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Mediante buenas prácticas agroganaderas y cinegéticas en Extremadura

¿Se puede recuperar la caza menor? ¡Hay que intentarlo!

La Consejería de Medio Ambiente de Extremadura ha aprobado la creación de un Grupo Operativo de Innovación que desarrollará un proyecto piloto de aplicación de buenas prácticas agroganaderas y cinegéticas para recuperar las especies de caza menor.
Percha_Caza_Menor_M Perchas de caza menor silvestre como ésta son cada vez menos frecuentes en los acotados extremeños.

Se trata del grupo operativo ‘Agricultura convergente y resiliente’, impulsado por la Federación Extremeña de Caza y la Asociación de Gestores de la Dehesa de Extremadura y uno de los 32 grupos seleccionados en un proceso al que se presentaron 72 solicitudes.

Segunda fase en marcha

Aprobada su constitución arranca la segunda fase, la redacción del proyecto ya detallado, paso previo a la autorización definitiva para su desarrollo en el campo. Fedexcaza está muy satisfecha de la elección de este proyecto entre los que se han presentado a la convocatoria. Y es que se pretende hacer converger los esfuerzos y los manejos que realizan los titulares de las explotaciones agroganaderas con los esfuerzos en la mejora de hábitats y manejo de las poblaciones de fauna salvaje que realizan los gestores cinegéticos que comparten el mismo territorio.

Medidas y escenario

Para ello se pondrá en marcha un proyecto piloto con una importante batería de medidas de gestión agrícola, ganadera y cinegética sobre un mismo territorio y se realizarán mediciones de los resultados en cuanto a beneficios productivos y medioambientales obtenidos cada año y a lo largo de la duración del proyecto (tres años). El sitio elegido es una explotación agroganadera de 700 hectáreas que engloba un coto local de caza menor, situado en el término municipal de Fuente del Maestre (Badajoz).

Entre las medidas a tomar se encuentran la reducción del impacto de fitosanitarios y productos químicos, el fomento de la rotación trienal con barbechos, las siegas preventivas para evitar daños a la fauna, la adecuación de censos ganaderos a la capacidad de carga del territorio, el fomento del majadeo, las mejoras de la vegetación de la zona, el control de predadores, puntos de alimentación suplementaria y otras medidas de gestión cinegética.