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PARA FRENAR LA PLAGA

Un ayuntamiento paga a los cazadores por cada conejo abatido

El consistorio ha decidido abonar 70 céntimos por cada conejo abatido, como parte de las “medidas urgentes” que han tenido que tomar para frenar la plaga de esta especie, que está causando “muchos daños”.
Resultado de una cacería en Épila durante el verano pasado. / Fotografía: El Periódico de Aragón Resultado de una cacería en Épila durante el verano pasado. / Fotografía: El Periódico de Aragón

La localidad de Épila, municipio de España perteneciente a la comarca de Valdejalón en la provincia de Zaragoza (Aragón), sufre desde hace tiempo el asedio de los conejos en sus campos de cultivo. La plaga de estos roedores está provocando “muchos daños” en las tierras y cultivos y el Ayuntamiento, se ha visto obligado a adoptar una serie de “medidas urgentes” porque la situación “se ha vuelto insostenible”. 

Esta medida, que ya está vigente hasta nueva orden, consiste en el pago de 70 céntimos de euro por cada conejo abatido, para conseguir así “incentivar la intensificación» del ejercicio de la caza mediante las modalidades permitidas en el plan anual. Jesús Bazán, alcalde de Épila, fue quien propuso la idea de la compensación económica por pieza cazada: “Mantuvimos una reunión informativa y hubo un consenso absoluto. Llevamos años soportando esta situación y adoptando otro tipo de medidas, pero ninguna ha sido suficiente. Los miembros de las cooperativas y la Sociedad de Cazadores de Épila ven esta opción del pago con buenos ojos”.

La caza se puede practicar durante todo el día, e incluso se plantean la posibilidad de cazar durante la noche si no fuera suficiente. “Si fuera necesario se pedirían los permisos pertinentes que determina el decreto en Aragón”, explicaba el alcalde. Según la notificación consistorial, para el supuesto de caza con hurón y escopeta podrán participar todos los cazadores, pertenezcan o no a la sociedad. Esta se realizará “obligatoriamente” en las parcelas que designe el guarda rural a las cuadrillas que, previamente, soliciten el oportuno permiso expedido para el desarrollo de la actividad cinegética. «La organización es más que nada para que no vayan por libre por según qué zonas y se puedan organizar por horas», explicó Bazán.

Asimismo, será imprescindible que los cazadores comuniquen al guarda el número de conejos atrapados al término de la jornada y, además, resultará necesario presentar el permiso previamente obtenido. Para proceder al pago se deberán mostrar las colas de los animales en la cooperativa San Pedro Arbués de Épila, donde se realizará el cuenteo de los mismos antes de abonar el dinero logrado.