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Dos huyeron y uno fue detenido

Pillan 'in fraganti' a tres furtivos que habían matado más de 40 torcaces

Un grupo de tres furtivos ha sido sorprendido mientras abatían torcaces de forma ilegal en la provincia de Castellón. Habían matado más de 40 ejemplares durante su acción delictiva.
Furtivos torcaces Material y ejemplares incautados a los furtivos en el lugar del delito.

Los hechos ocurrieron el pasado domingo 11 de agosto en el término municipal de Burriana. Los tres hombres fueron sorprendidos por los agentes medioambientales mientras estaban abatiendo aves de forma ilegal.

 

Según han informado las autoridades, los furtivos no contaban con ninguno de los permisos necesarios y, además, se encontraban en una zona no habilitada para realizar abates. Cuando se percataron de la presencia de los agentes, se dieron a la fuga dejando en el lugar bastante material.

 

El atestado que cita eldiario.es, habla de 237 cartuchos (140 de ellos usados), una escopeta y varios reclamos para atraer las aves. Asimismo, habían abatido ilegalmente 41 palomas torcaces.

 

Como hemos señalado, en un primer momento consiguieron escapar de las autoridades. No obstante, uno de ellos, el propietario del arma, regresó a la zona del delito y fue interceptado. Tras ser detenido, reconoció ser el dueño del arma y también que había estado matando las torcaces de forma ilegal. En se declaración, afirmó que no conocía a los otros dos furtivos que consiguieron escapar.

 

Estrechando el cerco

 

Desde hace un tiempo, las autoridades venían recibiendo informaciones de que por estas fechas, varios grupos de furtivos realizaban matanzas ilegales de torcaces. Debido a ello, los agentes de medio ambiente han ido estrechando el cerco incrementando la vigilancia en varias zonas. Esta detención es el resultado de dicho operativo.

 

Los furtivos utilizaban un cebadero para atraer a las palomas. Desde la Dirección Territorial de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica han condenado los hechos, afirmando que estos métodos se encuentran “muy lejos” de la práctica responsable por la que ellos abogan.

 

La administración se equivoca en el tratamiento

 

Pero de nuevo, un organismo vuelve a hacer un uso inapropiado de los términos a raíz de un suceso de furtivismo. Dicha delegación ha señalado que la Federación de Caza “debe pronunciarse, este tipo de actividades no la queremos y el colectivo sufre con la imagen que da esta gente, este no es el camino a seguir”. 


 
Si bien la condena del Ejecutivo castellonés es compartida, no podemos decir lo mismo del tratamiento que se hace de la misma. Estamos hartos de repetir hasta la saciedad, que este tipo de individuos no tienen ningún tipo de relación con la actividad que practica la mayoría del colectivo en nuestro país. Cabe decir que los cazadores desempeñan la venatoria dentro de la más estricta normativa. Este grupo de furtivos actuaba al margen de la ley y no representan en ninguno de los casos a nuestro sector. Ni tenían permiso ni estaban en una zona habilitada para abatir las torcaces.

 

Es más, como ocurre con cualquier tipo de acción delictiva relacionada con el medio ambiente, la flora y la fauna, los cazadores y las distintas federaciones territoriales siempre rechazan estas prácticas. Desde ninguna entidad, sea la que sea, deben venir a recordarnos que debemos condenar el furtivismo, ya que los cazadores siempre lo hacemos de forma tajante.