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Con munición Nosler, en calibre .30-06 Springfield

Probamos el rifle semiautomático Bergara B15 Forest

No cabe duda de que Bergara es una empresa valiente. Rifles monotiros, cerrojos y semiautomáticos conforman una amplia oferta con múltiples opciones tanto en recámaras como en longitudes de cañón, materiales o acabados de culata.
Probamos_Bergara_B15_G Disparando con el semiautomático Bergara B15 Forest en una galería de tiro.

Está claro, un rifle tiene detrás a un cazador que lo dispara, así que la cuestión es ser capaz de canalizar su enorme potencial sin que el sistema nos supere. Sacar rendimiento, estar a la altura de un rifle como el Bergara B15 Forest, es muy sencillo si hacemos lo esperable y a la vez muy complicado si no somos, digamos, ‘profesionales’.

 

Nuestros miedos, nuestra actitud ante la pieza debe ser revestida de frialdad, ya que sólo así se consigue convertir a los rifles semiautomáticos en las armas hiperletales que son. La ventaja en este caso es que detrás hay muchos años de experiencia en este sistema, por lo que la entrega de prestaciones es muy asequible.

 

¿Por qué lo digo? Pues porque este Bergara nace de la colaboración entre la marca vasca y la francesa Verney-Carron, bien conocida en nuestro país. El B15 Forest es básicamente un Impact NT al que se ha dotado de un cañón Bergara con órganos de puntería propios y una culata de nogal substancialmente distinta.

 

 

La colaboración consigue finalmente parir un rifle apetecible y bien terminado, que sorprende por su ligereza y la facilidad para subir al hombro, tal y como váis a comprobar en el vídeo de la prueba que acompaña estas líneas.

 

(Texto, fotos y vídeo: Michel Coya)