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Contar con perros equilibrados es un requisito fundamental

¿De verdad podemos cazar perdices a muestra de perro?

La caza de la perdiz al salto y en mano sigue su curso en esta temporada 2018-19. Y ahora, después de unas semanas tras ellas con nuestros perros, a algunos les surge la siguiente pregunta: ¿de verdad podemos cazarlas a muestra?
Perdices_Perros_Muestra_G Cazador atento a la muestra de su pointer en una zona de perdices.

Éste es un tema muy controvertido. Por un lado tenemos a quienes cazan por sistema en cotos donde ya no hay perdices autóctonas y el ejercicio cinegético se desarrolla sobre perdices repobladas o aclimatadas, de comportamiento muy distinto en diferentes aspectos a las perdices del terreno.

 

Y por otro a aquellos cazadores que en su zona de caza la perdiz, aun siendo autóctona, tiende a quedarse amagada a las primeras de cambio y por tanto facilita la muestra.

 

También tenemos a quienes cazan perdices bravas y tienen claro que en su terreno rara vez se tira una a menos de 40 metros, y mucho menos a muestra, y por último están quienes simplemente salen al campo tirando a lo que buenamente pueden. De todos ellos y de sus opiniones se desprenderían conclusiones variadas y sorprendentes acerca de esta cuestión.

 

Arrancada potente de una perdiz ante el cazador y su bretón.

 

Dos factores

 

Para tirar a perro puesto una perdiz tienen que darse al menos dos circunstancias: que la perdiz se pare o se amague y que nuestro perro la descubra rápido cuando pasa cerca, quedándose en muestra. Pero pensemos que a veces nuestro perro ha pasado cerca y hemos sido nosotros los que hemos tirado finalmente esa perdiz casi pisada que se nos arranca a menos de un metro.

 

Debemos añadir que sí es posible, siempre que el momento, el entorno, la perdiz y el perro estén en sintonía, aunque esto es muy complicado, por eso vemos tan pocas muestras.

 

Cazarlas exclusivamente a muestra

 

Pretender cazar perdices exclusivamente a muestra de perro puede interpretarse como un disparate puesto que no están los tiempos como para ello; la perdiz ha cambiado mucho y sólo de tarde en tarde, y contando con un perro muy equilibrado, lograremos este lance con cierta frecuencia.

 

Pointer en muestra en un lindero.

 

Para disparar perdices a perro puesto debemos mantener siempre una presión acertada sobre las patirrojas, provocando que alguna se amague, que se repartan por el terreno, y así tal vez a última hora, con el campo quieto y la caza sesteando y escondida, podamos llegar a disfrutar de una buena muestra.

 

Lógicamente en cualquier momento de la jornada nos puede sorprender un pájaro en una mata o en una lindera y ponerse el perro de muestra ante ella, éstas son las sorpresas que acontecen cazando.

 

Concretando sobre este comentario acerca de la muestra con perdices bravas, con un perro centrado, equilibrado y suficientemente fogueado con la caza, la muestra puede surgir cuando menos lo esperamos, y en esos casos hay que aprovecharla doblemente: para realizar un buen lance y para disfrutar de ese exclusivo momento.

 

Braco alemán en muestra y cazador prevenido ante el posible levante de la perdiz.

 

Pero no perdamos la referencia de poder tirar pájaros en guía, todo un lance en mayúsculas que también hay que saber aprovechar, sobre todo porque esos pájaros son los que menos admiten la muestra.

 

La caza brava y la muestra son compatibles

 

Aunque una cosa es lo que puede ser posible, y otra bien distinta lo que es habitual en nuestras jornadas de caza; no discuto que hay terrenos con perdiz brava que es todavía algo quedona, y con estos pájaros, y trabajándolos bien, podemos tirar algunos a muestra si contamos con un buen perro.

 

Pero a la par ocurre que en la inmensa mayoría de los terrenos donde aún queda perdiz brava en suficiente cantidad, las patirrojas están tan presionadas y resabiadas, que rara vez aguantan que el perro se acerque, no consienten ni en guías a media distancia, son perdices muy ariscas que no quitan el ojo del perro, y en cuanto ven que viene derecho, salen dando la carrerita y se arrancan a volar...

 

Setter inglés mostrando las perdices en una repoblación de pinos.

 

No nos equivoquemos

 

Si estamos en esa fase de afición en la que creemos -porque lo escuchamos a otros cazadores- que lo más normal es tirar la caza a muestra, lo siento, pero estamos equivocándonos bastante.

 

Tirar perdices bravas a muestra se reduce en un gran número de casos a poder tener dos o tres lances a lo largo de la temporada, a excepción de los primeros días, con mucho calor y pollo en el campo.

 

Es ilógico, pues, plantearse en plan restrictivo la muestra como indispensable para tirar un pájaro, pues de hacerlo así, y salvo casos muy concretos -que los hay-, no colgaríamos caza, y aunque éste no es el principal fin para nosotros, sí es necesario para el avance de nuestros perros.

 

(Texto: Miguel Soler / Fotos: Archivo)