Pasar al contenido principal
PARA LAS ELECCIONES DEL 28 DE ABRIL

Podemos se olvida de la caza en su programa electoral y hace algunas concesiones al animalismo

En el programa electoral que ha presentado el partido que lidera Pablo Iglesias, no se incluye la prohibición explícita de la caza aunque evita hablar de ella, pero sí se perciben claros matices animalistas y se hacen algunas concesiones en ese ámbito.
Pablo Iglesias Pablo Iglesias, líder de Podemos, no ha incluido en su programa ninguna mención a la caza.

Muy probablemente gracias al batacazo electoral que se dio el partido morado en las pasadas elecciones de Andalucía, la prohibición explícita de la caza y los toros no vuelve a aparecer en su programa de cara a las elecciones generales. Parece que la lección se la llevaron aprendida y se han dado cuenta de que “la caza también vota”. Prácticamente han evitado hablar de la actividad cinegética en un programa electoral bastante moderado al respecto, donde no se menciona la palabra “caza” una sola vez en las 394 medidas que se proponen.

Parece ser que las divisiones dentro del partido sobre como afrontar su postura ante la actividad cinegética, han desembocado en un programa pusilánime donde ni se menciona la caza aunque sea de forma indirecta, pero tampoco se hacen grandes concesiones al animalismo. Quizá por que tras absorber el partido ecologista Equo, tienen por seguro el voto de los ‘verdes’ y no consideran necesitar mayor implicación con la causa, aunque los matices animalistas sean palpables. 

La tauromaquia en cambio, si ha sufrido el ataque directo. Una de las medidas que proponen, versa sobre el ‘bienestar animal y  protección de la biodiversidad’. En ella manifiestan su firme intención para “la eliminación de las declaraciones de Bien de Interés Cultural o de Bien de Interés Turístico para todo espectáculo donde se maltraten animales”, haciendo referencia directa a la fiesta taurina, donde exponen su firme intención de cambiar “la ley que declara las corridas de toros como un bien cultural”.

Una de las medidas más preocupantes aunque aparentemente no suene amenazadora, sino todo lo contrario, es la propuesta 292 “contemplaremos el derecho a un medio ambiente adecuado como uno los derechos fundamentales de los españoles y españolas”. Esta propuesta tan ‘apetecible’, podría abrir una nueva vía de ataque para los ecologistas y animalistas más radicales, que acabarían bombardeando cualquier tipo de normativa que guarde relación con la actividad cinegética, poniendo en serio peligro actividades fundamentales para el desarrollo del mundo rural como son la ganadería o la caza

Convivencia con grandes carnívoros y más zonas protegidas

«Diseñaremos e implementaremos un Plan de Rescate Ecológico de España, a veinte años, con el objetivo de recuperar el conjunto de zonas degradadas y conseguir la restauración ambiental», es la propuesta número 287, dentro de las promesas sobre medio ambiente y y rural, las que potencialmente pueden afectar a la actividad cinegética. Aunque no son preocupantes para la caza. 

En este apartado anuncian la creación de más zonas y espacios protegidos, prometen incluir un plan para la conservación de la biodiversidad de nuestro país, así como la dotación de dinero público para el Fondo para la Conservación de la Biodiversidad. 

No se menciona la caza en este apartado tampoco, aunque fuera el más propicio para hacerlo. Tampoco se habla de la declaración del lobo como especie protegida como sí planteaban en su programa de las anteriores elecciones donde proponían “una protección estricta de las especies en peligro de extinción en toda España, especialmente para las especies autóctonas (lobo, lince, oso), y la inclusión de estas especies en los catálogos de Especies Amenazadas de las Comunidades Autónomas”.

Esta vez el programa de Podemos lo que sí plantea es la creación de “sistemas que hagan compatible la supervivencia de los grandes carnívoros –osos, linces y lobos– en sus ecosistemas naturales y las actividades económicas del ser humano –transporte, ecoturismo, ganadería–”.

Representantes de Unidos Podemos y de la RFEC durante la reunión mantenida en el mes de marzo.

El partido veleta 

A primeros de marzo la Real Federación Española de Caza durante un encuentro con representantes del Grupo Parlamentario Unidos Podemos, exigió a la formación morada que definiera su postura de forma definitiva acerca de la actividad cinegética. La reunión fue fruto entre otras cosas, de la inclusión en el programa que presentó la coalición que lidera Teresa Rodríguez en Andalucía, de la prohibición de la caza con perro.

Contradiciendo las medidas propuestas por la líder del partido en Andalucía, los representantes de Unidas Podemos aseguraban que su partido “defiende la caza social y sostenible”, aunque no está de acuerdo con el modelo de “caza intensiva” practicada “en grandes cotos”, pero reconocían que dentro del propio partido había facciones animalistas que abogan por la prohibición de la caza.

Parece ser que no se ponen de acuerdo en su intento de complacer a todo el mundo, con el objetivo de no perder los votos de hombres y mujeres del mundo rural, pero tampoco los de ecologistas y animalistas, entre los que se han granjeado muchos enemigos desde que salieron del radicalismo animalistas y se desmarcaron de una postura tan extremista. 

En el partido aseguraron que la formación “está abierta al diálogo con el sector cinegético y a favor de una actividad cinegética legal y regulada” aunque sin ir más lejos en el mes de febrero de 2019, María Vanessa Angustia, portavoz de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, protagonizaba un incendiario discurso anticaza cargado de datos falsos en el que criminalizaba a los cazadores y atacaba abierta y directamente la actividad cinegética.