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EN UNA GRANJA DE VACAS LECHERAS

Nuevo ataque de lobo en Galicia que se cobra una vaca a punto de parir

‘Adelaida’ se llamaba la vaca preñada a la que los lobos han matado esta semana en Lugo, apenas a un par de semanas de dar a luz, cuya dueña lamenta y asegura que sus vacas tienen todas nombre y apellidos.
La vaca de la foto es Adelaida, la víctima del lobo, unos días antes del ataque. La vaca de la foto es Adelaida, la víctima del lobo, unos días antes del ataque.

El lobo vuelve a actuar, como casi todos los días estos últimos años. Esta vez ha sido en Lugo, Galicia, donde ha entrado en una granja en la que estaban construyendo defensas y medidas para repeler el lobo pero que no fueron suficientes, y se ha cobrado la vida de Adelaida, una vaca preñada y a punto de parir propiedad de Concha, su ganadera. 

 

El curioso caso de la ganadería de Concha es que no se trata de una ganadería al uso. La ganadera asegura que conoce a la perfección cada uno de sus ejemplares y que “muchas de mis vacas tienen nombre y apellidos porque son animales de compañía”. Esta afectada por la pérdida, que no es la primera en la ganadería, y asegura que esto fue “un día de lobos” y que son muchos por desgracia “los días de lobo”. 

 

“Vienen y después aquí nos quedamos, con ellas heridas, que sienten volar un pájaro y salen en estampida porque les tienen miedo a todo. Tienes que gobernar la finca antes y después del ataque, reparando los daños y ver que vas a hacer con el pasto. Son muchos días de lobo lo que nos queda por delante”, asegura Concha desesperada por la situación.

 

Este último ataque se produjo cuando ya habían comenzado las labores para construir una cerca que repeliese los ataques del lobo, pero no llegaron a tiempo. Concha cuida y mantiene a más de 50 vacas lecheras a diario, y aunque algunas de las reses tengan ya más de 10 años, la ganadera asegura que “están como mozas”. 

 

Convivir con el lobo sí, pero no a costa de su trabajo

 

Concha ha declarado que a ella no le importa tener que convivir con el lobo. No está en su contra, pero asegura que son necesarias las medidas para paliar y compensar los daños ocasionados por el depredador. 

 

Beealia, es una asesoría creada por un ingeniero agrícola y ganadero y su mujer, que se dedica a facilitar los trámites a los ganaderos y ayudarles a aplicar medidas preventivas para hacer frente a los ataques del lobo. Según ha manifestado Beealia, “en el caso de la granja de Concha, teníamos dudas sobre qué medidas aplicar porque el área está cerca de otras ganaderías, entonces el uso de un perro de protección es más difícil por el proceso de adaptación”.

 

Una de las medida que ha tomado Concha, ha sido hacerse con un cachorro de mastín para que ayude a defender las vacas. Se trata de un cachorro de unos seis meses que todavía no convive con las reses por su corta edad, algo que en este caso ha sido beneficioso porque tal y como cuenta la ganadera, en caso de haber estado allí durante el ataque, “en el mejor de los casos estaría herido o traumatizado, por lo que no serviría. Estos perros no son efectivos hasta que cumplen los dos años”.