque se desplace entre pantallas, como pueden ser ramas, árboles, entre otros objetos. De esta manera, no se nos escapará ningún detalle a la hora de detectar fuentes de calor, rastros, etc.

Detalles importantes

En este tipo de cámaras un detalle muy importante es el núcleo (core) que integran en su interior, que sería el alma de nuestro dispositivo térmico de detección. En el caso de la gama Scout de Flir 640, el núcleo estaría compuesto por un microbolómetro con una resolución de 640x512 VOx, que no debemos confundir con la resolución de la pantalla electrónica o display, por donde vemos las imágenes obtenidas por el núcleo, pues es un error común confundir la resolución del núcleo que es lo más importante con la resolución del display, que muchas veces intencionadamente mezclan los fabricantes de visores térmicos. En el caso de la gama Scout II 320, la resolución del núcleo sería de 336x256 Vox.

La distancia de detección de los visores más económicos y fiables de la gama Scout va desde los 550 metros hasta los 1.200 metros, siempre teniendo como referencia a una persona de 1,80 metros de alto por 0,50 metros de ancho (si nos fijásemos en un vehículo, ese valor puede duplicarse tranquilamente). En otros modelos más avanzados podremos disponer de objetivos mucho más potentes que nos aumentarán esta distancia considerablemente, así como nuestra capacidad de detección; entre ellos están los modelos de binoculares de la gama BTS-XR Pro con objetivo de 100 mm., que pueden detectar a una persona a una distancia mínima garantizada de 2.450 metros y a un objeto de 2,3x2,3 metros a una increíble distancia de 6.000 metros.

El punto fuerte de los visores es la capacidad de localización de objetivos buscando su fuente de calor en lugares de difícil acceso o en grutas que en algunos casos no pueden ser iluminadas con linternas, así como pozos profundos, cuevas, etc. Aunque el animal se mueva con todo el sigilo del mundo, su firma de calor siempre destacará sobre el resto.

La cantidad de usos que podamos darle a nuestro dispositivo de detección térmico sólo depende de su usuario y de las necesidades que presente (localizar excursionistas, otros cazadores o compañeros de actividades, fuentes de calor ocultas, animales salvajes o incluso seguir el rastro a otros en completa oscuridad sin ser detectados, gracias al gran ocular con obturador que no permite que nuestro objetivo nos detecte por la luz que filtra el visor).

Más cosas a tener en cuenta

Otro punto importante a tener en cuenta es la duración de la batería, que gracias a su corazón de Ion-Litio alcanza las casi seis horas de funcionamiento continuo y tendrá una duración de unas 10.000 horas de vida útil. Con un peso de 340 gramos, es un producto ligero, compacto y resistente. Con certificación IP-67 y gran resistencia a pequeños golpes. Debemos remarcar la capacidad de grabación de vídeo de algunos modelos bien a través de tarjetas SD o bien mediante cable usb y un dispositivo de grabación secundario.

Por tanto, estamos ante un producto que mejorará nuestra seguridad e incrementará nuestra capacidad de localización, además de ser un producto que no requiere formación previa, ya que su facilidad de uso y funcionamiento sencillo permiten que, con pulsar el botón de encendido, en cinco segundos estemos actuando sobre la situación y nos permita seleccionar el tipo de visión que necesitamos para ese momento.

Durante las labores de vigilancia y esperas, el dispositivo Scout II ofrece una de las mejores facetas, pues al contrario que las cámaras de visión nocturna, que necesitan de una fuente de luz que puedan aumentar, sea natural o mediante haces de luz infrarroja, los visores térmicos distribuidos por Skyway Technology no necesitan luz alguna, y en situaciones donde una linterna o visor nocturno no son capaces de detectar presas, los visores térmicos detectan al momento permitiendo un seguimiento instantáneo de las mismas, de una manera cómoda y segura para el cazador.
Más información en la web www.skyway.es.