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HA OCURRIDO EN UN PUEBLO DE ITALIA

El terror de una familia: un enorme jabalí intenta entrar en su casa en mitad de la noche

Las incursiones de los jabalíes en busca de comida entre las casas entrañan un altísimo peligro. Lo que le sucedió a esta familia es digno de película de miedo y desde luego que podría haber terminado en una desgracia.
Intentaron espantarle a gritos y con una escoba, pero no había manera de que se fuera. Intentaron espantarle a gritos y con una escoba, pero no había manera de que se fuera.

Al rededor de las 6 de la mañana, la familia de Giancarla Pisani se despertó con unos ruidos extraños en la escalera de su casa. Al acudir a comprobar que era lo que estaba haciendo semejantes ruidos, se encontraron un enorme jabalí que intentaba por todas las maneras echar abajo la puerta para colarse en la casa, atraído por el olor de la comida. 

El matrimonio de Pollica, Italia, se llevó un susto tremendo ante semejante intruso que además no pareció asustarse en absoluto con la presencia de las personas allí. Giancarla Pisani confesaba a los medios que se siente atemorizada ante la presencia de un animal de semejantes dimensiones que pretende colarse en su casa mientras duermen: “no puedo vivir con un jabalí de este tamaño que a las 6 de la mañana sube por las escaleras de la casa y trata de romper la puerta”, comentaba angustiada tras la escena.

“Mi marido tuvo que gritar, luego cogió el único instrumento de defensa que teníamos en casa: el palo de la escoba, para tratar de alejar al jabalí”, seguía narrando como sucedieron los hechos la protagonista de la historia, que junto a su marido y armados con un palo de escoba, trataron de espantar al animal de la puerta de su casa. Pero no lo consiguió. “El jabalí no se movía. Solo quería entrar en casa”, continuaba con el relato, a lo que añadía con agobio sincero “tengo miedo por mí y por mi esposo”

El sueño de la vida de campo

Giancarla había dejado la vida de ciudad, buscando el ritmo lento y los sabores y olores de la vida de campo, trasladándose a Pollica, una localidad de la provincia de Salerno, en la región de Campania. Pollica de tan solo 2.489 habitantes, estaba cumpliendo el sueño de Giancarla y su familia hasta que se convirtió en una pesadilla culpa de un enorme jabalí. 

“Me encanta mi Pollica donde vivo muy bien después de pasar tantos años en las grandes ciudades italianas. Había olvidado los colores de la puesta de sol y Pollica me los devolvió. Había olvidado el sabor de la comida genuina y siempre Pollica me los hizo saborear. Había olvidado la pureza del aire y ahora respiro. Todo esto no puede ser destruido por un jabalí que nos impide salir, cultivar, avería todo y también puede agredir. Aquí está mi entrevista esta mañana”, eran las palabras de Giancarla en su cuenta de Facebook al compartir la noticia de su entrevista tras el incidente.