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no se cazará en la zona del incendio de 2019 ni en los espacios protegidos

Se abre para la caza la zona devastada por un incendio en 2017

Las Palmas de Gran Canaria celebra la reapertura de la cumbre quemada en el incendio de 2017, que arrasó 2.700 hectáreas y que vuelve a ser una zona donde la fauna isleña habita con normalidad.
Se abre para la caza la zona devastada por un incendio en 2017 Vista aérea de la zona tras el incendio en 2017.

Durante el verano de 2017, un terrible incendio sometió la isla de Las Palmas de Gran Canaria. Cuando el Gobierno de las islas declaró el incendio “controlado”, las llamas habían arrasado entre 2.700 y 2.800 hectáreas de pino y monte. La zona quedó arrasada por completo, pero la naturaleza es experta en resurgir de sus cenizas y a día de hoy, la zona vuelve a rebosar vida. 

La fauna ha recuperado sus espacios y vuelve a poblar la cumbre quemada en aquel incendio, por lo que el próximo 16 de agosto, se abrirá la veda de nuevo para la caza allí. No lo hará en los terrenos afectados por los grandes incendios del verano de 2019, ni en los espacios naturales protegidos de Barranco de la Virgen y Azuaje, entre otros, en los que se reintroduce la paloma rabiche.

Las cumbres quemadas de 2017 vuelven a ser terreno cinegético y se cazarán el conejo, la perdiz roja, la paloma bravía y los animales asilvestrados autorizados. Los días hábiles serán los jueves y domingos, mientras que para las de cetrería y caza con arco, posibles desde el 19 de agosto hasta el 31 de octubre, serán los miércoles y sábados.