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En China

VÍDEO: un jabalí se interna en una fábrica a plena luz del día y siembra el caos

El suceso ha ocurrido en China. Varias cámaras captaron el momento en que el guarro se coló en una fábrica y generó un gran caos, poniendo en peligro a los trabajadores y operarios.
Jabalí fábrica China El jabalí sembró el pánico entre los operarios de la fábrica.

La sobrepoblación de jabalíes nos tiene acostumbrados a sucesos prácticamente a diario, quizás demasiado. Accidentes, incursiones en entornos urbanos, encontronazos con mascotas y personas… 

Es un problema que en España se repite por todo el territorio. Pero esta plaga cochinera traspasa fronteras. El asunto existe desde hace mucho tiempo, no es precisamente nuevo. Simplemente, ahora, con el avance de los medios tecnológicos y la repercusión de las redes sociales, tenemos constancia visual del fenómeno.

Desde hace solo unos días, están haciéndose virales las imágenes de un suceso de este tipo ocurrido en China. En este país, un jabalí se ha colado en una fábrica a plena luz del día, provocando un tremendo caos en las instalaciones.

Según recoge el portal New China TV, ocurrió el pasado 22 de octubre en la ciudad de Nanjing. Tal y como se aprecia en el vídeo que acompaña a estas líneas, el jabalí está absolutamente desbocado y embiste con todo lo que se encuentra a su paso.

 

Corretea por la zona de aparcamientos y se mueve incluso entre los operarios, a los que trata de embestir. Se cuela también en las instalaciones de la fábrica destrozando utensilios y maquinaria. Según se informa en el vídeo, finalmente fue capturado gracias a la intervención de la policía y de algunos residentes de la zona.

El jabalí que se coló en un karaoke 

Recientemente nos hicimos eco de cómo un jabalí se coló en un karaoke, también en China. En esta ocasión ocurrió en condado de Jixian y durante un rato, el cochino sembró el pánico en el recinto.

El animal pudo ser aislado en una dependencia del bar para que no causara más daños. Finalmente, acudió la Policía y los agentes se vieron obligados a abatir al guarro al ver que no remitía su agresividad.